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Caso Abierto - Levante-EMV

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Veinte años de su muerte

La investigación “de todo menos modélica” del caso Déborah

La Audiencia de Pontevedra, en una de sus resoluciones sobre la causa, reprueba la forma en que se llevaron a cabo las primeras pesquisas hace 20 años, “cuando más importante” era actuar

Una concentración en Vigo en apoyo a la lucha de la familia de Déborah para que se haga justicia. M. G. B.

No hay duda de que la investigación judicial y policial del caso Déborah dejó mucho que desear en 2002 y en los años posteriores. La familia de la joven viguesa, en su infatigable lucha por conocer la verdad, no ha dejado en los últimos años de poner sobre la mesa la sucesión de errores y omisiones de unas pesquisas en las que, por poner solo un revelador ejemplo, hubo que esperar hasta finales de 2019, transcurridos ya más de 17 años desde la desaparición y muerte de la víctima, para que se produjeran las primeras tomas de declaraciones en sede judicial. Pues bien, esta situación que tantas veces ha sido denunciada por los padres y los hermanos de la joven, así como por su equipo de abogados, también es puesta de manifiesto desde la propia Administración de Justicia. Porque la Audiencia Provincial de Pontevedra, en una de las resoluciones judiciales que ha dictado en el marco de este procedimiento, reprueba la forma en que se llevaron a cabo las indagaciones en sus inicios, cuando ocurrió todo y cuando, como en toda investigación criminal en la que los primeros días, semanas y meses son claves, más crucial es actuar de cara a tratar de obtener los indicios y pruebas que permitan avanzar en la resolución del delito. Para los magistrados, la investigación emprendida en aquella época fue “de todo menos modélica”.

“Ciertamente, la investigación del presente caso en un principio y cuando evidentemente resultaba más importante y urgente se puede considerar de todo menos modélica, pese a los denodados intentos posteriores hasta el día de hoy”, se expone en ese auto judicial emitido por la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Pontevedra. Los magistrados se expresaron así en una resolución crucial dictada en este procedimiento, con fecha del pasado 4 de febrero, ya que fue en la que, tras estimar el recurso de apelación de los abogados de la familia de Déborah, ordenó que se citase a declarar en calidad de investigado al exnovio de la víctima, comparecencia que efectivamente tuvo lugar en marzo.

Las palabras plasmadas por escritos por los jueces de la Audiencia no son baladí, ya que ponen el foco en los primeros compases de una investigación a la que le faltó empuje y que ahora, cumplidos ya los 20 años desde la desaparición y muerte de Déborah y con una prescripción parcial que impide que se cite a nuevos investigados –el único con esta condición sigue siendo el exnovio–, afronta sus últimos compases con un final incierto a la espera de que la jueza instructora, la titular del Juzgado de Instrucción 2 de Tui, decida el rumbo del caso.

En ese auto de febrero en el que la Audiencia realizó dicha reflexión sobre la investigación realizada justo tras los hechos fue en el que, frente al criterio de la jueza instructora, la sala resolvió citar como investigado a la expareja de Déborah. Reconociendo que “quizás” en los inicios las sospechas no fueran “suficientes” para decretar dicha imputación, “por no juntarse la existencia de plurales, sólidos y ciertos indicios” contra él, los jueces concluyeron sin embargo que en ese momento, tras acumularse las sospechas policiales contra su persona a lo largo de los años, sí procedía que declarase como investigado, como se hizo el 11 de marzo en el que este vigués negó su implicación en los hechos. Los magistrados justificaron a mayores su decisión en que estaba próxima la fecha de prescripción –fue el 1 de mayo– y en que era necesaria de forma previa “al pronunciamiento definitivo” de la jueza sobre el caso, todavía pendiente.

Papel clave

La Audiencia de Pontevedra ha tenido un papel clave en el caso Déborah desde su reapertura en 2019 ya que, junto a decretar la citación como investigado del exnovio cuando la causa estaba a las puertas de prescribir, dictaminó otras pruebas también denegadas por el juzgado y la Fiscalía. Ocurrió por ejemplo en marzo de 2021, cuando el órgano provincial estimó de nuevo un recurso de la familia de la víctima y ordenó interrogar a varios testigos esgrimiendo la “gravedad” de los hechos objeto de investigación y la procedencia, por ello, de “agotar” las diligencias.

¿En qué fase está ahora el procedimiento? Tras la declaración de testigos y del investigado y agotadas las pruebas de ADN sin que diesen resultado positivo, las pesquisas están a día de hoy más centradas en la manipulación del disco duro del ordenador de la víctima. La cuestión nuclear sobre la desaparición y muerte de Déborah está a la espera de si se piden nuevas diligencias. De lo contrario, la jueza deberá decidir si sigue con la tramitación del caso de cara a juicio o lo archiva.

Un procedimiento a la espera de dos informes centrados en el disco duro

La investigación judicial del caso Déborah está ahora centrada en la manipulación del disco duro del ordenador de la joven viguesa puesta de manifiesto por los peritos de Lazarus Technology contratados por la familia de la víctima. De hecho, hay otras dos periciales pendientes a este respecto: la encargada por el abogado defensor del exnovio de la joven a otro laboratorio madrileño especializado en investigación informática forense y el contrainforme ordenado por la jueza al Departamento de Ingeniería de la Guardia Civil de Madrid.

Recientemente, en relación con esta cuestión, la titular del juzgado tudense rechazó las peticiones de los abogados de la familia de Déborah de solicitar un informe a la Policía Nacional y a la Guardia Civil sobre la cadena de custodia del disco duro cuando estuvo en sus instalaciones, así como de abrir una pieza separada para investigar la manipulación.

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