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Caso Abierto - Levante-EMV

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La jueza impone de dos a cinco años de cárcel a tres ladrones de una botella de ron

Los procesados fracturaron la puerta del local y sacaron la caja registradora vacía y alcohol

De izquierda a derecha los acusados Paula S., José Braulio M. y José Octavio R., este miércoles en el juicio en su contra.

La magistrada Eugenia Díaz de la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Las Palmas impone condenas de hasta cinco años de cárcel a los tres autores del robo de una botella de ron y una caja registradora. Dos de los tres procesados -con agravante de reincidencia- rechazaron el acuerdo ofrecido por la Fiscalía el día del juicio en el que les rebajan las penas a cambio de admitir los hechos, ya que estos entendían que la reducción era mínima.

El ministerio público solicitaba una condena de siete años de prisión para José Braulio M. (que se quedaba en cuatro con el acuerdo), cuatro años para José Octavio R. y dos años y seis meses de cárcel para Paula S., todos ellos por un delito de robo con fuerza. A estos dos últimos les disminuían seis meses si se conformaban, acuerdo que sólo aceptó la condenada al ser asesorada por su abogada Alicia Armas Navarro. De esta manera, la Sala, tras considerar que quedaron acreditados los hechos que motivaban la acusación de los procesado, resolvió condenarles. A José Braulio M. le impuso cinco años de prisión, mientras que a José Octavio le sentenció a cuatro y a Paula S. a dos años de cárcel. Los tres condenados deberán pagar asimismo, una indemnización de 505 euros al propietario del local por los daños causados. 

Según el fallo -que no es firme- los hechos ocurrieron sobre las 2.15 horas del 29 de enero de 2021 -durante el toque de queda por la pandemia- cuando los encausados se dirigieron al local de El Mono Malvado, sito en la plazoleta Farray, con la finalidad de "obtener un beneficio patrimonial ilícito". Una vez allí fracturaron la puerta de entrada para después hacerse con la caja registradora vacía y una botella de ron. 

Los tres condenados huyeron del lugar una vez que obtuvieron el botín. Sin embargo, fueron detenidos minutos más tarde en la avenida Mesa y López por agentes de la Policía Nacional después de que los vecinos hicieran una llamada al 091 para denunciar los hechos. Paula S. reconoció de manera espontánea, según los agentes policiales, que sus dos acompañantes habían entrado al local y que fue una situación «sobrevenida». José Braulio M., por su parte, reconoció los hechos e intentó exculpar al resto de los acusados alegando que Paula S. no sabía que él robaría en el establecimiento y que no conocía de nada a José Octavio R. Este último reiteró la versión del otro encausado, por lo que manifestó que no conocía al resto de los condenados.

Sin embargo, Paula S. echó por la borda la versión de los dos hombres e indicó que ella se quedó a unos 200 metros del lugar y fue testigo de que ambos fracturaron la puerta del local, entraron y robaron. Además, añadió que ella se encontraba bajo los efectos de las drogas por lo que "no tenía uso ni razón de lo que hacía".

El propietario declaró que la Policía Nacional le llamó sobre las 3.30 horas para notificarle el robo y apuntó que la caja registradora estaba vacía ya que meses antes le habían robado y decidió no dejar dinero en el establecimiento.

Tanto José Octavio R., como José Braulio M. -en prisión provisional desde el 30 de enero de 2021- tienen antecedentes penales que, además, concurren con la agravante de reincidencia. El primero ya ha sido condenado por robo con violencia en 2019, mientras que el último ha sido sentenciado seis veces por hechos de la misma naturaleza. 

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