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Manada de Gijón

A prisión dos de los cuatro turistas acusados de violar a dos chicas en un alojamiento de Gijón

La defensa exige la libre absolución al entender que el sexo fue consentido y sustenta su relato en un vídeo grabado por los implicados “en el que se ve que todos lo pasaron bien”

A prisión dos de los cuatro turistas acusados de violar a dos chicas en un alojamiento de Gijón Agencia ATLAS

Dos de los cuatro portugueses acusados de violar en manada a dos chicas en un piso turístico de Gijón el pasado fin de semana pasaron ayer su primera noche en la cárcel de Asturias tras decretar la jueza su ingreso en prisión provisional, acusados de los delitos de agresión y abuso sexual. Por su parte, los otros dos implicados fueron puestos a última hora de la tarde en libertad provisional a la espera de juicio y regresarán a Braga (Portugal) en las próximas horas, la ciudad de la que todos los implicados son oriundos. Ese es el resumen del auto judicial emitido ayer por la jueza sustituta del Juzgado de Instrucción número 5 de Gijón, que decretó estas medidas para los acusados a petición de la Fiscalía y de la acusación. Por su parte, la defensa, ejercida por el abogado Germán Inclán, mantuvo ayer en el Palacio de Justicia de Gijón que el sexo fue consentido. El letrado achacó la decisión de la jueza a la presión social y política que el caso ha generado. “Todos sabemos que influye que una chica se ponga a llorar a la hora de declarar”, apuntó.

Los cuatro acusados llegaron ayer a las 9.00 horas de la mañana al Palacio de Justicia de Gijón en furgones de la Policía Nacional para volver a prestar declaración tras haberlo hecho hace dos días. También estaban citadas las dos víctimas, una vecina de Gijón y la otra natural de Vergara (País Vasco). La mañana fue larga y hasta pasadas las 20.30 horas los portugueses no salieron de los juzgados.

La defensa mantuvo con vehemencia que las relaciones sexuales fueron consentidas y que los portugueses no agredieron por la fuerza a las dos chicas de 22 años. Así lo sostuvo Germán Inclán, que tuvo varias intervenciones polémicas y desveló la existencia de un vídeo que muestra una parte de lo que sucedió en la pensión y que serviría, según él, para reafirmar su tesis de que no hubo agresión. “Se ve que todos se lo pasaron muy bien, que no hay violencia ni maltrato ni nada”, manifestó. “Ellas sabrán cuál es su objetivo de prestar consentimiento y decir que luego no lo había”, añadió.

Según su versión, los cuatro portugueses llegaron a Gijón el viernes tras haber visitado previamente Santander, Bilbao y Valladolid. Su intención era pasar el fin de semana en Asturias antes de volver a Braga, su ciudad. Se alojaron en un piso turístico en el número 16 de la calle Pedro Duro, vinculado a una conocida pensión del barrio de El Carmen. En ese lugar fueron detenidos por la Policía Nacional a las ocho de la mañana del pasado sábado, acusados de haber sometido por la fuerza a las dos jóvenes.

En palabras de la defensa, tanto los portugueses como las dos chicas se conocieron en la calle, a la puerta de un popular local de ocio nocturno de la ciudad, sobre la una de la madrugada del viernes al sábado. “Uno de ellos les pidió tabaco y otro empezó a hablar con ellas. Ellas mismas reconocen que comenzaron a besarse en la boca a los pocos minutos y que propusieron a uno hacer un trío. Por eso fueron al piso. A la pensión llegaron los seis, los cuatro chicos y las dos chicas”, relató Inclán. El abogado reveló la existencia de un amigo de las víctimas, que nunca llegó a acudir al hospedaje.

Ya en la residencia, hubo un encuentro sexual “con tres de los cuatro detenidos”, dijo el letrado, que negó cualquier acto de violencia. “No hubo ninguna encerrona. Una de ellas dijo que no se enteraba de nada porque estaba en shock. Es una disculpa sencilla”, afeó el letrado, que concretó que el contacto por redes sociales se produjo ya habiéndose consumado el encuentro sexual y no antes.

Germán Inclán negó que sus defendidos sometieran por la fuerza a las mujeres. Basó su testimonio en el parte médico de las dos agredidas, del cual ofreció detalles ante decenas de cámaras de televisión de varios canales nacionales y portugueses. “No hay lesiones ni en los ojos ni en la nariz. Hay un leve edema en los labios, que puede ser por besarse, y una leve rojez en las ingles, compatible con la práctica de un sexo normal y corriente. No hay bofetadas, no hay golpes. Tampoco lesión ginecológica”, abundó.

El abogado también se refirió a lo que sucedió en las horas previas a que las chicas formalizaran su denuncia. A altas horas de la madrugada del viernes al sábado, una joven tocó varios timbres del número 19 de la calle del Carmen, despertando a varios vecinos, con el objetivo de localizar a varios portugueses con los que habría quedado. De ahí que la investigación se centrara también en esa calle. Para Inclán, esta persona sería una de las denunciantes. “No hubo ninguna tercera amiga. No niego que haya ido una chica, pero es una de las denunciantes. No había ninguna amiga, solo un amigo que se marchó”, zanjó el letrado.

Para los dos portugueses privados ahora de libertad, la jueza decretó prisión provisional comunicada y sin fianza, a petición de la Fiscalía ante la gravedad de los hechos denunciados y ante el riesgo de fuga. Para los que quedaron en libertad, se decretaron medidas de alejamiento y prohibición de comunicación con ninguna de las demandantes. La defensa presentará recurso exigiendo la libre absolución de los cuatro.

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