"No estoy tranquila sabiendo que él está en la calle. ¿Qué justicia es esta que deja libre a un secuestrador? Aquí hay una impunidad tremenda", se queja a El Periódico de Catalunya, del grupo Prensa Ibérica, la madre de la mujer que el pasado martes fue liberada por los Mossos de un presunto secuestro en una cabaña del barrio de Les Fonts de Terrassa. El acusado está en libertad con cargos desde el jueves. El juez ha impuesto una orden de alejamiento de 500 metros respecto a la víctima, además de prohibirle la salida del país y obligarle a personarse en los juzgados de Terrassa cada semana. "Estamos destrozados", cuenta la madre.

Según el relato de la madre de la denunciante, que pide permanecer en el anonimato, esta mujer de 35 años fue raptada a la fuerza el sábado 26 de noviembre. El presunto secuestrador, siempre según la familia, era un hombre con el que había mantenido relaciones, pero que en la actualidad no tenían ningún contacto. Pasó una semana, afirma, y la víctima seguía sin dar señales en su teléfono móvil. "Él se lo apagó", cuenta la madre. Hasta el lunes 5 de noviembre. La mujer es incapaz de recordar la hora, pero explica que su hija le mandó un SMS por el móvil.

"La escondieron para que no la encontraran"

"Decía que la habían raptado en Les Fonts en una cabaña", cuenta la madre, refiriéndose al mensaje que le alertó del secuestro. Una versión que los Mossos confirman. Los agentes de Terrassa atendieron el aviso de la madre aquel mismo lunes y trataron de encontrar a la mujer, sin éxito. "La Policía fue allí el lunes por la noche, ya estaba oscuro y no había nada que alumbrara. El chico que la había secuestrado la sacó de la cabaña y la escondió en otra chabola que hay en la zona, con la ayuda de sus habitantes. La amenazaron con un cuchillo para que no gritara o le harían mucho daño", cuenta la madre. Es por ello, dice, que ese día los Mossos no la localizaron, algo que el cuerpo confirma. "El primer intento fue infructuoso", explican desde el cuerpo.

"Ha sido un infierno, cuando escuché a mi hija... aquello parecía una película de terror, o peor. La violó y la pegó", sigue la madre, quien explica que su hija está destrozada física y psicológicamente. Habla de golpes y supuestas palizas, y de un daño emocional muy difícil de reparar. "No está bien", cuenta. En su declaración en los juzgados el pasado jueves, la víctima también explicó que su secuestrador la drogó, obligándola a tomarse diazepanes.

El acusado niega los hechos

Un relato que el acusado, Eloy López, niega completamente. Lo hizo este viernes en sede judicial, y lo ha vuelto a hacer este sábado a este diario. "Es todo mentira, ha querido ir contra mí", se queja el hombre, que dice que tanto él como la víctima estaban enamorados. Según la versión del acusado, el sábado 26 de noviembre la víctima se subió en su bici de forma totalmente voluntaria. Llegaron a su chabola y estuvieron viviendo allí 10 días. "Hay testigos del bar y de los supermercados que nos vieron juntos, íbamos a todos los sitios, no estaba encerrada", explica López. Dice que ella envió un mensaje a su madre a escondidas el lunes, y cuenta que la víctima maquinó que había sido raptada. Según su versión, ella se había olvidado de comparecer en una visita de sus hijos, y si no iba, mantiene, los daban en adopción.

T. es la segunda mujer que es liberada tras un secuestro en la zona de chabolas alrededor del barrio de Les Fonts (Terrassa). En octubre de 2019, una mujer de 24 años fue raptada en ese mismo lugar. Su agresor está encerrado en la cárcel de Lledoners, según explican los padres de este a El Periódico de Catalunya, del grupo Prensa Ibérica. Los vecinos del lugar no dan crédito y, muertos de miedo, piden un desalojo urgente. El Ayuntamiento ha abierto un expediente disciplinario para desalojarles pero admite que sin el consentimiento del propietario, el proceso se puede alargar.