El Juzgado de lo Penal número cuatro de València ha condenado a quince meses de prisión al propietario de una tienda de animales de València por un delito continuado de maltrato animal y al pago de una multa de 720 euros por otro delito relativo a la protección de la fauna por la tenencia de especies protegidas sin la documentación pertinente.

El acusado reconoció en el juicio celebrado el pasado martes los hechos y aceptó la citada pena después del acuerdo de conformidad alcanzado entre la Fiscalía y el letrado de la defensa, José Miguel Penadés, por lo el que no tendrá que ingresar en prisión. Inicialmente el fiscal de Medio Ambiente solicitaba penas que ascendían a los tres años y medio.

Según ha quedado acreditado, en el mes de junio de 2019 el acusado tenía una tienda de reptiles en València, de la que carecía de licencia y cuyo local tampoco estaba reconocido como núcleo zoológico. El ahora condenado almacenaba allí gran cantidad de animales en pésimas condiciones de salud y sin las condiciones adecuadas de limpieza. Según recoge la sentencia, carecían de agua y comida suficiente, y las temperaturas eran inadecuadas para los animales.

Durante una inspección municipal se hallaron cinco animales muertos, concretamente tres tortugas, un escorpión africano y un hámster. Del resto de animales incautados fallecieron un total de 29, debido a infecciones y a la descuidada alimentación y cuidados que habían recibido.

Animales escondidos en su domicilio

Posteriormente, en enero de 2020 se realizó un nuevo registro en su domicilio, donde la Policía Local encontró gran cantidad de animales escondidos por toda la casa, desde serpientes de maizal en una fiambrera, hasta una rana tropical en un cajón o varanos bajo el colchón.

El Juzgado de lo Penal número cuatro de València le impone además de los quince meses de prisión y 720 euros de multa, tres años de inhabilitación especial para el ejercicio de oficio, cargo o comercio relacionado con los animales y para la tenencia de los mismos. De igual modo le prohíbe cazar durante dos años y la sentencia establece el decomiso definitivo de los animales que le fueron intervenidos.