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Caso Abierto - Levante-EMV

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Denuncian la presencia de un nuevo acosador de chicas jóvenes en las calles de Oviedo

“Se restregó contra mí mientras se tocaba los genitales”, indica una víctima que corrió a llamar a su padre al verse abordada por el varón en Teatinos

La calle Puerto Pontón en la que tuvieron lugar los hechos denunciados.

Una chica de 22 años estaba escribiendo un mensaje en el móvil a escasos metros de su casa, en el barrio Teatinos (Oviedo), cuando, de repente, notó una presencia muy cercana, como si alguien le estuviera echando el aliento en la nuca. Ni siquiera le dio tiempo a girarse cuando apreció un hombre totalmente pegado a ella con intenciones lascivas. "Tenía la bragueta bajada y la mano en los genitales mientras se restregaba contra mí", relató la joven a la Policía Nacional al interponer una denuncia con la que trata de poner coto a un suceso que le recordó a los antecedentes por acoso sin apenas consecuencias que tuvo Igor Postolache, el presunto asesino de Erika Yunga, la niña de 14 años que falleció a consecuencia de las puñaladas recibidas en el rellano del primer piso del número 69 de Vázquez de Mella.

A la denunciante de este episodio, que tuvo lugar a la siete de la tarde del pasado día 10 de este mes, le dio tiempo a echar a correr hasta casa y avisar de lo ocurrido a su padre. El progenitor bajó y, aunque el hombre ya no andaba merodeando por la zona, ambos se lo encontraron en una calle paralela, caminando tranquilamente. "Ni se te ocurra volver a acercarte a mi hija ni a ninguna mujer", le espetó con tono furioso el padre de la supuesta víctima, limitándose el aludido, siempre según el relato de la demanda, a decir "vale, vale".

La joven decidió grabar en vídeo parte de la escena y compartirla en redes sociales con la aspiración de poner en alerta a otras chicas del barrio. Sorprendentemente, su publicación dio lugar a numerosos testimonios nuevos similares. "Una chica me escribió para decirme que en el autobús le había tocado por detrás y otras menores aseguraron que las siguió hasta el hospital y tuvieron que esconderse", relata, todavía impactada por lo ocurrido.

En su caso, el abordaje tuvo lugar en la calle Puerto Pontón, a escasos metros del centro de salud de Teatinos, donde todo apunta a que el varón suele merodear con bastante frecuencia, protagonizando episodios que van desde tocamientos inapropiados hasta acoso verbal. "Cuando escapé no paraba de gritarme preguntando que cómo me llamaba", explica la joven que, ante tales hechos, decidió acudir a comisaría para poner la correspondiente denuncia.

En el barrio aseguran que el hombre, moreno, de estatura media y origen extranjero, lleva tiempo incordiando, si bien "la policía no hace nada porque nunca le han pillado haciendo algo grave". Sin embargo, es ahora, con el caso de Erika Yunga todavía muy reciente, cuando los vecinos están reclamando a las autoridades que tomen cartas en el asunto 2antes de que ocurra una desgracia".

Terror junto a la Losa

Una situación similar sucede en el entorno de la Losa, donde otro supuesto acosador, cuyos asaltos a mujeres fueron desvelados por este periódico el pasado 28 de diciembre, sigue haciendo de las suyas, aterrorizando a mujeres a las que persigue e incluso ha llegado a tocar o empujar levemente. "Cuando pase algo como lo de Erika con convocar un minuto de silencio ya harán bastante", denuncia una vecina que se confiesa "muy asustada" por el hecho de tener que cruzarse muchos días a un hombre "desequilibrado" sobre el que, según indica, los efectivos policiales se limitan a decir que "solo se porta mal si no toma la medicación".

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