Suscríbete

Caso Abierto - Levante-EMV

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Investigación

El otro caso Déborah: el enigma del disco duro

La jueza debe decidir si abre diligencias sobre la manipulación del ordenador tras ratificar los peritos que se hizo después de llegar a manos de la Policía | Multitud de archivos se modificaron en el mismo segundo

El caso Déborah podría abrir ahora otro capítulo judicial en torno al disco duro de su ordenador. | MARTA G. BREA

El disco duro del ordenador de Déborah fue manipulado, ocurrió tras su entrega a la Policía Nacional y todo ese borrado y modificación de datos se realizó de forma intencionada y a conciencia por parte de alguien que conocía bien las técnicas, por alguien profesional. Así se manifestaron ayer en en el Juzgado de Instrucción número 2 de Tui los peritos del laboratorio Lazarus Technology de Madrid que analizaron el disco duro de la joven viguesa. Los expertos se ratificaron en los dos informes que emitieron sobre esta cuestión y, al ser preguntados a modo de colofón por la jueza sobre si no tenían ni la más mínima duda de sus contundentes conclusiones, respondieron que no tenían ninguna. Ahora la magistrada deberá decidir si abre diligencias penales para investigar esta manipulación, bien en el propio marco de la causa por la desaparición y muerte de la víctima o en una pieza separada.

La polémica en torno al disco duro saltó justo al cumplirse los 20 años del caso. Los peritos de Lazarus, empresa especializada en informática forense que también está trabajando en la actualidad en la causa de Marta del Castillo, explicaron este jueves en su comparecencia por videoconferencia que el dispositivo fue manipulado después de que en 2006 fuese entregado por la familia a la Policía Nacional, que, tras recibirlo y tras llevarlo a Madrid, llegó a volcar una serie de archivos –documentos, fotografías, etcétera– en un DVD que consta en el procedimiento. Lo que no pueden precisar es la fecha exacta del hackeado. “No pueden decir si fue en 2006, en 2016 o en 2021, pero descartan que fuese de forma previa a que los agentes lo recogiesen en la casa de los padres de Déborah”, afirma Ramón Pérez Amoedo, uno de los abogados de la familia de la víctima, que fue quien contrato los servicios de esta empresa tecnológica madrileña.

Borrado del historial de internet y de las conversaciones

Los peritos explicaron que se borró todo el historial de internet, así como las conversaciones que la víctima había mantenido a través de correo electrónico y Messenger en las fechas previas a su desaparición y muerte en 2002. Junto a ello hay otra importante cuestión que les llamó la atención: a lo largo de diferentes fechas hay bloques de multitud de archivos modificados el mismo mes, semana, día, hora, minuto y segundo. Hay registros incluso en los que en vez de 2006 consta otro año: el 2106. Todo ello prueba, dijeron, que los registros horarios fueron alterados.

A la espera de que se entregue otra pericial que se está realizando en torno al mismo disco duro, encargada por el abogado defensor del exnovio de Déborah a otro laboratorio de Madrid, lo desvelado por Lazarus podría dar lugar a otra investigación en el seno del caso Déborah. “La jueza ya debería abrir hoy mismo de oficio [por ayer] diligencias penales para indagar en esta manipulación”, afirma Ramón Pérez Amoedo. Coincide con él su hermano Ignacio, que también forma parte del equipo legal que ejerce la acusación particular en esta causa. “Esto no puede quedar así; las conclusiones de los peritos sacan a la luz hechos muy graves que desgraciadamente tienen protagonismo propio y que tendrían que dar lugar a una pieza separada”, destaca el letrado.

Estos abogados ya presentaron un escrito en el que instan a ahondar en la manipulación y en el que piden, concretamente, que se investigue toda la cadena de custodia del disco duro desde que en septiembre de 2006 fue entregado por la familia a los investigadores policiales y hasta que en mayo de 2021 fue puesto a disposición de Lazarus para la pericial. “Solicitamos que se libre oficio a Policía Nacional y a Guardia Civil para que digan qué agentes tuvieron contacto con el dispositivo, y que por parte del juzgado se concrete el personal que intervino en su custodia mientras estuvo en sede judicial”, resumen.

¿Cómo afecta el hackeado a la investigación de la muerte de la joven?

La manipulación del disco duro de Déborah impide que su ordenador arroje pistas sobre la desaparición y muerte de la joven. ¿Y podría derivar en una petición de nulidad de diligencias por parte de la defensa del único investigado en la causa? Los abogados de la familia de la víctima no entran en esta cuestión. Y en todo caso, afirman, el disco duro no es lo que “vincula” al exnovio con el caso. “Le vinculan sus declaraciones y sus contradicciones”, argumentan sobre esta cuestión.

Las partes se encuentran ahora, en el marco del procedimiento principal, a la espera de que llegue una prueba pericial solicitada por la defensa del imputado, en relación al análisis de una fotografía que está en un DVD donde se volcó el contenido del ordenador de la joven.


Compartir el artículo

stats