La 'envenenadora de los laxantes' desvalijó las cuentas de un exnovio que también sufrió una diarrea aguda durante meses

El testigo, un policía en la reserva, afirma que le dejó las cuentas al descubierto tras apoderarse de 18.000 euros con su número pin, pero que no le guarda rencor porque estaba muy enamorado

La 'envenenadora de los laxantes'

La 'envenenadora de los laxantes' / Germán Caballero

Cuando Mari Carmen B. G., la acusada de asesinar a su pareja administrándole laxantes, inició su relación con Salvador Vendrell acababa de romper con otro hombre que sufrió un proceso diarreico durante meses muy similar al que llevó a la muerte de la víctima, de 69 años en abril de 2021. En ese tiempo la acusada le desvalijó las dos cuentas bancarias que tenía hasta dejarle un descubierto de 1.200 euros. Así lo ha asegurado este testigo clave en el caso, un policía en la reserva que mantuvo una relación sentimental con la presunta asesina entre marzo 2015 y mayo de 2018.

Resulta llamativo que el hombre, que nunca antes ni después de su relación con la procesada había padecido de diarrea, describa unos hechos que son idénticos al método que la acusada presuntamente empleó para acabar con la vida de Salvador y apoderarse de su dinero, como ya dijo durante la fase de instrucción, como adelantó este periódico.

"Me quedé en los huesos"

Fue tras un viaje a Cuenca a finales de octubre de 2017 cuando el exnovio de la acusada empezó a tener “diarreas insoportables de madrugada”. El testigo asegura que pese al dolor y malestar que ello le provocaba, llegando a perder entre ocho y diez kilos, aguantó hasta enero de 2018 porque tiene cierta fobia a los hospitales.

En el tiempo en el que estuvo con estos problemas de diarrea el testigo detectó que le estaba desapareciendo dinero de las cuentas, concretamente unos 12.000 euros que tenía en una y otros 6.000 en la otra, en un total de 22 extracciones, una cada dos o tres días.

La propia acusada le reconoció dichas extracciones de dinero y que se lo devolvería, aunque nunca lo hizo. El expolicía reconoce que no la denunció por evitar un escándalo y porque estaba muy enamorado de ella. De hecho, asegura que pese a todo ello no le guarda ningún rencor, lo cual todavía mayor valor a su testimonio. Es más, después de fallecer Salvador volvió a contactar con ella “por nostalgia”.

Otro de los testigos que ha declarado hoy ha sido el exmarido de la acusada, y padre de sus cuatro hijos, quien ha confirmado que durante los años que estuvieron juntos ella nunca trabajó y que los únicos ingresos que tenía era la pensión alimenticia de 200 euros que le pagaba mensualmente por cada una de las dos hijas que vivían con ella. Dicho testigo ha tratado de echar un capote a la madre de sus hijos remarcando que desde que la conoce ha tenido problemas de estreñimiento y que consumía gran cantidad de laxantes. “Se tomaba barbaridades, seis u ocho pastillas de golpe”.

Su declaración también ha servido para confirmar el carácter derrochador de la acusada y cómo todo hombre que se juntaba con ella acababa arruinado. En su caso todavía hoy, diez años después de su separación, sigue pagando las deudas que ella le dejó, aunque no quiso profundizar sobre ello y lo atribuyó a cuestiones del matrimonio y que “es habitual que las mujeres suelan gastar más”.

Los dos hijos insisten en que su madre es consumidora habitual de laxantes

Los dos hijos mayores de la acusada también han insistido sobre el supuesto consumo abusivo de laxantes de su madre. Uno de ellos incluso dice que iba a la farmacia a comprárselos al salir del colegio. El hecho de que la acusada fuera consumidora habitual de este tipo de fármacos tampoco la exime del presunto delito de asesinato, sino que la convierte precisamente en una experta en este tipo de sustancia como arma con la que habría presuntamente acabado con su pareja poco a poco provocándole un cuadro diarreico severo con grave deshidratación

Ambos hijos han reconocido que su madre les dijo que le había tocado la lotería, pero admiten que no hicieron nada especial para celebrarlo - conscientes seguramente que era otra de sus mentiras aunque ahora lo niegan -. Además, han incurrido en varias contradicciones con sus declaraciones en fase de instrucción donde uno de ellos incluso dijo que su madre le había confesado ser la responsable de la sustracción del dinero de Salvador pero no de su muerte. Asimismo, también han introducido una cuestión que hasta ahora no se había dicho, que su madre tuvo dos intentos de suicidio a raíz de lo ocurrido.

Le hicieron firmar un documento alertando del riesgo para la salud

En la sesión de hoy también han prestado declaración las farmacéuticas de dos farmacias de la Canyada donde la acusada acudía con una periodicidad desproporcionada a comprar laxantes, tanto Dulcolaxo como Evacuol. En el caso de las primeras eran cajas de 30 comprimidos, donde la dosis diaria recomendada eran dos pastillas. Mientras que con los 20 botes de Evacuol, de laxante líquido, tenía con cada bote dosis para 50 días. Según ha explicado la farmacéutica la dosis masiva recomendada son 10 gotas diarias. Al ser interrogada sobre los efectos de ingerir un bote entero la testigo ha aclarado que provocaría una diarrea severa con deshidratación y pérdida de fluidos. Tan preocupadas estaban de esta compra masiva que le hicieron firmar un documento donde se le informaba de que el uso abusivo está contraindicado y de los graves riesgos para la salud, hecho que nunca antes habían tenido que adoptar con ningún cliente de la farmacia.