La jueza de Vila-real encarcela a los tres detenidos con 1,2 toneladas de cocaína

El cargamento llegó como ‘gancho perdido’ y aún estaba distribuido en las bolsas de deporte que suelen usar los narcos en los envíos por mar

Así fue la operación que rescató los 1.200 kilos de cocaína de un bajo de Tavernes Blanques.

Levante-EMV

Teresa Domínguez

Teresa Domínguez

La jueza de Instrucción de Vila-real ordenó ayer el ingreso en prisión de los tres detenidos en Alboraia, Canet de’En Berenguer y Tavernes Blanques por su presunta vinculación con el cargamento de 1.200 kilos de cocaína intervenidos en un bajo de la calle Federico García Lorca de este último municipio de l’Horta, tal como han venido publicando en exclusiva Levante-EMV y Mediterráneo, ambos diarios del grupo Prensa Ibérica.

La droga, según las fuentes consultadas por este diario, fue introducida en ese bajo comercial sin uso el pasado día 10 y aún estaba distribuida en bolsas grandes de deporte, lo que indica que ese es el embalaje original y que, por tanto, llegó por vía marítima en un contenedor como ‘gancho perdido’ (junto a una carga legal sin que la empresa importadora ni la exportadora supieran de su existencia).

Este importante alijo ha sido aprehendido en la tercera fase de una investigación iniciada por agentes antidroga del EDOA de la Guardia Civil de Castelló y Aduanas del Grao castellonense hace dos años, a la que también se sumó hace tiempo la unidad antinarcóticos Udyco central de la Policía Nacional. Hasta ahora, hay nueve personas detenidas y todas están en prisión.

Acorralados en tres fases

La primera fase se produjo hace un mes y se saldó con la detención de un vecino de Nules a quien se le intervino un kilo y medio de cocaína. La segunda, desarrollada el 29 de mayo por el EDOA y Aduanas de Castelló, se centró en la Vall d’Uixó, Betxí y Artana. Hubo cinco detenidos y todos fueron a prisión, aunque no se les intervino ni un gramo de cocaína. Eso sí, en uno de los registros localizaron un criadero de marihuana con 90 plantas.

En la última fase, ha habido tres arrestos en Alboraia, en Canet, donde fue detenido un vecino de Burriana, y en Tavernes Blanques, donde además fueron localizados los 1.200 kilos de cocaína, apilados en el bajo de un edificio en el que residía el tercer sospechoso, encargado de controlar esa ‘guardería’.

Este importante cargamento, detrás del cual también parece encontrarse una rama del 'clan de los Balcanes', los nuevos señores de la cocaína, entró en un contenedor por un puerto español, aunque todavía se desconoce si fue por el de València o por otro.

Cuatro toneladas en 3 meses

Tal como publicó recientemente Levante-EMV, en menos de tres meses se han incautado casi cuatro toneladas de cocaína dentro del Puerto de València. Y en esos 3.850 kilos (llegados en tan solo 14 envíos) no están incluidos los que, en ese tiempo, entraron por València pero fueron intervenidos en otros puntos, esto es, después de salir del recinto de Valenciaport. Ese es, precisamente, el caso del macroalijo interceptado este martes en Tavernes.

Tal como ha venido publicando este diario, el puerto valenciano ha sido escenario del mayor número de incautaciones hasta el año pasado, cuando Barcelona adelantó a Valenciaport tras la intervención de 17 toneladas de cocaína, frente a las 13 confiscadas en los muelles valencianos. Por delante, desde hace más de una década, se sitúan los dos mayores puertos europeos: el de Amberes, en Bélgica, con 110 toneladas incautadas el año pasado (20 más que un año antes, el de 2022, cuando sacaron del mercado 89.500 kilos), y el de Rotterdam, en Países Bajos, con 50 toneladas.