El Juzgado de Instrucción 4 de Alzira, en funciones d guardia, ordenó ayer el ingreso en prisión del detenido por el incendio que provocó la muerte de un hombre de 38 años en Algemesí en la madrugada del miércoles y la de su hija de 15 años, 24 horas después, como consecuencia de las graves lesiones provocadas por la inhalación de humo. La mujer del fallecido, de 39 años, y el hijo menor, de ocho, permanecen ingresados en estado grave en el Hospital de La Ribera.

El detenido, que residía en la vivienda incendiada, de la que se fue precipitadamente, fue arrestado a las 13.30 horas del miércoles, tal como adelantó Levante-EMV en su edición digital, después de presentarse en la comisaría de Alzira, horas después de que se enterase de que el incendio ocurrido en su vivienda había provocado la muerte de su vecino del piso superior.

De hecho, el presunto responsable del siniestro acudió a comisaría horas después del siniestro para, según dijo, «dar su versión de lo sucedido», que implicaba que no estaba en la casa cuando se desató el incendio. Pero, para entonces, el grupo de investigación de la comisaría de Alzira y el trabajo desarrollado in situ por los especialistas en incendios de la Policía Científica y habían dotado a los primeros, encargados del caso, suficientes indicios como para saber que el morador del piso mentía, así que lo detuvieron y le imputaron un delito de incendio con riesgo para las personas, y otro de homicidio por imprudencia, acusación que mantuvo el juzgado y que ahora será aumentada a dos delitos de homicidio imprudente tras la muerte de la adolescente de 15 años.

La responsabilidad indiciaria del encarcelado viene derivada de al menos tres circunstancias. Por una parte, tenía enganchada ilegalmente la luz, según constataron los técnicos de Iberdrola que acudieron al lugar; por otra, la vivienda era utilizada, al parecer, como fumadero de cocaína y heroína; y, además, tenía un cúmulo de enseres y basuras que convirtió el piso en una auténtica antorcha, lo que agravó las consecuencias del fuego y dificultó la extinción y el rescate de los vecinos que quedaron atrapados en los pisos superiores

Agentes de la Policía Científica iniciaron el mismo miércoles la inspección de la vivienda, que continuó ayer por la mañana, con el fin de establecer con precisión en qué punto de la casa donde residía el detenido y por qué comenzó el fuego. Como consecuencia del mismo, tal como ha venido informando este diario, falleció en el acto José Moreno Marín, de 38 años, que vivía en el piso de la tercera planta del Bloque de José Sales inmediatamente superior al del detenido, por lo que la intensa humareda invadió su casa y le impidió a él y a su familia huir a tiempo. Así, José, su esposa Laura Moya Martínez, de 30 años, y la hija mayor de ambos, Ainhoa, de 15 años, fueron encontrados en situación de parada cardiorrespiratoria en la entrada de su casa. El padre no pudo ser resucitado, pero sí la madre y la adolescente, aunque esta última acabó falleciendo ayer por la mañana, 24 horas después del incendio, por las graves secuelas dejadas por la inhalación de humo.

Además, el hijo menor del matrimonio, Rony José, de 8 años, sufrió heridas graves al caer al vacío cuando trataron de rescatarlo dos vecinos con la ayuda de una carretilla mecánica.