La Policía Nacional ha detenido en un municipio de la Safor a un matrimonio de 45 y 47 años de edad por insultar, amenazar e incluso tratar de agredir a una adolescente cuando supieron que mantenía una relación sentimental con su hija, también menor, ya que ambas son de la misma edad. La acción ha supuesto que la Policía Nacional les haya detenido como autores de un delito de odio por discriminar a la chica por su orientación sexual, según informaron ayer fuentes de la Jefatura Superior de Policía de València.

Los hechos sucedieron días atrás en un municipio de la Safor cuyo nombre no publica Levante-EMV para preservar el anonimato de las adolescentes. Los padres de la chica con la que estaba saliendo supieron de esa relación y la acorralaron, insultándola, amenazándola e intentando agredirla. Incluso se atrevieron a decirle «que estaba enferma» y que lo que «le hacía a su hija era una enfermedad».

Nada más tener conocimiento de lo sucedido, agentes de la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) de la Policía Nacional abrieron una investigación que permitió la detención de los dos miembros del matrimonio, sin antecedentes policiales previos. Al parecer, las chicas llevaban en secreto su relación, precisamente porque temían las represalias de los padres de la joven que fue amenazada.

Ayer mismo, la consellera de Justicia, Gabriela Bravo, destacó ayer «la grave amenaza para la democracia» que suponen los delitos de odio aunque advirtió que solo uno de cada diez se denuncian porque las víctimas «tienen miedo al estigma social o a que el daño sea mucho mayor». Así lo indicó durante su intervención en la apertura del primer curso especializado en delitos de odio, dirigido a la Policía Autonómica, que comenzó ayer en València y se repetirá en breve en Alicante.