El cadáver encontrado ayer a 16 millas de la costa de Xàbia, tal como adelantó en exclusiva Levante-EMV, pertenece a una mujer. Así lo ha determinado el forense en la primera inspección realizada al llegar al puerto de Moraira, pasadas las siete de la tarde de ayer, y que hoy se completará con la autopsia a la que se está sometiendo el cuerpo en el Instituto de Medicina Legal (IML) de Alicante. De momento, no hay elementos que permitan su identificación, por lo que la Guardia Civil ya ha empezado a rastrear denuncias en todas las comunidades autónomas con costa en el Mediteráneo y no se descarta ampliar esa búsqueda a Italia y Francia. La Guardia Civil ya ha constatado que no hay denuncias de mujeres desaparecidas en el último año en la Comunitat Valenciana en esas circunstancias, lo que refuerza que o bien ha llegado desde alguno de los puntos mencionados, o el accidente se produjo mientras navegaba en alta mar.

Los primeros datos apuntan a que la mujer llevaría entre dos y tres meses en el mar, dado el avanzado estado de putrefacción y el deterioro del cuerpo por la acción de los depredadores marinos. Por ahora, no ha trascendido cuál es la causa de la muerte, algo que tratarán de aclarar los forenses durante la necropsia.

De momento, la hipótesis que barajan los agentes del equipo de Policía Judicial de Altea, que se han hecho cargo de la investigación, es que la mujer habría fallecido mientras practicaba un deporte náutico, ya que vestía un traje de neopreno de cuerpo entero y llevaba un arnés en la cintura, como el que se emplea en determinadas disciplinas, como el kitesurf o el esquí acuático. El mono que vestía es de la marca de deportes acuáticos de una multinacional francesa especializada en prendas deportivas, con tiendas en España, Francia e Italia, pero también en Argelia y Marruecos.

El avistamiento se produjo cerca de la una y media de la tarde de ayer. Fue un pesquero con base en Xàbia quien dio la alerta, después de darse cuenta de que se trataba de un cuerpo humano. Los tripulantes alertaron al Servicio de Tráfico Marítimo y dieron la coordenadas exactas, pero al darse cuenta de que el cadáver era arrastrado con rapidez, navegaron hasta su altura y lo balizaron con una boya para facilitar la tarea de la Guardia Civil.

Fue la patrullera Rio Guadairo, con base en Torrevieja, la que acudió hasta el punto indicado y rescató el cuerpo, para trasladarlo a continuación a tierra. Una comisión judicial y los agentes de la Policía Judicial esperaban el cuerpo en el puerto de Moraira, adonde llegó la patrullera cerca de las siete y media de la tarde de ayer.

"Lo vimos de casualidad"

La tripulación estaba terminando de comer cuando el patrón decidió subir al puente a echar una ojeada. «De casualidad», como confesó luego a este diario, vio un bulto flotando en el mar. «Tenía piernas y brazos, pero también en ese momento pensamos que podía ser un muñeco». No lo era. Era un cadáver como luego comprobarían, impactados, los tripulantes del pesquero de Xàbia. El barco navegaba a 16 millas del Cap de la Nau (24 kilómetros mar adentro) cuando se produjo el macabro hallazgo.

El patrón indicó a Levante-EMV que le sobrecogió la palidez de las manos y pies y de la cabeza. El cuerpo, que flotaba boca abajo, estaba enfundado en un neopreno. Solo le sobresalían las extremidades y la cabeza. «Fue muy impactante. Se me aceleró el corazón», señaló uno de los marineros. El patrón avisó de inmediato por radio al Servicio de Tráfico Marítimo. Respondió la estación de Ibiza.

El pesquero volvió a ese lugar tras recoger las redes, pero el cuerpo ya no estaba allí. La corriente lo desplazaba muy rápido. «Lo buscamos y lo volvimos a encontrar», precisó el patrón, que seguía instrucciones de la Guardia Civil, mientras los agentes iniciaban el trayecto desde Torrevieja. Así, una vez avistado de nuevo, la tripulación utilizó un bichero para acercar el cadáver. Lo enganchó con el arnés y le ató una boya de color amarillo.

El patrón del pesquero advirtió que donde flotaba el cuerpo las corrientes de sur son muy fuertes, lo que le llevó a aventurar que el cuerpo podría haberse visto arrastrado incluso desde aguas del Estrecho de Gibraltar.

El pasado 17 de abril un pesquero de Calp ya encontró otro cadáver, que también estaba en avanzado estado de descomposición. Además, el 1 de abril la Guardia Civil recuperó otro cuerpo en la playa de es Figueral, en Ibiza. Llevaba traje de neopreno y había permanecido en el mar durante muchos días.