El interrogatorio al hombre de 53 años que el jueves mató a su madre e hirió a su padre en el domicilio familiar, en Moncada, tendrá que esperar. Emilio permanece ingresado en un hospital de València y, de momento, no ha sido posible que los agentes del equipo de Policía Judicial de Moncada, que ha asumido la investigación, le tomen declaración porque los médicos aún lo desaconsejan, según fuentes de la Comandancia de València.

Precisamente por el mismo motivo, todavía no está claro cuándo pasará a disposición del juez de Instrucción número 4 de Moncada, que lleva la causa ya que estaba en funciones de guardia cuando sucedieron los hechos.

En caso de que se prolongue su estancia en el hospital —ingirió una cantidad grande de fármacos con la intención de quitarse la vida y, además, padece esquizofrenia, por lo que los psiquiatras tienen ahora como prioridad estabilizar su situación—, el juez podría decidir trasladarse al centro para tomarle declaración, siempre y cuando el forense dictamine que está en condiciones de comprender la acusación que pesa sobre él.

Tal como informó ayer Levante-EMV, Emilio fue detenido minutos después de que presuntamente degollara a su madre, Concha, de 80 años, y causara heridas en el cuello a su padre, Silvestre, de 83, al parecer con uno de los cúteres que usaba habitualmente para realizar sus manualidades,

Atacó a ambos en el garaje de la vivienda unifamiliar que compartían, sita en el número 42 de la calle Pintor Sorolla de Moncada, cuando iba a llevarlos en el coche a un recado que no ha trascendido. El padre, Silvestre, fue atendido por el equipo médico de una ambulancia del SAMU y trasladado al Hospital La Fe de València. Los médicos que le atendieron se dieron cuenta enseguida de que las heridas no ponían en riesgo su vida. La Guardia Civil tomará declaración a Silvestre para intentar averiguar cuál fue el detonante por el que su hijo les atacó.