Desde hace ya años el robo de catalizadores se ha convertido en uno de los objetivos preferidos de muchos ladrones, al no ser excesivamente complicada su sustracción y poder extraer de ellos metales preciosos como el platino, el paladio y el rodio, con los que poder obtener un buen precio posteriormente en el mercado negro. Además, el castigo por este tipo de delito es menor al ser calificado de hurto y no de robo con fuerza, al encontrarse fuera del coche y no tener que violentarlo. 

En la lucha contra este tipo de hurtos, agentes de la Policía Local de València arrestaron el pasado lunes a tres jóvenes, dos de ellos de nacionalidad rumana y uno español, que circulaban en un vehículo con cinco catalizadores presuntamente sustraídos. De hecho dos de ellos acababan de robarlos de coches que llevaban poco tiempo parados porque todavía estaban calientes cuando fueron intervenidos por la policía.

La detención se produjo a las 11.35 horas del pasado lunes en la calle Historiador Claudio Sánchez Albornoz de València cuando la Policía Local estaba realizando un control y dieron el alto al vehículo con tres ocupantes. Los agentes, al percatarse de que estaban nerviosos los identificaron y en la inspección del vehículo hallaron, en el asiento trasero, dos bolsas con cinco catalizadores, así como tres gatos elevadores, llaves y alicantes, todas ellas herramientas que presuntamente utilizaban en los hurtos.

Dos de los catalizadores, todavía calientes, pudieron establecer que pertenecían a un vehículo Lexus y a un Honda Civil, valorados en 900 y 500 euros respectivamente. Los otros tres eran de modelos antiguos de Volkswagen Polo, en los que todavía no se ha podido localizar a los dueños de los vehículos.

Los tres detenidos, de 20, 22 y 23 años, han quedado en libertad con cargos acusados de hurto.