El jurado declara inocente al acusado de allanar la casa de su vecino para recuperar la pelota de su hijo

Los miembros del Tribunal Popular consideran que con las pruebas practicadas en el juicio no pueden determinar que la persona que se ve en las imágenes de las cámaras de seguridad sea el procesado

El jurado declara inocente al vecino acusado de allanamiento por una pelota

Ignacio Cabanes

El jurado popular ha declarado inocente al vecino de Paterna acusado de un delito de allanamiento de morada por haber saltado presuntamente a la parcela del pareado de sus vecinos para recuperar la pelota que había encalado uno de sus hijos. El procesado, que se enfrentaba a una pena de nueve meses cárcel, según la petición del Ministerio Fiscal, y hasta quince meses que pedía la acusación particular, ha sido exonerado de toda responsabilidad al no quedar acreditado que esa tarde del 20 de mayo de 2022 invadiera el domicilio de sus vecinos (ni tan siquiera la zona exterior de la casa también considerada morada).

Los miembros del tribunal popular argumentan que no pueden determinar que sea la persona que aparece de espaldas en las grabaciones del sistema de videovigilancia de la casa de los denunciantes, en la urbanización Campo Olivar de Paterna. Así, remarcan en su veredicto que el informe pericial no es lo suficientemente contundente para acreditar su culpabilidad.

De hecho, como informó este periódico, el informe de la Policía Nacional concluía que había un 50% de posibilidades de que la persona que aparecía en los fotogramas de la cámara de seguridad fuera la misma que fotografió esa misma tarde la hija de los denunciantes, pese a una serie de coincidencias como las zapatillas blancas con una etiqueta azul, el reloj y los pliegues del pantalón que portaba.

El acusado en todo momento ha negado haber entrado en casa de sus vecinos, con los que la relación no era buena, para recuperar la pelota de sus hijos porque éstos no se la devolvían. Asimismo, también negó ser la persona con la que los denunciantes dijeron haberse cruzado esa tarde tras saltar la alarma de su vivienda.

El jurado no ha dado credibilidad al relato del denunciante que aseguró que el propio acusado le reconoció esa misma tarde haber saltado el muro tras recriminarle no haberle abierto a sus hijos para que pudiera recuperar el citado balón.

Han tenido en consideración la mala relación existente entre ambas familias desde un año antes a los hechos, cuando el procesado ahora absuelto compró un piano para que sus hijos pudieran practicar las clases del conservatorio y lo colocó en una habitación pared con pared con la de sus vecinos. Pese a insonorizar la habitación, los querellantes se habían quejado en numerosas ocasiones por el ruido del citado piano, llegando incluso a mandar mensajes en tono amenazante en el grupo de wasap de la comunidad de vecinos.

“Parece una tontería, pero ha pasado dos años muy duros, el desgaste personal y familiar ha sido tremendo”, ha asegurado al conocer el veredicto del jurado el letrado de la defensa, Luis Pablo Salinas.

El jurado ha aplicado el principio de presunción de inocencia, y ante una duda razonable se han pronunciado a favor de la absolución. La defensa considera que todo responde a “una maniobra malintencionada” de los denunciantes con fines espurios. En concepto de responsabilidad civil por supuestos daños morales la acusación particular solicitaba 3.000 euros de indemnización (1.500 en el caso de la Fiscalía).

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