Unos padres se enfrentan a 26 años de cárcel por daños cerebrales a su bebé en Torrent

La Fiscalía pide penas máximas por un delito de tentativa de asesinato dadas las graves lesiones que presentaba la pequeña, de un mes, con traumatismo craneal, fractura biparietal y hemorragias internas

UCI pediátrica del Hospital La Fe donde permaneció ingresada la menor.

UCI pediátrica del Hospital La Fe donde permaneció ingresada la menor. / Levante-EMV

Con solo un mes de vida Esperanza (nombre ficticio para preservar el anonimato de la menor) estuvo al borde de la muerte tras recibir «de manera repetida y violenta golpes en la cabeza y el cuerpo», presuntamente a manos de sus propios progenitores. La menor, que ya tiene cinco años, trata ahora de llevar una vida dentro de lo normal pese a las secuelas por los daños cerebrales sufridos en su día. Mientras que sus padres y presuntos agresores, vecinos de Torrent, se enfrentan a una petición de pena de 26 años de cárcel para cada uno por un delito de tentativa de asesinato, la máxima que El Ministerio Fiscal les puede pedir dada la gravedad de los hechos, que en caso de fallecimiento de la pequeña podrían haber sido castigados con prisión permanente revisable.

Milagrosamente y gracias a los sanitarios de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) Pediátrica del Hospital La Fe, Esperanza pudo recuperarse y actualmente sigue bajo seguimiento periódico del Servicio de Neuropediatría del citado centro, dadas las secuelas cerebrales que padece, con alteraciones motoras y necesidad de terapia con logopeda.

Los hechos pendientes de juicio se remontan al mes de noviembre de 2018 cuando la menor apenas tenía un mes. Según el escrito del fiscal, ambos acusados «actuando de común acuerdo, conociendo y aceptando la alta probabilidad de que se pudiera producir la muerte de la menor» le propinaron diversos golpes en la cabeza y el cuerpo, provocándole «lesiones susceptibles de haberle causado la muerte».

La llevaron al centro de salud diciendo que «tenía mucosidad»

Al no lograr su propósito, la mañana del 27 de noviembre llevaron a la menor al centro de salud de Torrent donde esgrimieron que «tenía mucosidad». Los sanitarios inmediatamente la derivaron al Hospital General de València, y de allí, ante «la grave entidad de las lesiones que presentaba la menor», especialmente una fractura craneal, la trasladaron a la UCI pediátrica de La Fe, donde permaneció durante medio mes.

La pequeña presentaba convulsiones, hematomas faciales, hemorragias internas y daños en la retina. El informe de los médicos forenses del Instituto de Medicina Legal de València determinó que el traumatismo craneoencefálico con fractura biparietal y hemorragias cerebrales de entidad muy grave había sido producido «por un mecanismo violento traumático» que le podía haber causado la muerte.

Estando hospitalizada la menor y tras la detención de los padres, de la que informó en exclusiva Levante-EMV, la Generalitat declaró a la bebé en situación legal de desamparo y asumió su tutela. Días más tarde se le concedió a los abuelos maternos el acogimiento familiar temporal de su nieta, que se mantiene a día de hoy. Los dos procesados se separaron a raíz de este episodio violento, cuyas respectivas defensas niegan.

Prohibición de acercarse a su hija durante 30 años

No obstante, el fiscal considera a ambos igual de responsables y pide 26 años de prisión para cada uno de ellos por un delito de asesinato en grado de tentativa, con la agravante mixta de parentesco. Así como cinco años más de libertad vigilada y una prohibición de aproximarse a su hija y comunicarse con ella durante 30 años. Por las lesiones y secuelas las indemnizaciones solicitadas suman 47.107 euros y otros 30.000 por los daños morales a la pequeña.