Las naves de Cecotec ardieron por la batería de litio de un patinete en reparación

La Guardia Civil ha determinado que la nave 2 fue donde comenzó el fuego que arrasó cinco almacenes en el polígono l'Ermita de Sollona

Tras finalizar la inspección técnico ocular realizada por el equipo de investigación de incendios de la Guardia Civil ya se sabe, con toda certeza, que fue un fallo en la batería de litio de un patinete eléctrico que se encontraba en reparación, fue el origen del incendio que asoló cinco naves de la empresa valenciana Cecotec en la localidad de Sollana, y no la perteneciente a una carretilla como en un principio indicaron fuentes cercanas al caso.

Tras la revisión del lugar del siniestro, los expertos investigadores han determinado que fue en la nave número 2 en la que comenzó el fuego que fue propagándose de forma rauda por el resto de las instalaciones.

Las llamas arrasaron el pasado domingo y en apenas unas horas, gran parte del almacén para servicio técnico que la compañía tiene en el polígono l'Ermita de Sollana. La alerta saltó a las 15.43 horas, el personal de seguridad de la empresa llamó al teléfono de Emergencias 112 de la Generalitat Valenciana para advertir del fuego. En pocos minutos, se sucedieron muchas llamadas más alertando de la presencia de una columna de humo negro muy denso procedente de las instalaciones de Cecotec en el polígono l’Ermita del Romaní, pedanía de Sollana.

Incendios en las baterías de patinete

No se trataría de la primera vez, ni mucho menos, que las baterías de un vehículo de movilidad personal generan provocan incendios. De hecho la combustión de las baterías de los patinetes han llevado a advertir a los bomberos del riesgo que suponen si reciben un fuerte impacto, se han perforado o existe una sobrecarga de la propia batería.

En enero de este mismo año un incendio en un domicilio de Torrent que obligó a desalojar varias viviendas y dejó a dos personas ingresadas por inhalación de humo tuvo su origen en un patinete eléctrico. Esto mismo sucedió en Castelló donde un hombre de 61 años de edad también tuvo que ser atendido por los servicios sanitarios después de que otro de estos vehículos explotara en la propia vivienda de la víctima.

Tal es el riego que incluso Renfe prohibió el transporte de estos patientes en sus trenes por "el peligro que suponen para los pasajeros al haber detectado incendios de baterías en algunos transportes"