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Lesionada grave una funcionaria en la cárcel de Picassent por el ataque salvaje de una reclusa peligrosa

La interna, de nacionalidad estadounidense, la arrastró al interior de la celda cogida por el cuello y la emprendió a golpes con ella tras arrojar la bandeja con la cena al suelo

Marcas en el cuello de la funcionaria agredida por una reclusa peligrosa en la cárcel de Picassent

Marcas en el cuello de la funcionaria agredida por una reclusa peligrosa en la cárcel de Picassent / Levante-EMV

Teresa Domínguez

Teresa Domínguez

València

Nueva agresión en la cárcel de Picassent. Una funcionaria de Prisiones del centro penitenciario de Valencia-Antoni Asunción sufrió este sábado una salvaje agresión por parte de una interna del módulo 20, el destinado precisamente a las presas más agresivas y conflictivas, que le ha provocado lesiones importantes y una previsión de baja de varias semanas. La situación ha sido denunciada, una vez más, por el sindicato Acaip-UGT, que ha criticado duramente el ambiente de inseguridad en el que desarrollan su labor los trabajadores de Instituciones Penitenciarias y ha vuelto a reclamar que se cree un auténtico protocolo "realista" para evitar este tipo de incidentes, cada vez nás graves y que los funcionarios de Instituciones Penitenciarias tengan el mismo reconocimiendo de autoridad que policías, guardias civiles o sanitarios, por ejemplo.

Los hechos sucedieron el sábado, a la hora del reparto de la cena, en el módulo 20 de la Unidad de Preventivos, que alberga a internas muy conflictivas, con un historial de incidentes graves o muy graves durante su trayectoria penitenciaria. En un momento determinado, una de las internas, con comportamiento agresivo e incidentes protagonizados con anterioridad, tiró la bandeja al suelo en señal de protesta.

"¡Hija de puta, te tengo que matar!"

Se trata de una vulneración importante de las normas de convivencia y respeto, así que las funcionarias que le habían llevado la cena intentaron cerrarle la puerta de su celda. En ese momento, la interna, muy corpulenta y habitualmente violenta, agarró violentamente por el cuello a una de ellas, la introdujo por la fuerza en el interior y la emprendió a golpes con ella, mientras la amenazaba de muerte al grito de: "Hija de puta, te tengo que matar". La situación pudo ser controlada únicamente gracias a la intervención de otras compañeras que lograron inmovilizar a la agresora", ha recalcado este lunes el citado sindicato.

Como consecuencia de la agresión, la funcionaria, con múltiples contusiones en el cuello, el pecho y una pierna, tuvo que ser llevada a un centro hospitalario, donde se le colocó un collarín por una contractura cervical, y se le ha prescrito baja laboral durante varias semanas. La interna implicada, de nacionalidad estadounidense, cuenta con antecedentes por agresiones previas a trabajadores del centro. De hecho, por esa razón estaba ya en situación de régimen cerrado, lo que les impide participar de actividades comunes o salir al patio en compañía. A raíz de la agresión, esa situación de aislamiento ha sido prolongada.

Pero eso no fue todo. La misma reclusa continuó un día después, el domingo, con su comportamiento violento, cuando volvió a amenazar gravemente a otras funcionarias con frases como: “Lo que le hice ayer a vuestra compañera no es nada comparado con lo que os voy a hacer a vosotras", ha denunciado el sindicato a través de un comunicado.

Agresiones en aumento por no aislar a los violentos

En el mismo, Acaip-UGT vuelve a señalar el "alarmante aumento en los últimos meses de agresiones al personal penitenciario, "fruto de una política de gestión "buenista", impulsada por la Dirección General de Ejecución Penal y Reinserción Social, dirigida por Miguel Ángel Vicente Cuenca. Esta política permite que internos/as con un comportamiento violento permanezcan en módulos ordinarios, dificultando gravemente la convivencia y el trabajo de reinserción", argumentan.

La misma fuente incide en que "la falta de mecanismos eficaces de protección deja a los trabajadores en una situación de total indefensión, y los incidentes violentos se acumulan: ataques con objetos cortopunzantes, lesiones múltiples, amenazas graves... Las sanciones, cuando se aplican, no tienen carácter disuasorio y resultan insuficientes.

Demanda de un "protocolo realista"

Por todo ello, señala en comunicado, "desde Acaip-UGT exigimos la creación urgente de un protocolo realista de prevención de agresiones, que contemple no solo las agresiones físicas, sino también las amenazas, el acoso sexual o los intentos de agresión que muchas veces quedan fuera de las estadísticas oficiales por la falta de reconocimiento por parte de la Administración".

Por último, reitera el sindicato, cuyo portavoz ha mostrado "todo nuestro apoyo a la funcionaria agredida", a quien desean una pronta recuperación, "la histórica demanda de que los trabajadores penitenciarios sean reconocidos como agentes de la autoridad, con el fin de garantizar una respuesta judicial unificada y adecuada ante cualquier ataque. Para ello, instamos a los dos principales partidos políticos a alcanzar un acuerdo que haga posible esta modificación legislativa".

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