La Guardia Civil ha investigado en la localidad valenciana de Sueca a un hombre de 53 años como supuesto responsable de un delito contra la salud pública, ya que al parecer había ordenado medicar a su madre, una anciana impedida, con sustancias compradas por internet y sin ningún tipo de supervisión médica.

El nieto de la víctima denunció que su tío estaba suministrando a su abuela impedida, clorito de sodio, dimetilsulfoxido, pastillas de cannabis, agua de mar y otras sustancias que no pudo identificar, según informó ayer la Guardia Civil en un comunicado.

Cabe señalar que en el caso del clorito de sodio, este fue prohibido por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) quien advirtió de que no existe ninguna prueba científica que avale sus supuestas propiedades, y que no se han sometido a ningún tipo de evaluación o autorización por las autoridades competentes que garantizan que la relación beneficio/riesgo sea positiva y así asegurar el derecho de los ciudadanos a la protección de su salud, según detallan fuentes del Instituto Armado. Además es un oxidante fuerte y su consumo «supone un riesgo para la salud y que puede ser grave en algunos pacientes y requerir hospitalización».

El denunciante informó a los agentes de que su abuela tenía 84 años y que se encontraba impedida, de modo que una cuidadora la atendía y la medicaba por orden de su hijo.

Cuando los agentes se desplazaron a la residencia de la víctima les recibió la cuidadora, que no negó los hechos y que admitió que era el hijo de la anciana quien le daba instrucciones de cómo medicarla. La cuidadora llevó a los agentes hasta la víctima. Se encontraba descansando en una cama y no podía físicamente responder a las preguntas que se le realizaron.

Por ello, los agentes dieron aviso a los servicios sanitarios, que tras comprobar el estado de la mujer decidieron trasladarla al Hospital de la Ribera, en Alzira.

Los agentes hallaron en el domicilio una botella de dióxido de cloro, otra de clorito de sodio, una caja de pastillas de aceite de cannabis y útiles para el consumo y conservación de estas sustancias.

El hijo de esta anciana, un hombre de 53 años, ha quedado investigado por un delito contra la salud pública (suministrar sustancias nocivas o productos químicos). El Juzgado de Instrucción número dos de Sueca se ha hecho cargo del caso.