Condenan a 29 años de prisión a la 'envenenadora de los laxantes' por el asesinato de su pareja

Mari Carmen B. G. se aprovechó de la situación de desvalimiento de su víctima, de 69 años, para acabar con su vida "suministrándole los fármacos de forma subrepticia" y se la condena también por la estafa agravada por desvalijar sus cuentas por un importe superior a los 135.000 euros

La mujer acusada de matar a su compañero sentimental suministrándole laxantes, a la izquierda de la imagen, habla con su abogada.

La mujer acusada de matar a su compañero sentimental suministrándole laxantes, a la izquierda de la imagen, habla con su abogada. / EFE

La Audiencia Provincial de València ha condenado a 29 años de prisión a Mari Carmen B. G., la conocida como la 'envenenadora de los laxantes', por asesinar a su pareja administrándole durante meses grandes cantidades de laxantes hasta provocarle una diarrea aguda, "causa determinante de su muerte" y por el delito de estafa agravada. El jurado popular la declaró culpable tanto del asesinato de Salvador Vendrell, de 69 años, como de haber desvalijado las cuentas de su víctima durante los siete meses que estuvo hospitalizado, tanto con extracciones bancarias, como con compras con sus tarjetas y con dos préstamos a su nombre, cuyo importe total asciende a los 135.000 euros.

La acusada se encuentra en prisión desde el pasado 18 de junio después de que la Audiencia acordara su encarcelamiento tras el contundente veredicto de culpabilidad del jurado, que declaró probados todos los hechos que mantenía la Fiscalía y las acusaciones particulares, ejercidas por los letrados Andrés Zapata y Víctor González.

La sentencia considera probado que Mari Carmen B. G. administró a su pareja, Salvador Vendrell, de 69 años, de manera continuada diversos laxantes que iba comprando en grandes cantidades entre septiembre de 2020 y abril de 2021, tiempo en el que la víctima estuvo ingresado en el Hospital IMED de València. Como así consideraron acreditado los miembros del jurado, la acusada era perfectamente conocedora de los efectos de estos fármacos, precisamente por haberlos estado consumiendo desde muy joven, y conocía también las diversas patologías que padecía Salvador.

La procesada le suministraba dichos laxantes de forma intencionada “sabiendo y aceptando que con ello podría causarle la muerte”. La víctima falleció el 16 de abril de 2021 tras sufrir un cuadro de diarrea crónica y funcional refractaria a cualquier tipo de tratamiento durante meses, que llevó a su deshidratación y deterioro progresivo e irreversible de su estado.

El shock séptico severo que obligó a ingresar en la UCI del citado hospital a Salvador el 21 de marzo de 2021, y que finalmente llevó a su muerte, fue causado por la administración de los laxantes que la acusada le estuvo dando a Salvador en los meses en los que estuvo ingresado, según ha declarado probado el jurado.

Todo ello lo realizó la acusada, que ejerció de acompañante y cuidadora de Salvador durante su estancia hospitalaria. Para evitar que sus hijos pudieran ir a visitarlo y lograr su propósito de estar a solas con él y tenerlo a su merced, Mari Carmen convenció a su pareja para que le ordenara a los médicos que no informaran a nadie de su evolución, salvo a ella y al propio paciente. Dentro de este plan de aislamiento también le quitó el teléfono móvil a su víctima.

El móvil económico

La sentencia, en base al veredicto del jurado, declara probado que desde octubre de 2020 hasta la muerte de su víctima, la acusada realizó un total de 152 extracciones de dinero en distintos cajeros con las tarjetas de crédito de Salvador por un importe de 88.110 euros, solicitó dos préstamos de 9.900 y 3.300 euros haciéndose pasar por este, hizo diversas compras por un total de 31.448 euros con la tarjeta oro de su pareja mientras sufría una diarrea aguda en el hospital, así como otras 34 compras en El Corte Inglés con la tarjeta personal de Salvador que ascendían a otros 2.758 euros. Todas estas operaciones fueron realizadas sin el consentimiento de su víctima, remarca el fallo.

Vulnerabilidad de la víctima

La ahora condenada acabó con la vida de su víctima de forma intencionada "suministrándole de manera subrepticia laxantes" durante su ingreso hospitalario sin que nadie pudiera detectarlo. Además se aprovechó de las situación de desvalimiento (por su estado de salud) de su víctima y de la relación de confianza que tenía con él tanto para la comisión del asesinato como de la estafa.

195.000 euros de indemnizaciones

El magistrado también aprecia la agravante de parentesco, al haber tenido una relación sentimental con Salvador desde 2019, iniciando la convivencia en marzo de 2020 en el chalet de la Canyada del fallecido. En concepto de responsabilidad civil la condenada deberá pagar 195.000 euros. Por un lado 135.517 euros por las cantidades defraudadas, así como 30.000 euros a los dos hijos de la víctima por los daños morales.