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Accidente

Hablan los sanitarios del Rally de Llanes: “No pudimos hacer nada por su vida, fue una desgracia”

“Éste es un deporte de riesgo, no ajedrez, por esto tenemos que ser estrictos con la seguridad”, indica el médico de la prueba

Trágico accidente en el Rallye Villa de Llanes.

El mundo del automovilismo busca explicaciones al trágico accidente sucedido el sábado en las laderas del Fito (Colunga) durante la celebración del Rally Villa de Llanes. Jaime Gil y Diego Calvo, piloto y copiloto cántabros de 39 y 30 años respectivamente, perdieron la vida tras salirse en una curva y estamparse con su coche, un Seat Marbella, contra un pretil de la carretera. El brutal choque fue a las 15.15 horas, en el séptimo tramo de la carrera, y la piedra estaba al descubierto porque poco antes un Mercedes había impactado exactamente en la misma zona, dejando destapado el guardarraíl. La carreta del accidente es la AS-260.

Una de las primeras personas en acudir al lugar del accidente fue el técnico en emergencias sanitarias Jonathan Fernández, que iba a bordo de un vehículo de intervención rápida (VIR), de Transinsa. “Nos llamaron y nos dijeron que se había producido un accidente, pero había mucha confusión. Nosotros estábamos en la zona de salida y tardamos dos minutos en llegar. La gente estaba muy nerviosa, se llevaban las manos a la cabeza”, explica Fernández a La Nueva España. Varios espectadores acudieron corriendo a intentar socorrer a los pilotos y se vivieron escenas de mucho pánico y tensión.

“Cuando llegamos el piloto ya había fallecido. Al copiloto lo intentamos reanimar durante quince o veinte minutos, pero no pudimos hacer nada por su vida”, prosigue el técnico. “Es muy duro cuando pasan esas cosas, la gente estaba muy nerviosa”, recalca el técnico, natural de El Berrón. A la zona acudieron patrullas de la Guardia Civil, dos ambulancias y también miembros del Servicio de Emergencias.

José Cuartero es el jefe de los servicios médicos del rally y tiene más de 40 años de experiencia en carreras. El sábado estaba en la prueba llanisca.

“El impacto fue muy seco y duro. Lo refleja como quedó el coche, que estaba prácticamente doblado como consecuencia del golpe”, asegura el doctor. Cuartero explica la normativa sanitaria que había en la prueba, puntuable para el supercampeonato de España. “En cada tramo de la prueba hay un coche de asistencia sanitaria. También hay un vehículo de intervención rápida (VIR), una ambulancia de soporte vital básico y otra de soporte vital avanzado. El control sanitario es muy estricto. De hecho, si el rally se considera peligroso o es largo también puede haber unidades intermedias. Éste es un deporte de riesgo, no ajedrez, por eso tenemos que ser tan estrictos para que las medidas de seguridad se cumplan a rajatabla e intentar evitar desgracias en la medida de lo posible”.

Al jefe de los servicios médicos el trágico accidente le cogió en la dirección de la carrera. “Desde ahí coordinamos toda la asistencia sanitaria. Estamos en comunicación constante con todos los vehículos, que llevan un GPS incorporado y están localizados”. En opinión de Cuartero, lo ocurrido en Llanes es una “auténtica desgracia”. El médico pone el foco en el pretil. “Es como si chocasen contra un muro, tiene un peso brutal. El coche no iba tan rápido, quizá a 80 o 80 kilómetros por hora, pero fue un golpe seco”. La puerta derecha del coche, que derrapó al lado izquierdo de la carretera, se quedó abierta por el golpe.

Cuartero, que habló con los familiares de los fallecidos tras el accidente, destaca a Jaime Gil y a Diego Calvo como “dos buenos chavales, muy aficionados al automovilismo”.

El furgón funerario sale del Instituto de Medicina Legal, ayer, con los restos de Jaime Gil. Luis. Á. Vega

Varios pilotos y jefes de equipo sostuvieron tras el accidente que el coche siniestrado, un Seat Marbella, era demasiado endeble para correr este tipo de rally. Además, la zona del siniestro no es especialmente peligrosa. El jefe de los servicios médicos asegura que “la estructura del vehículo no era como la de otros”, pero recalca que lo sucedido fue una desgracia.

La organización del rally, la escudería “Villa de Llanes”, mantuvo ayer silencio sobre los detalles del brutal accidente y, a preguntas de La Nueva España, se limitó a trasladar el pésame a los dos automovilistas fallecidos. “Estamos con sus familias y compartimos su dolor”, indicaron sobre lo sucedido.

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