"Han quitado a un elemento peligroso de la calle", asegura Noemí, abuela materna de los niños asesinados en Godella, con una especie de sentimientos encontrados. Por un lado satisfecha porque por fin van a poder retomar con sus vidas sabiendo que se va a hacer justicia con el asesino de sus nietos, pero por el otro preocupada por como afectara a la evolución de la recuperación de su hija la medida de internamiento cerrado que solicita la Fiscalía.

Aunque con el veredicto en la mano, María G. será absuelta de los asesinatos, el jurado la declara culpable de las muertes y ello lleva aparejado una medida de internamiento. "Nuestro principal objetivo es que María siga su mejoría en un centro adecuado". De ahí que su familia ya le haya buscado plaza en un centro con medidas menos restrictivas que favorezca su evolución.