Tras permanecer menos de 24 horas privado de libertad, el joven detenido por la Policía Nacional por los delitos de abandono de familia y contra la salud pública, después de que su hijo de apenas seis meses tuviera que ser hospitalizado por una intoxicación por cocaína, ya está en la calle. P.G.T., de 20 años, negó ante la jueza de Instrucción número doce de València haber consumido sustancias estupefacientes delante del pequeño y de su otro hijo -que en abril hará dos años-, que los menores hubieran podido tener acceso a la cocaína por una irresponsabilidad suya y atribuyó la posible intoxicación a terceras personas.

«Nunca me he ‘metido’ delante de mis hijos», remarcó a Levante-EMV el padre de los niños tras ser puesto en libertad con cargos por el delito de abandono de menor. Como medidas cautelares la jueza ha acordado suspenderle el derecho a ejercer la guarda y custodia de los menores y paraliza el régimen de visitas respecto del pequeño. Así, como ya adelantó ayer este periódico, los niños se han quedado a cargo de una tía materna y de la madre, víctima de los abusos sexuales por los que está condenado a cinco años de prisión un educador del centro en el que se encontraba interna la por entonces menor tutelada, exmarido de Mónica Oltra.

«Si yo hubiera dado positivo no salgo a la calle por drogar a un menor, me voy para dentro», alega el padre

La bomba de la hospitalización por positivo en cocaína del bebé, que adelantó en exclusiva este periódico, estalló esta semana mientras todavía se resuelven los dos procesos relacionados con estos abusos. Por un lado el recurso presentado ante el Tribunal Supremo que podría llevar a repetir el juicio contra Luis Eduardo R. I. y, por otro, la causa por la gestión, supuesto encubrimiento e investigación paralela, por la que están investigados la propia Oltra y quince funcionarios de la conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas que dirigía, así como trabajadores del centro de menores en el que se produjo el delito continuado de abusos por parte del educador.

Aunque la intoxicación por cocaína del bebé de la víctima del llamado «caso Oltra» no afecta en modo alguno estos dos procesos, sí que vuelve a poner en una tesitura de pies de plomo a la conselleria a la hora de adoptar una decisión respecto de la protección de los menores, que será mirada con lupa por partidarios de unos y otros.

Análisis de drogas al detenido

El padre de los pequeños ha sido sometido a un análisis de drogas para establecer si ha consumido algún tipo de sustancia estupefaciente en estos últimos días. «Si me metiera droga, yo no soy capaz de meterme delante de mi hijo», insistió el investigado a este periódico a las puertas del juzgado. «Si yo hubiera dado positivo no salgo a la calle por drogar a un menor, me voy para dentro», indicó P. G. T. -no ponemos su nombre y apellidos para mantener el anonimato de los menores-.

El arrestado alega que fue la madre de los niños quien los abandonó a principios de diciembre para irse con otra pareja. «La misma noche que se fue se me estaba ahogando mi hijo, la llamé y me colgó, cuando volví a llamar lo tenía apagado», le recrimina a su expareja y madre de los menores. A quien también acusa de no haberse interesado por los niños en este tiempo, que han estado bajo el cuidado de unos tíos paternos. «No les ha comprado ni un regalo de Navidad y nosotros, bueno terceras personas, teníamos 5.000 euros ahorrados y se nos han volado en tres semanas con los regalos de los niños».

Sobre si es consumidor habitual de cocaína, el investigado asegura: «Te voy a ser sincero, hace seis meses, que fue cuando lo probé, no me gustó la experiencia, me iba cayendo por los suelos». El joven, que también fue en su día un menor tutelado y procede de una familia desestructurada, argumenta que por ningún concepto quiere que sus hijos «tengan un ejemplo como el que yo no he tenido de pequeño, cuando veía a mi padre drogándose».

Mas afirma que «pasa más de lo que nos gustaría»

La vicepresidenta del Consell y consellera de Igualdad y Políticas Inclusivas, Aitana Mas, aseguró ayer que en el ingreso hospitalario por positivo en cocaína del bebé se siguió el protocolo establecido para que los servicios sociales y la Fiscalía de Menores actuarán de inmediato. «Pasa más de lo que nos gustaría, se ha seguido el mismo protocolo que en otros casos», indicó. La conselleria reconoce que «no son aislados, aunque haya unos más mediáticos» y que estos niños están teniendo «vidas difíciles».