El empresario de lejías y detergentes de Carcaixent detenido el miércoles por el asesinato de Florina Gogos, José V. R., admitió ayer ante el juez de guardia de Alzira que el día del crimen, el 8 de enero pasado, estuvo con ella en Albal. Así lo reconoció ante el magistrado de Instrucción número 4 de Alzira, la fiscal y su abogada. Sin embargo, según fuentes jurídicas, rechazó haberla matado y, según él, la dejó al final del camino donde, afirma, tuvieron el encuentro sexual.

Los investigadores cuentan con dos evidencias que, en ese punto, juegan en contra del acusado. Por un lado, la cámara de seguridad que captó a Florina subiéndose al vehículo del empresario, un BMW 318 blanco, con el que se internaron por el camino que lleva a los naranjos donde se materializan los encuentros sexuales, ya no registró nunca más la imagen de la joven, luego nunca regresó a la curva donde era prostituida, ya que la cámara enfoca directamente al punto donde se ponía la chica. De hecho, tal como ha venido publicando este diario, la cámara grabó a Florina subiéndose por la puerta del copiloto a las 17.30 horas y al mismo vehículo volviendo 20 minutos después. Esa segunda vez, nadie se bajó del coche, que se incorporó a la carretera a cierta velocidad y desapareció.

Y, en segundo lugar, el forense data la muerte de Florina ese día, por lo que difícilmente pudo salir viva de ese encuentro —su cuerpo apareció 22 días después flotando en una acequia a 850 metros de la curva—. Además, aquel día llovía a mares —por eso no se ve la matrícula en la grabación— y era viernes, por lo que no había trasiego de agricultores ni ciudadanos practicando deporte o pasando, que son las únicas personas que frecuentan esa área, aparte de los prostituidores y las mujeres explotadas sexualmente.

Prisión comunicada y sin fianza

Tras escuchar su somera explicación, el juez, a petición de la fiscal y con la oposición de la letrada de José V. R., dictó prisión comunicada y sin fianza para el acusado, que está siendo investigado «en una causa abierta por homicidio/asesinato», según confirmaron ayer fuentes del TSJCV.

El detenido había llegado al juzgado a las 12.30 horas, custodiado por tres guardias civiles de la sección de Conducciones, a bordo de un vehículo sin distintos policiales. Algunos vecinos le increparon al grito de «da la cara» o «quítate la capucha». Casi dos horas más tarde, a las 14.10, salió del juzgado, igualmente tapado con la misma chaqueta, camino de la cárcel de Picassent, adonde llegó poco antes de las tres de la tarde.

El juez, el mismo que ya encarceló a David S. O., El Tuvi, el otro vecino de Carcaixent detenido en poco más de un mes por asesinar a una mujer, en ese caso a Wafaa Sebbah, también de 19 años, se inhibirá ahora en favor de la jueza de Instrucción número 1 de Carlet, que es quien supervisa la causa por el crimen de Florina Gogos desde que apareció, estrangulada, en una acequia de Silla a primera hora del 30 de enero.