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La Policía mantiene abierta la investigación por el naufragio de Indonesia: "Aún no hemos detenido a nadie"

Los investigadores concluyen que "una negligencia en la operación del buque" provocó la tragedia, y mantiene como principales sospechosos al capitán y al jefe de máquinas

Una ceremonia en el puerto de Labuan Bajo en homenaje a los cuatro fallecidos pone fin a la búsqueda sin que haya aparecido el cuerpo de Quique, de 10 años

Un agente interroga al capitán del barco naufragado en Komodo días antes de la imputación formal.

Un agente interroga al capitán del barco naufragado en Komodo días antes de la imputación formal. / Policía Regional de Manggarai Oeste

Efe

València

La Policía indonesia ha remarcado este viernes que sigue "abierta" la investigación sobre la tragedia náutica que ha provocado la muerte de cuatro miembros de una familia valenciana -tres niños de 9, 10 y 12 años y el padre, Fernando Martín Carreras, entrenador del Valencia CF Femenino B- al hundirse el barco turístico que habían alquilado para visitar el Parque Natural de Komodo (Indonesia).

"No hemos detenido a ninguno de los sospechosos (...) La investigación todavía está abierta", aseguró a EFE por mensaje el comisario mayor Henry Novika Chandra, jefe de Relaciones Públicas de la Policía Regional de la provincia de Nusa Tenggara Oriental, que incluye al Parque Nacional de Komodo, en cuyas aguas tuvo lugar el siniestro el pasado 26 de diciembre, alrededor de las 20.30 hora local.

La aclaración a preguntas de la agencia de noticias española se produce un día después de que la Policía informase de que, tras la investigación preliminar, acusaban formalmente de "negligencia con resultado de muerte" al capitán del barco, identificado solo por la inicial de su nombre, L., y al jefe de la sala de máquinas, M., del KM Putri Sakinah, la pequeña embarcación de madera en la que la familia se dirigía hacia la isla de Komodo.

Novika Chandra se limitó el jueves a informar de que a ambos se les imputan "varios delitos" relacionados con la presunta negligencia mortal, que equivale al delito de homicidio imprudente del Código Penal español, sin especificar qué artículos se considera que habrían infringido. El oficial lo resumió diciendo que "los investigadores evaluaron que hubo un elemento de negligencia en la operación del buque que resultó en un accidente marítimo con víctimas mortales”.

Según la prensa local, el delito que se les imputa tiene una condena máxima de 5 años en el Código Penal de Indonesia (KUHP) -en España es uno menos: cuatro como máximo-, en caso de que finalmente haya un juicio y que sean considerados culpables.

Un momento de las labores de rescate por el naufragio de Indonesia.

Un momento de las labores de rescate por el naufragio de Indonesia. / AP

Fin de la búsqueda de Quique

La advertencia de que aún no ha sido detenida persona alguna por la tragedia se ha producido poco después del anuncio oficial del fin de la búsqueda de la única víctima del naufragio que permanece en paradero desconocido, Quique, de 10 años.

Así, los barcos que han rastreado durante quince días las aguas del Parque Nacional de Komodo, en el sur de Indonesia, han regresado al mediodía, hora local, de este viernes al puerto de Labuan Bajo sin encontrar a Quique. Se prevé que esta jornada sea la última del operativo de búsqueda, que ha ido ampliándose día a día y gracias a la presión diplomática española y de la familia, así como de los medios de comunicación por la cobertura diaria realizada, ya que la noticia ha tenido eco internacional.

"Hemos buscado en todas las áreas donde creemos que podría estar el cuerpo, tanto en el agua como en la costa, pero desafortunadamente no hemos encontrado rastro del pequeño", ha dicho Budi Widjaja, quien asiste a la familia valenciana afectada por esta tragedia.

¿Qué pasó a bordo?

La acusación policial formal se producía el jueves, justo cuando estaban arreciando las críticas por el paso de los días sin que se dirigiera la investigación contra nadie, a pesar del hecho de que solo hubiera fallecidos en el grupo de turistas, mientras que toda la tripulación logró salvarse. Tal como ha venido informado Levante-EMV, Fernando Martín y su mujer, Andrea Ortuño, habían alquilado el barco, de dos plantas y cuatro camarotes, para viajar con los cuatro niños -Lía, de 12 años, Quique, de 10 (el único que no ha sido encontrado), Mateo, de 9, y una niña de 7 años; los dos primeros y la última son hijos de Andrea, y Mateo era hijo de Fernando- a la isla de Komodo desde Labuan Bajo en una excursión de dos días.

A bordo viajaban los seis valencianos y cinco indonesios, cuatro de ellos, tripulantes -el capitán, el jefe de máquinas, un cocinero y un marinero- y el quinto, un guía local. Tanto los tripulantes como el guía se salvaron y lograron salir ilesos del naufragio, algo que ha llamado la atención y a lo que la Policía está buscando explicación. Por contra, Fernando y tres de los menores -Lía, Mateo y Quique- fallecieron ahogados, mientras que Andrea y su hija de siete años, cuyo nombre preserva Levante-EMV para proteger el anonimato de la niña y por deseo expreso de la familia, lograron sobrevivir de manera casi milagrosa.

Ambas se encontraban en la cubierta de la embarcación en el momento del accidente, mientras que el padre y los tres niños restantes estaban en los camarotes, lo que explica que solo se salvaran las dos primeras, mientras que los cuatro quedaron atrapados dentro de la embarcación. De hecho, madre e hija salieron despedidas y la primera logró salvar a la segunda pese al fuerte oleaje que había en ese momento y a la oscuridad, ya que eran las 20.30 hora local, del pasado 26 de diciembre.

El primer cuerpo en ser recuperado fue el de Lía, hallada tres días después, el 29 de diciembre, a 0,5 millas náuticas -algo menos de un kilómetro- del punto donde naufragó el KM Putri Sakinah, cerca de la isla de Padar, dentro ya del parque natural. El 4 de enero era encontrado el cuerpo sin vida de Fernando Martín en un lugar próximo al de la menor, mientras que el tercer cadáver, el de Mateo, fue hallado a 14 kilómetros del lugar del hundimiento dos días después, el 6 de enero.

Ceremonia de homenaje en el puerto

Ninguna de la cuatro familias afectadas -la de Andrea, la de Fernando y las de sus dos exparejas, padre y madre de los tres niños fallecidos- se ha pronunciado tras hacerse pública la imputación de los dos primeros presuntos responsables de la tragedia, y tampoco con el anuncio de que se da por finalizada la búsqueda de Quique. El jueves se había realizado la última prórroga, que ha concluido este viernes. En estas últimas 48 horas se mantuvieron los rastreos en el mar, con un robot submarino, buzos y vigilancia sobre la lámina de agua, pero además se ampliaron a áreas terrestres, como las playas y manglares de la isla de Serai, donde los rescatistas creen que el niño pudo haber sido arrastrado. Sin embargo, no ha habido suerte.

En estos dos días, los rastreos se habían complicado por las duras condiciones meteorológicas, con lluvia incesante en varias de las zonas acotadas, grandes olas y fuertes corrientes submarinas-

Tras concluir las tareas de búsqueda, las embarcaciones implicadas han regresado al puerto de Labuan Bajo, en cuyo muelle se ha realizado esta mañana (tarde del viernes, hora local) una emotiva ceremonia en recuerdo de los fallecidos y en la que el padre de Quique -el niño es fruto del primer matrimonio de Andrea con ese hombre, igual que Lía, fallecida en la tragedia, su hermana de 7 años, que sobrevivió, y otro hijo mayor, que se había quedado en València- agradeció a los rescatistas el esfuerzo, sin éxito, por encontrar el cuerpo del pequeño.

La respuesta a la presión pública

La imputación formal del capitán y del jefe de máquinas se considera "un avance significativo" en la prensa local, que relaciona esa acusación con "una respuesta directa, aunque inicial, a la presión pública y política que exige justicia" tras el naufragio, como recoge el diario The Hey Bali News. Lo cierto es que la Policía ha dado a conocer esa acusación después de una semana de intensas protestas en los muelles de Labuan Bajo, desde donde se gestionan las operaciones de rescate y salen cada día quienes integran el operativo de búsqueda, en las que decenas de manifestantes critican la paralización de las embarcaciones turísticas tras la tragedia de la familia valenciana, lo que supone la asfixia de los habitantes de esa área, cuya economía está basada casi exclusivamente en el turismo y las excursiones para ver de cerca los famosos dragones de Komodo.

En todo caso, esas imputaciones vienen a culminar la investigación preliminar que incluyó el "interrogatorio de testigos, el análisis de expertos y otras pruebas", según el portavoz policial. Tanto al capitán como al jefe de máquinas se les había tomado declaración en los primeros días, antes de decidir acusarlos formalmente. 

Fotografía del interrogatorio del jefe de máquinas del Putri Sakinah por un agente de la Policía de Manggarai Occidental. (Foto de la Policía de Manggarai Occidental)

¿Nuevas imputaciones?

El hundimiento del KM Putri Sakinah ha conmocionado a la comunidad de Labuan Bajo, principal puerta de entrada al Parque Nacional de Komodo. Además de la tragedia humana con repercusión internacional, el siniestro ha provocado la suspensión total de las operaciones de turismo marítimo como mínimo hasta el día 13, provocando intensas protestas públicas exigiendo responsabilidades. Durante más de una semana, decenas de manifestantes se han congregado frente a las oficinas de la autoridad portuaria local (KSOP), denunciando corrupción sistémica y mala gestión, y exigiendo la destitución de los funcionarios portuarios.

Los investigadores policiales de la comisaría de Manggarai Occidental deberán elaborar ahora el expediente formal, es decir, el atestado policial, para lo cual intensificarán la coordinación con la Fiscalía. Las autoridades se han comprometido a un proceso transparente. “Nos aseguramos de que el proceso legal se desarrolle con profesionalidad, transparencia y responsabilidad. La gestión de este caso es una gran preocupación para la Policía Regional de NTT”, enfatizó Henry.

En este sentido, no se descarta que acabe habiendo más investigados en esta causa, entre ellos, el propietario de la embarcación, sobre quien está puesto el foco para conocer si tenía en regla todos los permisos y la documentación de la nave. Así mismo, se espera que la Policía revise la actuación de las autoridades portuarias el día del siniestro.

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