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¿Culpables o inocentes?: El jurado última su veredicto contra los acusados de asesinar a una maestra en Rafelcofer

Antonio S. E. y Rubén Ú. P. se enfrentan a penas de hasta 30 años de cárcel por presuntamente estrangular a Rosa Carmen Pous y clavarle 38 puñaladas

Un jurado popular juzga a los acusados de matar a una profesora para robarle la cartera en su casa de Rafelcofer

J.M. López

Abraham Pérez

Abraham Pérez

València

¿Son Antonio S.E. y Rubén Ú. P. -los dos politoxicómanos detenidos y encarcelados por presuntamente coser a cuchilladas a una maestra jubilada en su casa de Rafelcofer- culpables de un delito de asesinato? ¿Actuaron con ensañamiento y alevosía, aumentando de forma deliberada e inhumana el sufrimiento de la víctima? ¿Planearon el crimen y se pusieron de común acuerdo para ejecutarlo? ¿Eran plenamente conscientes de lo que estaban haciendo, o tenían sus capacidades volitivas alteradas por el consumo de cocaína y el alcohol?

Estas son algunas de las cuestiones a las que tendrá que dar respuesta un jurado popular formado por nueve titulares y dos suplentes antes de emitir su veredicto contra los dos acusados de estrangular y acuchillar hasta en 38 ocasiones a Rosa Carmen Pous Escrivá en su casa de Rafelcofer. A ambos se les imputa un delito de asesinato y otro de robo con violencia e intimidación en casa habitada. Sin embargo, las acusaciones discrepan sobre la responsabilidad y el papel que cada uno de ellos jugó en el crimen.

De autor a colaborador

Por un lado, el Ministerio Fiscal considera que Antonio fue el autor material del crimen y que Rubén fue su colaborador al ser "el único elemento de conexión entre Antonio y Rosa". Sin embargo, ante la falta de pruebas que lo sitúan en casa de su vecina la noche del 27 de abril de 2024, el fiscal rebajó la petición de cárcel a once años y medio de los 28 que solicitaba inicialmente. Asimismo, descarta la circunstancia de abuso de superioridad y aprecia en ambos acusados la atenuante simple de haber actuado con sus capacidades volitivas levemente afectadas por el consumo de drogas, basándose en las conclusiones expuestas por los forenses de Psiquiatría del Instituto de Medicina Legal durante la vista oral. De ahí que rebaje a 23 años y dos meses la petición de cárcel para Antonio.

Los dos acusados de matar a la maestra de Rafelcofer, en el banquillo al final del juicio.

Los dos acusados de matar a la maestra de Rafelcofer, en el banquillo al final del juicio. / A. Pérez

Por otro lado, la acusación particular, ejercida por la letrada María José López Martínez, sostiene que tanto Rubén como Antonio son culpables de asesinato, porque sin la ayuda de uno el otro no habría podido actuar, y porque si Rosa abrió esa noche la puerta es porque detrás había una cara conocida, según remarcaron las hijas de la fallecida durante la primera sesión del juicio celebrado en la Audiencia Provincial de Valencia. De ahí que la abogada de la familia pida para ambos acusados la pena máxima (30 años de cárcel -25 por el asesinato y cinco por el robo con violencia-) al apreciar tres circunstancias agravantes: el abuso de superioridad, porque eran dos contra una; la alevosía, porque la atacaron sorpresivamente sin darle oportunidad a defenderse; y el ensañamiento, porque no hacía falta darle 38 puñaladas para robarle.

"Si yo caigo, tú caerás conmigo"

Por su parte, las defensas, ejercidas por Juan Carlos Navarro y Diego Verdú, piden la libre absolución de sus representados. Por un lado, el abogado de Rubén argumenta que todas las acusaciones contra su cliente están basadas en meras sospechas. Defiende, además, la falta de pruebas que lo comprometen, pasando por alto la actitud sospechosa que mostró desde el inicio y los indicios de que trataba de construirse una coartada. A este respecto, además de ofrecer hasta tres versiones distintas sobre lo que hizo la noche del crimen, este grabó a escondidas la conversación que estaba manteniendo con Antonio en la que se escuchan algunas frases que los incriminan, donde se llega a escuchar al segundo advertir a su amigo: "Si yo caigo, tú caerás conmigo".

Por su parte, la defensa de Antonio ha fundamentado su estrategia en una resolución judicial previa que apreció una eximente completa por psicosis tóxica derivada del consumo de cocaína, aunque esta hacía referencia a unos hechos ajenos al crimen que ahora se está juzgando. Asimismo, en la última sesión antes del veredicto, y ante el rosario de evidencias que sitúan a su cliente en el lugar del crimen, el abogado introdujo una nueva versión en la que aseguraba que Antonio solo entró a robar el dinero, y que al entrar a la vivienda la mujer ya estaba muerta.

A la espera del veredicto

Durante sus declaraciones, los dos acusados negaron los hechos de los que se les acusa y ofrecieron versiones contradictorias sobre lo que hicieron aquella noche. Si bien coincidían en algunos puntos, como que estuvieron juntos en casa de Rubén consumiendo droga, y que en un momento de la noche Antonio salió de la casa para ir a "pillar porros", los dos sospechosos introdujeron una retahíla de excusas incongruentes e improvisadas con tal de ganarse el favor del jurado. A partir de ahí todo fueron reproches del uno hacia el otro, aunque en ningún caso llegaron a delatarse entre sí.

Tras escuchar durante cuatro sesiones las declaraciones de testigos, agentes de la Guardia Civil e investigadores de la Policía Judicial, del Grupo de Homicidios y de Criminalística, así como las conclusiones de los médicos forenses del Instituto de Medicina Legal que practicaron la autopsia de la víctima y emitieron un informe psicológico de los acusados, el tribunal popular deberá deliberar la responsabilidad de cada uno de los acusados y si estos son culpables o no de asesinato. Salvo sorpresa, este martes el jurado popular dictará su veredicto.

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