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Caso Wafaa

El TSJCV confirma la prisión permanente para El Tuvi por el asesinato y violación sádico-machista de Wafaa

La ponente rechaza todas las pretensiones de la defensa, a la que emplaza a recurrir ante el Tribunal Supremo en el plazo de cinco días

El fiscal y las acusaciones desmontaron ante el alto tribunal valenciano el "novelesco recurso", cuajado de términos machistas e irrespetuosos para la víctima, con el que el abogado de David Soler Oltra quería evitar la máxima condena

El Tuvi, trasladado al TSJ para la vista contra su condena a prisión permanente revisable

Teresa Domínguez

Teresa Domínguez

Teresa Domínguez

València

Doce días. Ese es el plazo que le ha costado a la magistrada de la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de la C. Valenciana (TSJCV) designada como ponente para rechazar de plano el recurso presentado por el abogado de David Soler Oltra, alias Tuvi, en su afán por evitar la condena a prisión permanente revisable por el asesinato y violación sádico-sexual de Wafaa Sebbah cometido el 17 de noviembre de 2019 en Carcaixent.

En una sentencia de 98 folios que hace un magistral repaso al caso y pone en entredicho con un exquisito tecnicismo penal la forma y el fondo del peculiar recurso del abogado de Soler Oltra, la magistrada, como ya hicieran las acusaciones particulares y la Fiscalía durante a vistilla celebrada el pasado 10 de julio para analizar esa apelación, desmonta punto por punto los argumentos del abogado del asesino para terminar concluyendo que "no ha lugar al recurso".

Eso sí, le recuerda que, si así lo desea (y paga) su cliente, dispone de cinco días para elevar un nuesvo recurso en casación ante el Tribunal Supremo. De momento, es una incógnita si la familia de Soler Oltra, cuyo hermano mayor también cumple condena por un doble asesinato de tintes machistas en Eslovenia, iniciará ese camino del recurso ante la última instancia posible.

"Fue una salvajada"

Tal como adelantó hace doce días Levante-EMV, David Soler Oltra, alias Tuvi, compareció el pasado 10 de julio ante el tribunal del TSJCV tras pretender, a través de su letrado, que le revocaran la condena inicial, no solo la permanente revisable sino también los ocho años a mayores impuestos por la violación, así como la agravante de género por ser un crimen machista. Nada de eso ha sido contemplado. La Sala de lo Civil y Penal del TSJCV celebró ese jueves la vista para dirimir el farragoso recurso de 90 folios (más anexos) presentado por su abogado defensor en enero pasado, con el que pretendía que se anulase esa condena y se le aplicase otra mucho más liviana por lo que llegó a llamar "homicidio simple", terminología no recogida en el Código Penal español, intentando hacer desaparecer el asesinato y la agresión sexual. Y que la familia pagase las costas en caso de lograr su propósito.

En la vista estuvo presente el condenado, por lo que el recurso, disperso y deslavazado en muchos puntos e irrespetuoso e incluso insultante para con la víctima en bastantes más, según le recriminó hasta la fiscal en su escrito de oposición, le supuso a David Soler Oltra poder salir aunque solo fuese por unas horas del centro penitenciario de Picassent. Aunque estaba previsto que la audiencia del alto tribunal valenciano, encabezada por su presidente, Manuel Baeza, fuese breve, porque en realidad el TSJCV únicamente podia entrar a examinar si se había cometido algún error formal en el proceso, o si habia habido alguna vulneración de los derechos del reo, pero nunca volver a valorar los hechos y las pruebas, algo que compete al tribunal juzgador, que en este caso era un jurado popular presidido por una magistrada de la sección primera de la Audiencia de València.

David Soler Oltra, alias Tuvi, durante la vista en el TSJCV por el recurso de su abogado a su condena a prisión permanente revisable.

David Soler Oltra, alias Tuvi, durante la vista en el TSJCV por el recurso de su abogado a su condena a prisión permanente revisable. / Miguel Angel Montesinos

Pese a que la ley lo deja claro, el abogado del Tuvi no pudo o no quiso sustraerse a la tentación de repetir lo que ya hacía en el recurso (y que hizo en el juicio), que es poner en tela de juicio las pruebas consideradas irrefutables por el jurado y validadas por la magistrada, criticando a tumba abierta y menoscabando sin contemplaciones a todos los testigos, peritos -desde los forenses a los guardias civiles, pero también a amigos, y familiares de la joven- y pruebas documentales contrarios a sus pretensiones de dejar la pena de Tuvi en algo irrisorio. Eso, en el recurso, ya que, en su intervención ante el alto tribunal, lo primero que hizo el letrado, ya cara a cara con el tribunal fue rebajar notablemente el tono y las expresiones rayanas en lo injurioso -incluso llegó a pedir disculpas, pese a que el recurso constaba entero en la sala, porque así lo presentó, de manera que los tres magistrados habían podido leer hasta la última coma de sus 90 páginas (más anexos).

David Soler, atento e impertérrito

Eso sí, el abogado de David Soler, que siguió impertérrito, pero atento el desarrollo de la vista tras llegar a la sede provisional del TSJCV en un coche patrulla de la Policía Nacional, tal como avanzó Levante-EMV ese jueves por la mañana, aunque trató de estar más comedido y no aludir a la víctima en los términos que se gastaba en el escrito, sí que volvió a perderse en "circunloquios y rodeos" sobre qué dijo un testigo, qué le pareció otro, cuál es su opinión de cómo se produjo el asesinato,... Y así, durante más de media hora, hasta que Baeza, con un tacto exquisito, le sugirió que "se centrara en los motivos jurídicos, porque está haciendo un preámbulo con circunloquios y rodeos que nada tienen que ver con los motivos del recurso". "No intento cortarle, pero se lo agradecería", le matizó el presidente del alto tribunal. La súplica ha surtido efecto: el abogado recortó y ya solo habló un cuarto de hora más.

Sin embargo, volvió a soltar perlas de claro tinte machista, a minimizar las lesiones que presentaba el cadáver y a faltar a la verdad abiertamente en varias ocasiones, como cuando llegó a afirmar que había pedido perdón a la madre de la víctima, sin darse cuenta de que en la sala estaba el padre de Wafaa, Nabil Sebbah, quien negó rotundamente con la cabeza, o cuando aseveró, con total desparpajo, que "la ropa interior de la joven estaba intacta" cuando la sacaron del pozo al que la arrojó David Soler tras matarla, cuando toda la sala pudo ver el sujetador de la chica violentamente roto entre las copas durante la vista oral.

En su afán por convencer al alto tribunal de que la muerte de Wafaa no fue un asesinato, como quedó probado, sino un homicidio, ridiculizó incluso las ataduras de la chica -llegó a atribuirlas, de viva voz y en el escrito, a un supuesto acto sexual acordado entre ambos, entre otras lindezas- o las heridas infligidas para procurarle un dolor innecesario, como los disparos con una escopeta o los cortes con un cuchillo.

"¿Que colaboró? ¡Jamás!"

La intervención de la defensa fue duramente contestada por el fiscal del TSJCV Luis Sanz, que defendió el escrito de oposición al recurso de su compañera. Ofendido, y señalando con un dedo acusador a Tuvi, que ni se inmutó, expuso ante el tribunal que la muerte de la joven de 19 años en la tarde-noche del 17 de noviembre de 2019 "fue una salvajada cometida por este señor solo porque ella se opuso a sus pretensiones sexuales. Y fue una salvajada lanzarla, que no dejarla como dice el recurrente, que alguna diferencia de matiz hay, al fondo de un pozo de 12 metros", le recriminó a la defensa. Y prosiguió: "Los balines y las cuchilladas no fueron para matarla, sino para infligirle dolor y daño, que eso es lo que quería este señor porque le dijo que no. Y por eso es alevosía y por eso es un asesinato".

"Pero hay más. Hubo una planificación y una premeditación, lo hizo en una casa donde no había nadie, solo soledad absoluta. Wafaa tuvo que tener una muerte horrorosa, no hay bondad ni gracia en ello, como quiere hacer creer la defensa".

"¿Que colaboró, dice la defensa? Jamás. Dijo dónde estaba solo cuando vio la casa de su madre llena de guardias civiles. No habló por bondad ni pidió perdón jamás. ¡Jamás! Y solo reconoció que la mató año y medio después de su detención y por lo que lo hizo", enfatizó. También desmontó el argumento del abogado de David Soler de que es merecedor de que se le aplique la atenuante de afectación mental -lo intentó por activa y por pasiva en el juicio, pero los forenses dejaron claro que fue dueño de su voluntad en todo momento-.

Así, Sanz expuso dos datos: "¿Que tiene falta de control de los impulsos? Quedó claro en la prueba de los psiquiatras durante el juicio. Cuando se les preguntó cuánto dura la falta de control por un ataque de ira, respondieron que 30 segundos. Y cuando se les preguntó cuánto tiempo hay que apretar para matar a alguien por estrangulamiento, la respuesta fue que la menos cuatro minutos. No queda duda".

Por todo ello, ha pedido al tribunal que confirme en todos sus términos la sentencia de la Audiencia, "que no tiene vuelta de hoja, es una sentencia técnica. No es un homicidio, es un delito de asesinato, con unas agravantes perfectamente fundamentadas en los hechos, que merecen la condena que se le ha impuesto".

Tuvi, culpable por unanimidad del asesinato machista de Wafaa para ocultar que la violó

José Manuel López

"Solo por la forma ya se debería desestimar"

El presidente del TSJCV le "agradeció la concisión", en contraposición a la intervención de la defensa, y dio paso a las acusaciones particulares, representadas por Juan Carlos Navarro y Jesús Ruiz de Valbuena. Fue el primero quien habló y lo hizo en términos totalmente técnico-jurídicos, lo que el tribunal le agradeció, ya que este tipo de recursos se basan en eso y no en los hechos ocurridos. En este sentido, y salvo un par de concesiones que se hizo para criticar no solo el fondo, sino también las formas exhibidas por el abogado del Tuvi (como cuando ridiculizó el efecto devastador de los disparos de la escopeta diciendo que eso solo asustaba "a los niños de teta"), se centró en afearle los distintos fallos técnicos del escrito, que describió como "novelesco recurso de difícil lectura" que "solo por la forma ya se debería desestimar", desde no haber formulado protesta durante el juicio, paso previo imprescindible para después poder apelar, a haberse equivocado en la catalogación jurídica de los presuntos agravios procesales.

Navarro fue desmontando todas las pretensiones del letrado del asesino y argumentó que, tal como ha redactado el escrito, lo que busca es "una revalorización de la prueba, pero sin poner de relevancia ningún error, equivocación o vulneración, sino que ha hecho un potaje de ideas entre prueba testifical de testigos y peritos y prueba documental para exponer lo que él quiere y llegar a una nueva interpretación de los hechos probados".

El penalista concluyó su intervención recordando que a Tuvi le espera aún el juicio por haber "asesinado de treinta y tantas cuchilladas a una mujer embarazada de seis meses en Xàtiva" y solicitando que se desestime la apelación y se confirme la sentencia que lo condenó a una pena de prisión permanente revisable por asesinar a Wafaa Sebbah para ocultar que la había violado y ocho años más por esa agresión sexual.

Oposición frontal de las acusaciones

Tal como adelantó este diario, el escrito presentado por el letrado en enero y rechazado ahora por el TSJCV es una sucesión, en ocasiones inconexa, de citas, exposiciones y valoraciones de hechos ya vistos en el juicio y resueltos tanto en el veredicto del jurado como en la posterior sentencia. De hecho, el recurso, cuajado, como su intervención en el juicio, de afirmaciones insultantes para la víctima no refleja las causas de alegación -básicamente error en la valoración de la prueba, indebida aplicación de artículos del Código Penal y vulneración de derechos fundamentales- hasta bien rebasada la mitad del mismo.

Tanto la fiscal, Carmen Nicasio Aliaga, como las acusaciones particulares en representación de la familia de Wafaa, ejercidas por los letrados Juan Carlos Navarro, Isabel Carricondo y Jesús Ruiz de Valbuena, se opusieron al recurso desde el principio. El escrito de la acusadora pública, al que se adhirieron los tres abogados, se dedica a desmontar con una paciencia notable las afirmaciones de la defensa, a la que llega a criticar abiertamente por volver a plantear arbitrariamente cuestiones ya dirimidas. La fiscal incluso se ve en la obligación de recordarle sus afirmaciones "totalmente inapropiadas e irrespetuosas para con la víctima", a la que nuevamente intenta desacreditar con comentarios ofensivos (desde insinuar que "iba con viejos por dinero" a decir que fumaba marihuana o que "pudo quitarse ella la ropa para seducir a David").

En todo caso, la representante del Ministerio Público ya había respondido punto por punto, de manera directa y sin circunloquios, al defensor de David Soler Oltra y explicaba al TSJ en su escrito por qué debe rechazar las pretensiones de la defensa y mantener, tal como está, la sentencia condenatoria emitida por la Audiencia de València.

Concentración por Wafaa en La Pobla Llarga

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El "acontecimiento lúgubre"

Por poner solo algunos ejemplos, el defensor se resiste deliberadamente a calificar la muerte de Wafaa como homicida y utiliza todo tipo de eufemismos tales como "la extinta Waffa" (transcribe mal hasta el nombre de la joven, de origen argelino, en buena parte del amplio escrito; aunque a partir de las primeras páginas pasa a denominarla simplemente "W"), el "óbito ablativo", "la difunta", "el acontecimiento lúgubre" o "el fallecimiento". Incluso utiliza expresiones despectivas cuando alude al hecho incontestable explicado por los forenses en el juicio de que la víctima aún estaba viva cuando la arrojó al pozo. En versión del recurrente, "si es cierto que Wafaa llegó al fondo del pozo con un residuo de vida, sería meramente animal, vegetativa, residual, mecánica, no vida humana propiamente dicha".

En este punto, la fiscal le vuelve a afear su trato hacia la joven asesinada y le recuerda que "no 'la deja en el fondo del pozo'", como afirma el letrado en el recurso "minimizando nuevamente los hechos", por lo que, agrega que "es necesario recordar que el condenado la arrojó, la lanzó, la tiró al fondo de un pozo de 12 metros causándole numerosas fracturas cuando aún se encontraba con vida".

¿Justificación del crimen?

Eso sí, a su defendido, a quien le espera aún otro juicio por dos asesinatos, los de Isabell Elena Raducanu y su hija no nacida de seis meses de gestación en Xàtiva, cinco meses antes del asesinato de Wafaa, lo describe como "un joven trabajador, expansivo y cordial", "pacífico", "débil, ingenuo, inmaduro y algo atolondrado, infantil".

Respecto a la obsesión de Tuvi por tener una relación sexual con Wafaa que ella rechazó una y otra vez, que sus amigos describieron con pelos y señales en el juicio, su abogado entiende que "la agasajaba". Y dice: "No es muy desviado de la verdad que DSO tenía mucha afición y gusto de W: mejor para él en este momento, porque nadie rompe lo que le gusta o ataca a quien quiere. Es decir, no ataca ni agrede gratuitamente, por capricho, sin algún motivo (justificado legalmente o no es cuestión aparte ahora) que expliquen la compulsión ablativa [nuevo eufemismo para describir el asesinato]".

La defensa en clave machista y retórica trasnochada del letrado prosigue en el siguiente párrafo: "No es causa fatal e invisible de ningún crimen tener un hombre gusto por una mujer y desear intimar con ella; más bien al revés: la agasaja y trata de serle grato, invitándola, 'paseándola', dedicándole, tiempo y atenciones diversas, como hizo repetidamente DSO sin que Waffa [de nuevo] lo rechazase rotunda y definitivamente. (...) Si fuera así, todos los novios y los maridos durante los primeros años de matrimonio podrían ser considerados como 'obsesos' de su pareja o cónyuge y reputarlos de posibles uxoricidas...".

La madre de Wafaa tras conocer el veredicto: "Aquí sí hay justicia"

Ignacio Cabanes

Pendiente de ser juzgado por el crimen de Xàtiva

Un día después, el 3 de diciembre de 2024, los cinco hombres y cuatro mujeres del jurado lo declararon culpable por unanimidad de las torturas, violación y asesinato machista de Wafaa y de haberlo hecho por una motivación sádico-sexual. Y trece días más tarde, la magistrada de la sección primera de la Audiencia de València emitió la sentencia por la que condenaba al asesino, pendiente aún de ser juzgado por otro crimen, el de Isabell Raducanu, salvajemente asesinada en su piso de Xàtiva cinco meses antes que Wafaa, tras ser estrangulada y acuchillada 36 veces cuando estaba embarazada de una niña en el sexto mes de gestación.

La condena por el caso Wafaa le impone una pena de prisión permanente revisable (PPS) por haberla matado sin margen alguno de defensa después de haberla violado y para ocultar esa agresión sexual, y ocho años más por la violación. Como era de prever, no se conformó con el castigo y su abogado recurrió la sentencia en apelación al siguiente órgano judicial: el Tribunal Superior de Justicia de la C. Valenciana (TSJCV). Lo hizo en enero pasado.

Condenado por estrangular a una expareja

Dado que era previsible que ese recurso aún tardase unos meses en verse por parte de la sala de lo civil y penal del TSJCV, la sección primera de la Audiencia de València decidió prorrogar su situación actual de prisión, que seguirá siendo provisional mientras el castigo no sea firme. Es decir, mientras no se agote por completo la vía penal.

Aunque es cierto que Tuvi ya está cumpliendo otra condena firme, de tres años y medio, por estrangular a una expareja ocho meses después de matar a Wafaa, y que sería muy poco probable que un juez le permitiera esperar en libertad la firmeza de la permanente revisable, la Audiencia prefirió curarse en salud y prorrogar esa prisión provisional tal como lo estipula la ley: con la mitad de la pena impuesta en la sentencia recurrida.

La sección primera hace la cuenta a partir de 30 años, el tiempo máximo de cumplimiento de la PPS en su caso, de manera que ha fijado hasta el 30 de enero de 2040, esto es, 15 años completos, esa prórroga de prisión, para asegurarse de que intenta eludir el castigo.

El ADN en el caso Raducanu

Y mientras, sigue esperando el juicio por el asesinato de Isabell y de su hija nonata, cometido el 11 de junio de 2019, en el que dejó un reguero de pruebas difícilmente refutables en su contra: su ADN, puro o en mezcla con el de la víctima, está en cinco puntos absolutamente incriminatorios de la escena del crimen: bajo las uñas de dos dedos de la mano derecha de Isabell (rastro claro de defensa), en la cara interna de ambas muñecas de la mujer y en un calzoncillo negro de la marca Calvin Klein que se dejó caído bajo el pie izquierdo de la víctima en su precipitada huida.

De hecho, David Soler Oltra, cuyo hermano Juan también está cumpliendo condena por un doble asesinato -el de una joven eslovaca y su novio, de origen checo-, cometido en 2012, va camino de convertirse judicialmente en lo que policialmente ya está asegurado: un asesino en serie.

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