Nadie puede entenderlo. El asesinato de Verónica ayer a manos del tío de su marido ha sumido a Alginet en una profunda conmoción. Cientos de vecinos se han concentrado esta mañana su consternación en la plaza del ayuntamiento para mostrar su repulsa y consternación ante lo ocurrido. Las imágenes dan buena muestra de la indignación que desde ayer se ha apoderado de esta población de la Ribera. Junto a los vecinos han participado también autoridades municipales y la responsable de la concejalía de la Mujer, María José Martínez, ha leído un manifiesto de repulsa.

El suceso se produjo entre las 7:30 y las 8:00 horas. La Policía Local recibió varios avisos que alertaban de que una persona se había precipitado por una ventana y se encontraba tendida en la vía pública. Cuando los agentes llegaron al lugar, un edificio de la calle València (vía que cruza la localidad de punta a punta), hallaron el cuerpo sin vida de un varón de 64 años que no presentaba heridas superficiales. 

14

Consternación en Alginet por el último asesinato de una mujer en la localidad Germán Caballero

Durante varias horas, vecinos y amistades de la víctima, Verónica Ruiz Aguilar, se arremolinaron a escasos metros de la vivienda y no daban crédito. Quienes conocían a la familia se manifestaban sorprendidos por lo ocurrido. 

Verónica, nacida en León, se trasladó muy joven junto a su familia a Alginet, donde trabajó de camarera en diversos bares.

Verónica, nacida en León, se trasladó muy joven junto a su familia a Alginet, donde trabajó de camarera en diversos bares. «Era muy buena madre y persona, se hacía con todos», lamentaba un grupo de amigas de la fallecida que se intentaban consolar unas a otras. «A mí me ha pillado almorzando cuando me han avisado y se me ha quitado el hambre de golpe», explicaba una de ellas. Una tercera aseguró que el crimen se produjo apenas unos quince minutos después de que el marido de Verónica se hubiese marchado a trabajar. Él, completamente destrozado al regresar a la vivienda, lloraba impotente y se culpaba en voz alta por no haber estado en casa. 

"Verónica no era más que una chica que tenía una familia, que trabajaba y que le gustaba el zumba"

La concejala de la Mujer de Alginet, María José Martínez, ha leído un manifiesto en el que ha denunciado, en nombre del municipio, esta "lacra social que es la violencia contra las mujeres, sea del cariz que sea, pero donde siempre" acaban pagando "las mismas: las mujeres".

"Verónica no era más que una chica que tenía una familia, que trabajaba y que le gustaba el zumba; como podemos ser cualquier de nosotros, y quien deja un vacío y una situación lamentable en su casa", ha señalado Martínez.

La concejala ha trasladado el pésame a la familia, con quien el Ayuntamiento ya se ha puesto en contacto para ofrecerle toda la ayuda y apoyo que necesiten.

Martínez ha informado asimismo de que Alginet es uno de los pocos pueblos con cuenta con la una unidad -formada por tres agentes de la Policía Local, dirigidos por su inspector- formada específicamente para la atención y gestión de casos donde las mujeres son violentadas, que ha atendido ya a unas cincuenta personas.

Ha indicado asimismo que el municipio cada año hace actuaciones en los colegios para "educar y concienciar" a niños y niñas en la tolerancia y la igualdad, está adherido a la Red de municipios protegidos contra la violencia de género y habilita punto violeta de información y asesoramiento en actos multitudinarios.

Pero "todo esto no basta", ha lamentado, y ha defendido la necesidad de seguir luchando por la "concienciación y la erradicación de esta lacra donde la desventaja física es sinónimo de sufrimiento y muerte, como el caso de Verónica".

"Es cosa de todas y todos denunciar a la más mínima sospecha y poder evitar estos fatales desenlaces", ha instado, al tiempo que ha recordado que "la complicidad también es delito y no denunciar moralmente nos hace cómplices".

El acto de condena se ha cerrado con un minuto de silencio y un aplauso en recuerdo de la fallecida, y el consistorio ha decretado dos días de luto.

La mujer fallecida, madre de dos hijos de 8 y 9 años de edad, era natural de León pero vivía desde hacía más de quince años en Alginet, donde trabajaba los fines de semana en varios bares del pueblo. EFE