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Crimen en Nou Moles

Los vecinos del asesinado a golpes en València alertaron una hora antes al 112 de gritos y golpes en la vivienda

Los agentes que recibieron el aviso se retiraron del domicilio tras llamar al timbre y no obtener respuesta

Los vecinos describen al fallecido como "un hombre tranquilo" y aseguran que el agresor "nunca había mostrado una actitud agresiva"

Empleados del retén fúnebre retiran el cuerpo sin vida de la víctima del crimen de Nou Moles.

Fernando Bustamante

València

Los vecinos de Ángel C. M., el hombre que murió asesinado este martes tras ser golpeado en la cabeza con una mancuerna por su compañero de piso, un hombre en tratamiento psiquiátrico y con una importante discapacidad visual, pidieron auxilio al 112 una hora antes de que se produjera la muerte violenta. Así lo confirman residentes del número 1 de la Plaza Arturo Piera, en el valenciano barrio de Nou Moles, quienes sobre las 20.30 horas llamaron al servicio de emergencias para alertar de los gritos y golpes que se escuchaban en la vivienda. A pesar de que varios efectivos se desplazaron hasta el lugar, los agentes terminaron abandonando el edificio creyendo que se trataba de una falsa alarma después de llamar al timbre y no obtener respuesta.

Una hora después, sobre las nueve y media de la noche, era la propia víctima quien hacía la llamada, alertando de que el hombre al que le había alquilado una habitación llevaba toda la tarde muy nervioso y agresivo, le había amenazado varias veces y en ese momento estaba intentando saltar desde la ventana. Tal y como ha informado Levante- EMV en exclusiva, tras recibir el segundo aviso, varias patrullas de la Policía Nacional y de la Local acudieron inmediatamente hasta el lugar, que una vez más trataron en vano de que les abriesen la puerta del domicilio indicado por los vecinos. Sin embargo, en esta ocasión pidieron la colaboración de los Bomberos de València. Efectivos de ese cuerpo acudieron con una escalera de altura, en la que se izaron un bombero, dos policías locales y un policía nacional.

Un paciente psiquiátrico mata a golpes con una mancuerna a su compañero de piso en una vivienda

Fernando Bustamante

Una vez arriba, el agente de la Policía Nacional, que disponía de una pistola táser de dotación -estaban advertidos de que al menos una de las personas que reside dentro es un paciente psiquiátrico-, accedió al interior de la vivienda y encontró a la víctima, en el suelo, con la cabeza destrozada a golpes, y al presunto homicida, ensangrentado, subido a horcajadas encima de él y con el arma homicida, una mancuerna, aún en la mano. El agente le conminó a apartarse de su víctima, soltar el arma y echarse al suelo y, tras una tensa espera de unos pocos minutos, ya que el supuesto homicida seguía en pleno brote psicótico y no parecía responder, acabó por obedecer, de manera que el policía pudo esposarlo y detenerlo.

El detenido, en la cesta de los bomberos

El presunto homicida tuvo que ser bajado a la calle en la misma cesta de los bomberos, eso sí, esposado y fuertemente custodiado para evitar nuevas agresiones, ya que el cuerpo de la víctima quedó tendido en el pasillo de la casa, muy cerca de la puerta principal, obturando esta e impidiendo su apertura tanto desde el rellano, como desde el interior. La posición y lugar donde estaba el cadáver denotaban que la víctima ha tratado en vano de escapar de su agresor. Al lugar se desplazaron agentes del grupo de Homicidios y de la Policía Científica, ambos de la Policía Nacional, para hacerse cargo de la investigación, los primeros, y de la inspección ocular, los segundos.

Pasadas las 11.00 horas de este miércoles, los especialistas de la científica volvían a la vivienda para tomar muestras y buscas vestigios que puedan aportar luz a la investigación. El cuerpo sin vida de Ángel C. M. era trasladado pasada la una de la madrugada de este miércoles al Instituto de Medicina Legal (IML) de València, donde ya le ha practicado la autopsia. Tras su detención, el agresor fue atendido por el personal sanitario de una ambulancia del SAMU que el Centro de Información y Coordinación de Urgencias (CICU) desplazó hasta el lugar.

Coches patrulla de la Policía Nacional y de la Local, bomberos y un SAMU han acudido al lugar.

Coches patrulla de la Policía Nacional y de la Local, bomberos y un SAMU han acudido al lugar. / Fernando Bustamante

El homicida fue evacuado a un centro hospitalario de València para recibir asistencia por las contusiones y el traumatismo craneoencefálico que presentaba, permaneciendo bajo custodia policial mientras los psiquiatras trataban de estabilizar su estado mental, según informaron desde el CICU.

Conmoción en el edificio

La muerte de Ángel ha caído como un jarro de agua fría entre los vecinos del número 1 de la plaza Arturo Piera, un edificio de 65 viviendas donde el fallecido residía "toda la vida". Sus vecinos lo describen como "un hombre tranquilo", "un chico que no generaba problemas" y una persona "que hacía siempre su marcha". Tras la muerte de sus padres, quienes compraron la casa hace más de medio siglo, y de su hermano, con el que vivía hasta hace algo más de un año, cuando falleció, Ángel decidió alquilar una habitación de la casa familiar para compartir gastos.

Lo hacía creyendo que era una buena manera de "ganar un dinero extra", explica un allegado del fallecido, quien señala que la víctima era un guardia jurado en paro "desde hace bastante tiempo". El vecino reconoce que la víctima "tenía un carácter un poco fuerte", como también lo tenía Rafa, el hombre al que le alquiló la habitación, lo que provocaba que ambos discutieran constantemente. "Siempre se estaban gritando, pero nunca imaginamos que fuera a pasar algo así", reconoce.

A pesar de que se había instalado en la casa "hace cinco o seis meses", el detenido también era muy conocido en el barrio. "Lo conozco desde hace muchísimos años, pero nunca ha mostrado una actitud agresiva", remarca un vecino del barrio, quien conocía los problemas psiquiátricos que padecía el detenido. Así con todo, subraya, "es un hombre que nunca daba problemas". "Estamos todos conmocionados, porque nunca pensamos que pudiera pasar esto", remarca el vecino.

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