Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Roban a las dos horas las flores que la familia de Inma dejó ante la finca ocupada

La madre había depositado un ramo ante la fachada del edificio de Benetússer en memoria de su hija

El ramo de rosas y la nota manuscrita que le dejó la madre, poco antes de que lo robaran. | LEVANTE-EMV

El ramo de rosas y la nota manuscrita que le dejó la madre, poco antes de que lo robaran. | LEVANTE-EMV

Dos horas. Es el tiempo que ha durado el ramo de rosa rojas que la madre de Inmaculada, la joven de 28 años muerta en la madrugada del sábado al caer al vacío cuando huía del piso en el que había sido encerrada en Benetússer, depositó ante la fachada, como homenaje a su hija. Nadie parece saber quién lo quitó o por qué, ya que se trataba de un homenaje en memoria de Inma de su madre y otros familiares.

La mujer llegó a la finca, ubicada en el número 47 de la calle Nuestra Señora del Socorro de Benetússer sobre las dos de la tarde, acompañada de una pareja y dos niños. Los vecinos asistieron a la dolorosa escena protagonizada por la mujer, que, completamente vestida de luto, lloró a su hija y depositó el ramo al pie de la fachada, entre muestras evidentes de dolor.

Varios de los moradores de la finca ocupada incluso se asomaron para contemplar la escena, e incluso se dirigieron a ella a gritos desde las ventanas, aunque la mujer hizo caso omiso a sus preguntas. Pasados unos minutos, y después de que otros vecinos e la calle le dieran el pésame y le dirigieran unas palabras de consuelo, las personas que la acompañaban la convencieron para entrar en el coche e irse, a la vista de su estado de abatimiento.

Junto al ramo, la mujer depositó una nota manuscrita en recuerdo de su hija con la leyenda «Inma, siempre estaremos contigo, siempre estarás con nosotros».

La nota ni siquiera sirvió para frenar a quien decidió llevarse el ramo, que evidenciaba el punto en el que se produjo el fallecimiento de la joven, que continúa siendo investigado por el grupo de Homicidios de la Guardia Civil de València.

Tal como adelantó Levante-EMV en su edición digital y ha venido publicando este diario, Inma, natural de Alcoi pero afincada en València, murió en torno a las cinco de la madrugada del sábado, al caer desde un tejadillo de la cuarta planta cuando intentaba huir del piso donde el hombre que ocupaba ilegalmente la vivienda la dejó encerrada con una cadena y un candado para ir a comprar cervezas, circunstancia que ahora investiga la Guardia Civil para determinar si ese morador tuvo algún tipo de responsabilidad en la muerte.

Compartir el artículo

stats