Un guía de Les Corts niega ante el juez que le tocara los glúteos a una menor

El acusado se enfrenta a una pena de cuatro años de prisión por un presunto delito de agresión sexual a menor de edad

Miguel Marzal

Un hombre, que trabajaba como guía de Les Corts Valencianes, ha sido juzgado hoy acusado de agredir sexualmente a una menor durante una visita escolar realizada al edificio. El procesado ha negado haberla cogido de la cintura o haberle tocado el glúteo, al tiempo que ha señalado que es gay y que lleva nueve años casado.

Así lo ha declarado en el juicio que se sigue contra él en la sección tercera de la Audiencia Provincial de Valencia. El acusado se enfrenta a una pena de prisión de cuatro años por un delito de agresión sexual a menor.

Los hechos, según el relato del Ministerio Fiscal, se remontan al 13 de octubre de 2022, cuando el procesado hacía de guía en dicha visita y aprovechó que el jefe de estudios se dirigía a sus alumnos para coger a la víctima por la cintura y tocarle los glúteos. La menor tenía 14 años en el momento de los hechos.

Sin embargo, el acusado ha negado los hechos y ha afirmado que no se acercó a ninguna alumna, que no la cogió por la cintura ni le puso la mano en el glúteo.

Cámaras de seguridad

El procesado ha afirmado que el grupo se portó mal, aunque la visita se desarrolló con normalidad y ha recalcado que hay cámaras de seguridad por todo el edificio. Asimismo, ha señalado que cada curso pasan por Les Corts más de 8.000 alumnos y que "nunca" ha tenido "ningún" incidente. Además, se ha declarado homosexual y ha señalado que lleva casado con un hombre nueve años más cinco de noviazgo.

El testimonio de la víctima

Por su parte, la menor, que ha declarado protegida tras un paraban, ha afirmado que el acusado se puso a su lado, le cogió de la cintura y se arrimó a él y ahí ya "todo el mundo" los miraba y comenzaron a hablar entre ellos. Ha señalado que le pareció "incómodo" pero que no hizo nada.

Ha asegurado que el acusado le colocó la mano en la cadera y luego la puso primero en el glúteo derecho --ha negado que fuera de forma accidental-- y en el centro y la movía. "No me podía mover ni hablar", ha indicado.

Uno de sus compañeros ha declarado que vio cómo el guía le ponía primero la mano en la cadera y luego la deslizó hacia el glúteo mientras estaba con las explicaciones y que ella tenía "una cara super seria". Al terminar la charla, ella "bajó las escaleras y se puso a llorar" y yo le pregunté: "¿Es verdad lo que acabo de ver?", ha reproducido en la vista este testigo.