La Policía Nacional ha detenido en València, Bétera y Alhaurín de la Torre (Málaga) a cinco personas por su presunta vinculación con un cargamento de 750 kilos de cocaína que entró en noviembre pasado por el Puerto de València, tras varios intentos fallidos anteriores. Según ha informado hoy la Policía, hay un sexto implicado en busca y captura internacional porque se escapó a la carrera cuando los agentes entraron en la nave de Alhaurín de la Torre donde descargaban las mochilas rellenas con la droga.

La operación comenzó en julio del año pasado, cuando agentes de la Udyco central de la Policía Nacional fueron informados por varios organismos internacionales de la existencia de una organización con implantación en la Costa del Sol que se disponía a introducir cocaína en grandes cantidades a través del puerto de Málaga, algo poco habitual, ya que suelen utilizar sobre todo el de València, seguidos de los de Algeciras y Barcelona.

Precisamente la presión de Aduanas y los cuerpos policiales estatales sobre los muelles valencianos, con constantes aprehensiones de cocaína, han llevado a los narcos a tratar de abrir nuevas vías de entrada. Así, a finales de julio, los sospechosos importaron, a través de una empresa con domicilio social en València, un contenedor con sustrato de coco, que mantuvieron sin despachar durante 20 días, 'aparcado' en el puerto malagueño. Finalmente, lo trasladaron hasta una nave de Alhaurín en cuya fachada habían colgado carteles con datos falsos. Más tarde, se llevaron el sustrato de coco hasta un vertedero de Molina de Segura, en Murcia, donde se deshicieron de la materia prima, ya bajo la vigilancia de la Udyco y de la Agencia Tributaria a través de Vigilancia Aduanera.

En agosto importaron un segundo contenedor, que tampoco traía cocaína, por lo que se cree que estaban haciendo pruebas para ver cómo funciona el puerto de Málaga y, sobre todo, averiguar si la Policía les pisaba los talones. Tanto es así, que en ese segundo contenedor ni se molestaron en simular el paso por la nave de Alhaurín, sino que directamente lo llevaron al vertedero de Molina de Segura para deshacerse de la materia prima importada, lo que prueba que la empresa valenciana que gestionaba la llegada de los envíos en realidad era una sociedad instrumental sin capacidad de gestión comercial de la carga.

Tres meses después, llegó el de verdad. Y esta vez ya lo hicieron por el Puerto de València. En esta ocasión, era un contenedor de piñas naturales, también importado a nombre de la empresa valenciana, que fue recogido por un camionero con documentación para operar en el Puerto de València y transportado, como los anteriores, a la nave de Alhaurín de la Torre.

Uno de los narcos logró escapar

Cuando ya estaban dentro del recinto, entraron los agentes antinarcóticos -Udyco central y Udyco de Málaga-, y detuvieron al camionero y a otro hombre, con numerosos antecedentes policiales por narcotráfico, quien estaba descargando las bolsas con la droga. Un tercero, uno de los responsables de la organización, logró salir corriendo y aún está en busca y captura tras la emisión de una orden internacional de detención.

Poco después, en una segunda fase de la bautizada como Operación Nariño, agentes de la Udyco de València realizaban tres detenciones y cuatro registros en València, Bétera (2) y San Juan, en Alicante. Los arrestados en València son el administrador de la empresa importadora y dos personas de su confianza que le ayudaban como gestores. En uno de los registros, según ha informado la Policía, confiscaron 35.000 euros en metálico.

La Policía ha informado de que los cinco detenidos son cuatro hombres (dos españoles y dos italianos) y una mujer rumana.