La Policía Nacional detiene en Elx a la falsa hija del rey

El operativo, desarrollado en Bonavista, se salda con seis arrestados por un delito contra los derechos de los trabajadores

Así ha sido el operativo policial que se ha saldado con la detención de la falsa hija del rey

Áxel Álvarez

María Pomares

Un operativo de la Policía Nacional de Elx se ha saldado este mismo jueves con seis detenidos, entre ellos, la conocida como “falsa hija” del rey emérito, junto a su pareja y sus dos hijos, así como dos supuestas trabajadoras. De todos los presentes en la vivienda en esos momentos sólo quedó en libertad el abogado de la familia, aunque no se descarta que pueda haber más detenciones en las próximas horas o días.

En este sentido, al parecer, Ana María, que así se le conoce a esta mujer que se hacía pasar en algunos casos por hija de Juan Carlos I y en otros por descendiente de Franco, para conseguir dinero y negocios, ya había sido detenida en otras ocasiones.

Registros

El operativo se inició sobre las nueve de la mañana y finalizó en torno a las dos de tarde, dentro de una actuación en la que la investigación corrió a cargo de la Brigada de Extranjería y Fronteras, y en la que intervino la Unidad de Prevención y Reacción (UPR).

Durante toda la mañana se produjeron varios registros en el interior de la vivienda y la construcción anexa, con el matiz importante de que se trata de una casa de unos 400 metros cuadrados, con la dificultad aparejada que eso llevaba. Para ello, incluso se utilizaron perros policiales en busca de dinero en efectivo y cualquier otra cosa que pudiera suponer una prueba para la investigación.

Hasta una decena de trabajadores

Los arrestos se producían después de que varios trabajadores denunciaran a la familia, lo que derivó en esta investigación por un delito contra los derechos de los trabajadores. En determinados momentos, de hecho, llegó a tener hasta a una decena de empleados trabajando para ellos en labores de la casa y la parcela. Sin embargo, algunos denunciaron no sólo que estaban en situación irregular , sino que habían sido sometidos a trato denigrante y que, en determinados momentos, hasta se habían producido amenazas y coacciones. Unos delitos estos, contra los derechos de los trabajadores, amenazas o coacciones, que se podrían sumar al de estafa.

En ambulancias

Tanto la falsa hija del rey emérito, que tiene una discapacidad, como su marido, que, al parecer, está en situación de dependencia como consecuencia de varios episodios cardiovasculares, según el propietario de la vivienda en la que residían de alquiler los ahora arrestados, fueron trasladados en sendas ambulancias. Mientras, los dos hijos y dos de las trabajadoras hicieron lo propio en vehículos policiales.

El mismo propietario de la vivienda que había alquilado Ana María, no en vano, apareció en el lugar de los hechos poco después de iniciado el operativo policial. “Deberían haberla detenido antes”, señaló Paco, que oculta su apellido para evitar que se le reconozca en Elx. Justificaba sus palabras en el hecho de que, en su caso, se le adeudan en torno 35.000 euros por el alquiler impagado desde el pasado otoño, y una cifra similar por el dinero que le fue prestando para que hiciera frente a determinados gastos, entre ellos, farmacéuticos, según explicó.

Es más, señala que, en estos momentos, hay en torno a 15 afectados por las “estafas” de Ana María -aunque Paco le llama Mercedes- en toda España, entre ellos, una persona que vive en Cataluña a la que le “estafó” 300.000 euros, o la exnovia de uno de los hijos, que incluso tuvo que pedir un crédito como consecuencia de ello, según el testimonio de Paco. Todos ellos tienen incluso un chat en el que van compartiendo las denuncias que interponen y los avances en la investigación. Una deuda que, sin embargo, no impidió, como señala el casero, que en Navidades contratara un Papa Noel, Reyes Magos y hasta una banda de mariachis, o que tengan una veintena de perros en la casa.

Herencia

Por lo que cuenta Paco, Ana María siempre mostraba un documento firmado por un notario en el que se explicitaba que estaba a expensas de recibir una herencia de 33 millones de euros, lo que hacía las veces de cebo para que los afectados le dieran dinero. Luego, una vez desembolsadas esas cantidades, sostiene, se les pedía más o, de lo contrario, amenazaban con no pagar la deuda.

Entre las anécdotas de la mañana, la empleada de Correos, que fue a entregar una carta, pero, para ese entonces, ya estaba acordonada la zona y la tuvo que llevar uno de los agentes de la Policía Nacional, o dos mujeres que llegaron preguntando por una familiar que estaba en la casa, según ellas en calidad de amiga, y de la que hacía meses que no tenían noticias, aunque el policía les respondió que no se preocuparan, que estaba bien. Eso, y uno de los abogados de la familia que, al llegar, y ver el dispositivo, trató de dar la vuelta en el camino diciendo que se había equivocado y que los agentes acabaron identificando, descubriendo que era uno de los letrados de los ahora detenidos por la Policía Nacional.