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Seis meses de prisión por amenazar a una mujer trans durante el Orgullo de València

El acusado se escuda en el consumo de alcohol y alega no recordar que amenazó con "reventar" a su víctima al grito de "maricón de mierda", a pesar de haberse jactado de ello ante la policía tras ser detenido

Personas del colectivo LGTBIQ+ desfilan con banderas trans en la manifestación del Orgullo de 2022 en València.

Personas del colectivo LGTBIQ+ desfilan con banderas trans en la manifestación del Orgullo de 2022 en València. / Eduardo Ripoll

Abraham Pérez

Abraham Pérez

València

El ataque transfobo que una mujer transexual sufrió durante la celebración del Orgullo LGTBIQ+ de València se ha saldado con una condena de seis meses de prisión y una multa de 630 euros para el hombre que la increpó al grito de "maricón de mierda" y amenazó con agredirle. Además, el autor de un delito de odio y otro de amenazas deberá de indemnizar a su víctima con 1.000 euros por los daños morales ocasionados durante la agresión verbal y humillarla por razón de su identidad sexual.

Durante el juicio, celebrado por conformidad este martes en la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Valencia, el acusado ha justificado su reacción en el consumo de alcohol y ha alegado que no recordaba nada de lo que ocurrió esa madrugada. Así con todo, ante las múltiples pruebas que demostraban su culpabilidad, no ha negado que sobre las 08.00 de la mañana del 29 de junio de 2024 se dirigió a un grupo de personas que volvían de celebrar el Orgullo en la capital y comenzó a increparlas amenazando incluso con agredirlas.

Se jactó del ataque ante la policía

A pesar del intento de la víctima de frenar la situación, quien le llegó a pedir que les respetara y que les dejara tranquilas, según los hechos declarados probados, el ahora condenado se mantuvo en actitud desafiante y comenzó a gritarle "de modo peyorativo" y "con la intención de humillarla por su identidad sexual" diciéndole "levántate con los cojones que tienes y vamos a pegarnos como hombres".

Al ver que el hombre su agresor se mostraba cada vez más violento, las víctimas amenazaron con llamar a la policía, a lo que este respondió: "Antes de que llegue la policía yo te he reventado en el suelo". Seguidamente, continuó increpándola e intimidándola con frases como "maricón de mierda, me cago en tu puto padre", "ven aquí maricón, no te vayas" o "yo me puedo follar un culo si quiero, yo me he follado a una transexual y tengo dos hijos".

Celebración del Orgullo 2025 en València

Celebración del Orgullo 2025 en València / Eduardo Ripoll

A su llegada, el agresor fue detenido por una patrulla de la Policía Nacional. Lejos de mostrar arrepentimiento, este se jactó de su acción ante los agentes diciéndoles que les había dado una lección moral. Como consecuencia de estos hechos la víctima se sintió fuertemente menospreciada y humillada, sobre todo teniendo en cuenta que la agresión se produjo en presencia de sus amistades, en plena calle, y en un día tan señalado como el de la celebración del Orgullo LGTBI.

Aviso a intolerantes

Por estos hechos constitutivos de un delito contra los derechos fundamentales y de las libertades públicas (delito de odio) y otro de amenazas, el Ministerio Fiscal solicitaba inicialmente para el acusado dos años y medio de cárcel, un año y tres meses por cada uno de los delitos que se le imputaban. Sin embargo, tras el acuerdo de conformidad alcanzado entre las partes, el agresor se ha beneficiado de una reducción considerable de la pena y finalmente ha sido condenado a seis meses de cárcel por el delito de odio.

Protesta LGTBI en Russafa contra las agresiones tránsfobas en 2024

Levante-EMV

Además, la sentencia incluye el pago de una multa de 630 euros y la prohibición de aproximarse ni comunicarse con su víctima durante los próximos seis meses. En concepto de responsabilidad civil, tendrá que indemnizar a la mujer a la que increpó con mil euros por los daños morales ocasionados, un importe muy inferior al que reclamaban inicialmente las acusaciones.

La defensa, por su parte, ha solicitado la suspensión de la pena privativa de libertad por un plazo de dos años, una petición que ha sido admitida por el Tribunal. Eso sí, siempre y cuando no vuelva a delinquir durante ese mismo periodo de tiempo y, además, cumpla con el calendario de pagos pactado, ingresando el importe completo de la indemnización antes de tres meses.

Una condena que sabe a poco, pero que al menos sirve para lanzar un mensaje a los intolerantes y advertirles que agredir a una persona por su condición sexual o su identidad no sale gratis.

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