El ex intendente jefe de la Policía Local de Aldaia acusado de abusos continuados a una agente interina ha aceptado esta mañana una pena de un año y medio de cárcel tras reconocer los tocamientos a su subordinada, de la que abusó aprovechándose de su condición de superior jerárquico de la víctima.

Juan Bautista P. M., que ejerció la jefatura de la Policía Local de Aldaia entre 2004 y 2019, elude ingresar en prisión al ser una pena no superior a los dos años de cárcel y carecer de antecedentes penales. Eso sí, con la condición de pagar la responsabilidad civil y no volver a delinquir. Asimismo se le inhabilita durante el tiempo de la condena y se le suspende de empleo y sueldo.

Con el acuerdo de conformidad alcanzado entre las partes el fiscal rebaja la pena inicial que solicitaba para el mando de la policía, que se enfrentaba a dos años y medio de cárcel por los abusos continuados, como ya informó en su día Levante-EMV.

Los abusos sexuales se produjeron entre 2011 y 2018 en las dependencias municipales. «Tranquila que estás con el jefe», le decía mientras le tocaba el pecho y los glúteos, según los hechos recogidos por el fiscal y que el propio acusado ha reconocido. «Si te portas bien te tocaré el culito», «estás más guapa, más delgada, ven más veces al despacho», o «es pequeñita pero la puedes tocar» son algunas de las expresiones que utilizaba con su subordinada el mando ahora condenado de un delito continuado de abusos sexuales.

En el juicio celebrado por conformidad en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de València se ha acreditado que el exjefe de la Policía Local de Aldaia se habría aprovechado de su condición de superior jerárquico de la víctima, así como de la baja autoestima y complejos de inferioridad de ésta.

En sus escrito de conclusiones la Fiscalía relataba que unas diez veces, entre 2011 y 2012, el acusado hizo tocamientos y besó a la agente en el retén de la Policía Local de Aldaia, bien en el ascensor, bien en la zona de comedor. En uno de estos episodios de acoso, incluso llegó a mostrarle los genitales, según la denuncia de la víctima. A partir de 2013 estos abusos se repitieron en la nueva central de policía.

La víctima ha tenido que recibir tratamiento psicológico de forma continuada, situación por la que la Fiscalía pide que el exintendente, y el Ayuntamiento de Aldaia de forma subsidiaria, indemnicen a la víctima con 3.500 por los daños morales.