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El asesino del puente de las Moreras degolló a su víctima con un cuchillo de cocina y le atacó por la espalda

El grupo de Homicidios investiga un incidente ocurrido unos días antes con un hombre con el que José Andrés Peña se peleó

La víctima había sido detenida hace una semana por malos tratos a su pareja

Así fue el recorrido del hombre degollado en su huida del asesino

Miguel Angel Montesinos / Teresa Domínguez

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Teresa Domínguez

Teresa Domínguez

València

El autor del asesinato de José Andrés Peña, de 40 años, el hombre degollado a cien metros escasos del Oceanogràfic en la noche del martes, no solo sabía lo que hacía sino que lo hizo con absoluta precisión y determinación para asegurarse del resultado. En pocas palabras, el asesino, que al cierre de esta edición aún no había sido detenido, fue a por José Andrés y tenía claro que quería matarlo.

Eso es lo que se desprende de las circunstancias que rodean el crimen, empezando por la profunda y certera herida en el cuello y el testimonio de un policía local de Madrid que pasaba casualmente por el puente de las Moreras y vio casi toda la agresión mortal.

Tal como informó Levante-EMV el martes, José Andrés fue alcanzado por su asesino en la escalera que da acceso al paso peatonal y ciclista del puente de las Moreras, que comunica esa parte de la Punta con el barrio de Natzaret. Víctima y autor llegaban corriendo por la calle Eduardo Primo Yúfera, la del acuario valenciano y José Andrés trataba de escapar de su perseguidor hacia Natzaret, donde vivía. Subió corriendo por la escalera, pero el agresor lo alcanzó en el descanso del tercer tramo de peldaños. Lo agarró desde atrás y, de un solo tajo, le cortó el cuello con un cuchillo de grandes dimensiones.

Matan a un hombre de una puñalada en el puente de Nazaret en València

Miguel Angel Montesinos

Pese a la gravedad de la herida, posiblemente porque no llegó a seccionarle la yugular, el herido aún pudo seguir corriendo, en una desesperada huida imposible en la que dejó un reguero de gotas y borbotones de sangre a lo largo de 120 metros. Cuando le faltaban apenas tres metros para alcanzar la escalera de bajada hacia Natzaret, no pudo más. Se apoyó en el muro que separa el paso peatonal de las vías del tren y se desplomó, con la cabeza caída sobre el césped artificial, como testimonia la sangre seca sobre el tapete verde.

El policía franco de servicio, que circulaba en sentido contrario –de Natzaret hacia el Oceanogràfic– ha declarado ante la Policía Nacional que escuchó los gritos de «socorro» de la víctima antes incluso de verle. El agente, que fue el primero en avisar al 112 y que ha aportado datos fundamentales para poder atrapar al asesino, vio que el agresor siguió persiguiendo a José Andrés hasta que se desplomó y que incluso volvió a seccionarle por segunda vez el cuello, para cerciorarse de que acababa con su vida. 

Pisadas en sangre en el suelo

Una vez que cayó al suelo, se dio la vuelta y huyó por donde había venido. En el suelo de madera del tramo peatonal han quedado plasmadas lo que parecen sus huellas en sangre.

El mismo policía informó de que el autor del crimen, cuya descripción física difiere de unos testigos a otros, guardó el cuchillo de cocina empleado en el homicidio en el interior de un bolso negro que llevaba colgado en uno de sus hombros. También, que en cuanto alcanzó la acera de la calle Eduardo Primo Yúfera, se quitó la camisa blanca de manga larga que llevaba en ese momento, ya que estaba cubierta por completo con la sangre de la víctima, y se la cambió por otra prenda, una camiseta, que llevaba en ese mismo bolso.

En ese momento, el testigo vio a un segundo hombre que le acompañaba. De hecho, ese cómplice fue el encargado de coger la camisa ensangrentada del asesino y esconderla en el interior de un bidón abandonado en el descampado ubicado junto al Centro de Investigación Príncipe Felipe. Gracias a la precisión del policía local, los primeros agentes de la Policía Nacional, el cuerpo que ha asumido la investigación, pudieron recoger esa camisa y entregársela a sus compañeros de la Policía Científica, que ya han iniciado los análisis de ADN para identificar al criminal.

El hecho de que llevara ropa de recambio en el bolso refrenda la hipótesis de que el asesino buscaba matar a José Andrés, por lo que todo apunta a una venganza personal por algún motivo que aún no ha podido ser establecido con certeza.

El entorno, en el punto de mira

La víctima, natural de Cantabria, donde residen sus padres y un hermano, así como una hija de 8 años fruto de una relación extinguida hace tiempo, había tenido algunos conflictos recientemente. El primero, con una mujer rusa que había sido su pareja desde hacía al menos cuatro años y que hace una semana le denunció por primera vez por malos tratos. José Andrés Peña fue detenido y estaba pendiente de juicio. Desde ese momento, el presunto maltratador abandonó la casa ocupada en la que llevaba al menos dos años viviendo con la denunciante, en una de las calles especialmente descuidadas del barrio de Natzaret.

Un amigo de la mujer afirmó ayer a este diario que José Andrés «ha tenido muchos conflictos con gente, que se sentía estafada con sus chapuzas» y que su exmujer «no le había denunciado hasta ahora porque le tenía mucho miedo. Ella incluso perdió a sus hijos, que están tutelados por la Generalitat, porque él la denunció por violencia doméstica y por maltratar a los niños». 

Varios vecinos y amigos de José Andrés, sin embargo, lo tildan de «gran persona» y que se ganaba la vida haciendo trabajos de albañilería, la profesión a la que se dedicaba en Cantabria. Incluso afirman que estaba viviendo en una casa que estaba reformando en el barrio para un amigo suyo, residente en Xirivella.

Ese amigo, que dijo haberse enterado del asesinato este miércoles por los medios de comunicación, acudió al puente de las Moreras para ver con sus propios ojos el escenario del crimen. Esta persona asegura que José Andrés había tenido un conflicto días atrás con un conocido de su exmujer con quien habría llegado a las manos. Ahora, los investigadores de Homicidios centran en esos conflictos y en su entorno más próximo la investigación para dar con el autor del crimen y su cómplice.

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