La reciente detención del presunto asesino de Florina Gogos, cuyo cadáver fue encontrado a finales del pasado enero en una acequia de Silla, contribuyó a desatar la inquietud entre la población puesto que en un breve espacio de tiempo, fueron varias las mujeres asesinadas de una forma similar: estranguladas y tiradas a canales de riego.

Pese a que las fuerzas y cuerpos de seguridad se apresuraron a desmentir que un asesino en serie estuviera actuando en la provincia de Valencia, el bulo ya estaba circulando.

Sin embargo, detrás de cada una de las mujeres asesinadas había una historia personal con más o menos dificultades. Y la vida de Florina Gogos, de tan solo 19 años, acumulaba demasiadas penas.

Detenido en Carcaixent el presunto asesino de Florina Gogos Arturo Iranzo

Quién era Florina Gogos

Nacida en Buzau (Rumanía), Florina cayó en manos de una red de trata con fines de explotación sexual siendo menor de edad. A los 17 ya estaba siendo prostituida en Saarbrücken (Alemania) por un matrimonio rumano. Huyó de sus garras a finales de 2018 y se vino a València, donde volvió a caer en la prostitución. En octubre, prestó declaración dentro de una investigación de la Unidad contra las Redes de Inmigración y Falsificación (Ucrif) de la Policía Nacional, precisamente contra ese mismo matrimonio, investigado junto con otras 28 personas por trata de mujeres.

Quien la prostituía aquí, la trasladó a finales de 2020 a una curva de la pista de Silla, en término de Albal. No llevaba ni un mes cuando fue asesinada. El 8 de enero de 2021, viernes, a las 17.30 horas, Florina se subió a un coche blanco bajo un fuerte aguacero. Una cámara captó el momento y registró como se internaba hacia los caminos que llevan a los campos de naranjos donde se llevan a cabo los encuentros sexuales. A los 20 minutos, el vehículo regresó y se fue a bastante velocidad. Esa cortina de agua jugó a su favor: en la grabación es imposible ver la matrícula.

Tres semanas después, el 30 de enero a las nueve de la mañana, un cazador encontró el cuerpo sin vida de Florina en la Séquia de la Font del Marjà, ya en término de Silla, pero a 850 metros de la curva donde fue recogida. La autopsia reveló que había sido estrangulada. Estaba vestida y conservaba el bolso y sus efectos personales.

El grupo de Homicidios de la Guardia Civil de València estrechó el cerco sobre el autor. La principal línea de investigación fue desde un inicio que Florina fue asesinada por un cliente. El sigilo, en todo caso y como en cualquier investigación, ha sido el mejor aliado de los agentes.

Su asesinato ha provocado un creciente temor entre las mujeres que siguen, a fecha de hoy, prostituidas a lo largo de la pista de Silla. Ahora, al menos, denuncian cada vez que un prostituidor se pone violento o creen detectar una actitud sospechosa.