El Juzgado de Instrucción número dos de Gandia, en funciones de guardia, ha acordado el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin posibilidad de fianza, de tres de los presuntos cabecillas de la red de contrabando de tabaco desmantelada en Oliva. Entre los encarcelados se encuentra el teniente de la Guardia Civil del puesto de esta localidad de la Safor por su presunta vinculación en la trama. La causa está abierta por los delitos de contrabando, pertenencia a organización criminal, contra los derechos de los trabajadores, contra la propiedad industrial, blanqueo de capitales y un delito contra la Hacienda Pública, según han informado fuentes jurídicas.

En la operación, llevada a cabo por agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, se ha detenido a una veintena de personas. La mayoría de los arrestados, 17, son trabajadores de la nave industrial donde se elaboraban las cajetillas de tabaco, quienes las investigaciones determinarán si son presuntos contrabandistas o meras víctimas de explotación. De hecho, entre los delitos que se le atribuyen a la dicha organización está el delito contra los derechos de los trabajadores.

El pasado miércoles fueron puestos a disposición judicial 17 de estos arrestados. El Juzgado de Instrucción número dos de Gandia acordó la libertad de todos ellos con la única medida cautelar de acudir periódicamente a firmar al juzgado.

Esta presunta trama de contrabando, cuya desarticulación adelantó este periódico, tenía una gran capacidad de producción de tabaco centralizada en una nave industrial del polígono Les Jovades de Oliva. Los investigadores de la UCO se incautaron de doce toneladas de hojas de tabaco y más de 770.000 cajetillas, cuyo valor ascendería a los cinco millones de euros.

La detención del teniente de la Guardia Civil de Oliva ha coincidido con una denuncia por acoso laboral de una agente en este mismo cuartel contra el mando del puesto y contra un subordinado. La Comandancia de la Guardia Civil de València activó el protocolo de acoso laboral ante la denuncia de la agente, que asegura llevar años siendo víctima de hostigamiento de forma personal y profesional y estar en tratamiento psicológico debido a estos hechos.

La denunciante remitió un escrito a la directora general de la Guardia Civil en la que detallaba el supuesto acoso realizado por dos superiores en el cuartel. Se da la circunstancia de que el pasado noviembre el Tribunal Militar confirmó el cese por tres meses de dos guardias civiles en el puesto de Oliva como responsables de una falta muy grave de acoso a una compañera.