Un caso de abusos sexuales continuados a una niña cuando ésta tenía entre ocho y nueve años, destapado tras una confesión espontánea de la menor a la psicóloga del centro en el que se encuentra interna, ha permitido detener ahora —tres años después del delito— al presunto autor de los abusos, quien en el momento de los hechos era compañero sentimental de la madre y ejercía de padrastro de la víctima, condición de la que se aprovechó para realizar tocamientos de índole sexual a la pequeña en el domicilio familiar, en València.

La víctima, que ahora tiene doce años y se encuentra tutelada por la Generalitat, relató el pasado mes de mayo a la psicóloga de un centro, cuyo nombre omite este periódico para preservar el anonimato de la menor, que tres años atrás, cuando convivía junto a su madre y el compañero sentimental de ésta, este hombre había abusado de ella.

Inmediatamente la especialista puso los hechos en conocimiento del director del centro y éste, a su vez, como guardador de la menor, activó el protocolo ante un posible caso contra la libertad sexual de los menores. Así, tanto la conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas como la Fiscalía de Menores de Valencia fueron informadas e iniciaron los pasos para proteger a la niña y llevar al presunto autor de estos graves hechos ante la Justicia.

Inicialmente se hizo cargo de la investigación de los abusos la Guardia Civil de Moncada, aunque finalmente, dado que el delito se había cometido en la ciudad de València, el caso fue traspasado a la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) de la Policía Nacional.

En este caso, y como debería ocurrir con todas las víctimas menores, no se le tomó declaración en ninguno de los dos cuerpos a la espera de que se realice una única declaración judicial mediante cámara Gesell, con el fin de evitar una doble victimización de la niña. Así, la misma se grabara como prueba preconstituida y contará con todas las garantías legales para que sea válida en el juicio. Todas las partes implicadas podrán seguir el interrogatorio a través de un cristal mientras una psicóloga del Instituto de Medicina Legal de València pregunta a la menor sobre los hechos en cuestión.

Por el momento, la menor ya ha reconocido fotográficamente al presunto autor de los abusos, excompañero sentimental de su madre. Tras este reconocimiento, la Policía Nacional procedió a la detención del sospechoso, acusado de un delito continuado de abusos sexuales a persona menor de 16 años. Los hechos denunciados se habrían producido hace unos tres años, cuando la menor apenas tenía ocho y nueve años.

El arrestado, de 43 años y nacionalidad ecuatoriana, fue puesto ayer a disposición del juzgado de guardia de València. El acusado se acogió a su derecho a no declarar, como ya hizo ante la policía. El juez lo ha dejado en libertad con cargos a la espera de practicar más pruebas, entre ellas la toma de declaración de la víctima mediante la cámara Gesell, principal prueba de cargo en la que se podría sustentarse la acusación.