«Mira que buen lugar para ocultar un cadáver». No parece el comentario más habitual —ni normal— cuando dos amigos comparten un trayecto en coche. Pero resulta mucho más inquietante si quien lo realiza es alguien sospechoso de haber matado a tres mujeres y de haberlo intentado con otras ocho. La frase es del presunto asesino en serie Jorge Ignacio P. J. y la pronunció entre cuatro y seis meses antes del asesinato de Marta Calvo Burón, cometido el 7 de noviembre de 2019 en la casa que el inculpado tenía alquilada en la calle San Juan Bautista, 9, de Manuel.

Así consta en la declaración voluntaria de un amigo de Jorge Ignacio P. J., quien acudió al grupo de Homicidios de la Guardia Civil de València en marzo del año pasado, carcomido según él por la sospecha cuando el presunto asesino ya llevaba tres meses en prisión.

El pozo donde buscan ahora a Marta Calvo Agencia EFE

El testigo, el mismo al que Jorge Ignacio P. J. entregó en el Puig el Volkswagen Passat azul marino que empleó para trasladar a Marta con el fin de deshacerse del vehículo por las posibles pruebas en su contra que pudiera haber en él, decidió hablar en marzo de 2020, cinco meses después del crimen, porque, dijo, «no podía quitarse lo de Marta de la cabeza», tal como adelantó en exclusiva Levante-EMV la semana pasada.

En esa comparecencia, además de señalar que estaba convencido de que la madre de Jorge Ignacio P. J. era conocedora «de todo lo sucedido» cuando la Guardia Civil le interrogó sobre el papel desempeñado por la progenitora del acusado, quiso hacer constar la frase que su amigo le dijo yendo con su coche, un Mercedes, desde l’Olleria —lugar de residencia de Jorge Ignacio P. J.— a Gandia.

Un amigo de Jorge Ignacio P. J. informa a la Guardia Civil de que le habló de ocultar un cuerpo meses antes de la muerte de la joven de Estivella, al ver una casa abandonada de camino a Gandia

Fue al pasar junto a una caseta en ruinas próxima a la carretera CV-60, en dirección a Gandia.Según el testigo, que era quien conducía, el presunto asesino se quedó mirándolo y le comentó: «Mira que lugar tan bueno para ocultar un cadáver». En aquel momento, le pareció extraño, pero tampoco le dio más vueltas. Fue después, una vez conocida su detención por el asesinato de Marta y cuando ya había trascendido que la Policía Nacional y la Guardia Civil disponían de pruebas en su contra que incriminaban en otras dos muertes violentas y en agresiones a ocho mujeres más, cuando ató cabos.

Es más, en marzo, cuando acudió a Homicidios, los agentes ya llevaban tres meses peinando sin éxito el vertedero de Dos Aguas en busca del cuerpo de la joven de Estivella, y fue ahí cuando decidió hablar ante la posibilidad de que pudiera aportar algún dato que permitiese hallar a la chica.

Los investigadores pidieron al testigo datos concretos del lugar y el día que se había producido ese comentario, pero fue incapaz de fijar ni el punto geográfico, ni la data exacta.

En cuanto a lo primero, afirmó que fue en un viaje entre l’Olleria y Gandia, sin mayor precisión —no recordaba si al principio o al final del trayecto—, pero accedió a realizar un dibujo a mano alzada lo más aproximado posible de la caseta en ruinas.

La fecha del crimen de Lady

Respecto a la fecha, el testigo no fue capaz de fijarla con precisión, pero si recuerda que «hacía calor», por lo que cree que podría haber sido entre mayo y julio de 2019. El segundo asesinato atribuido a Jorge Ignacio P. J., el de Lady Marcela Vargas, se produjo en una casa de prostitución en la avenida de la Plata de València el 25 de junio de ese año.

Una de las tesis que barajan los investigadores es que ese comentario lo realizase el investigado después de la muerte de la joven colombiana de 25 años, como hipótesis para futuros crímenes.

De hecho, uno de los episodios que estuvo a punto de costarle la vida a una de las ocho supervivientes se produjo el 30 de junio de 2019 en su casa de Manuel. Dicho de otro modo, que ya hubiese ojeado sitios propicios para deshacerse de un cuerpo cerca de esa casa alquilada a la que solía llevar chicas en el caso de que se repitiese la situación vivida con Lady Marcela.

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De momento, los investigadores del equipo conjunto de Homicidios de València y de la UCO han solicitado a Mercedes Benz España el acceso a los datos de geoposicionamiento del vehículo del testigo para fijar el día y el punto kilométrico donde se encuentra esa casa abandonada, ya que el vehículo ya no es propiedad del amigo del acusado, por lo que ya no tiene acceso a esos datos.

La madre del acusado, obligada a declarar por el juez

La madre del presunto asesino de Marta Calvo y dos mujeres más tendrá que declarar ante el juez para aclarar si encubrió a su hijo en alguno de los hechos que se le imputan o le ayudó de algún modo. Así lo acordó ayer el juez de Instrucción número 20 de València, responsable de la investigación sobre Jorge Ignacio P. J. en los 37 delitos graves que le imputan entre la fiscal y las acusaciones particulares.

El interrogatorio de Pilar Jacome ha sido fijado para el próximo 15 de octubre, a las 10.00 horas, en la Ciudad de la Justicia de València, por lo que el magistrado ha acordado que se le avise a su domicilio, en Palma de Mallorca, para que se presente en València el día fijado.

Tal como adelantó la semana pasada en exclusiva Levante-EMV, la petición fue formulada al juez tanto por la acusación particular que ejerce el letrado Juan Carlos Navarro en nombre de las familias de las otras dos chicas asesinadas —Lady Marcela Vargas y Arliene Ramos— y de siete de las ocho supervivientes, como por la acusación que los abogados Pilar Jové y Vicente Escribano ejercen a petición de la madre de Marta Calvo.

¿Encubrió o ayudó a su hijo?

El juez, escuchados los argumentos esgrimidos por ambas partes, ha acordado esta mañana que Pilar Jacome sea interrogada en una declaración en la que estarán presentes no solo el magistrado y la fiscal del caso, sino las tres acusaciones particulares, así como la defensa del acusado, cuya letrada no se ha pronunciado aún respecto a esa solicitud de que la madre comparezca como testigo en la causa.

El juez ya había denegado en dos ocasiones anteriores una solicitud similar planteada por los abogados de la madre de Marta, pero esta vez no sólo han sido dos las partes que lo han pedido, sino que además han aportado argumentos basados en el último informe entregado por la Guardia Civil, que incluye el testimonio de un amigo de Jorge Ignacio P. J. Tal como adelantó días atrás este diario, ese testigo aseguró a la Guardia Civil, en una declaración realizada voluntariamente tras presentarse en la Comandancia de València en marzo del año pasado, que veía «extraño» que Pilar Jacome no supiese «todo lo sucedido» a la vista de la «relación especial» que tenía con su hijo y la cercanía temporal entre el asesinato de la joven de Estivella (7 de noviembre) y su viaje desde Palma a València para estar solo dos días (del 8 al 10 de noviembre).