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Unos ciberestafadores secuestran a un miembro de la banda en València por querer abandonar el grupo

Se lo llevaron a la fuerza en coche tras encañonarle la mano y amenazar con volársela si no les 'acompañaba'

Le exigían que devolviese los 15.000 euros que había ganado engañando a las víctimas

Vídeo de una reciente operación internacional en Sevilla contra las ciberestafas

Policía Nacional

Teresa Domínguez

Teresa Domínguez

València

Un ajuste de cuentas, con secuestro incluido, entre los miembros de una banda de ciberestafadores que desde València había timado a un buen número de internautas accediendo a sus datos bancarios ha terminado dejando al descubierto sus actividades y ha sido el punto de partida para que los presuntos delincuentes hayan acabado en un calabozo policial. Sucedió el día de Reyes, el pasado 6 de enero, aunque no había trascendido hasta ahora, cuando la Policía Nacional ha informado de la detención de los dos captores en València, después de que agentes de ese cuerpo liberasen a la víctima.

Los arrestados son dos jóvenes de 23 y 25 años, acusados de los delitos de secuestro, estafa y asociación ilícita, por haber retenido a un tercero en contra de su voluntad en un piso del Cap i casal.

Según ha informado este miércoles la Jefatura Superior de Policía de València, la víctima de ese secuestro habría colaborado con los ahora arrestados realizando estafas mediante el método phishing, en las que se hacían pasar por una entidad bancaria para que las víctimas del engaño les diesen los datos de sus cuentas y poder así hacerse con su dinero.

El pago por su libertad

La investigación de la Policía ha determinado que el tercero quería abandonar la organización criminal, y así se lo había hecho saber a sus cómplices, pero esto, lejos de respetar su decisión, decidieron que el mejor plan era secuestrarlo y exigirle el pago de sus ganancias en la banda para poder optar a su liberación.

Los hechos ocurrieron el pasado 6 de enero, cuando agentes de un coche radiopatrulla fueron comisionados por la Sala 091 para que acudiesen a una vivienda en la que, según la información recibida a través de una llamada al 112, había un hombre secuestrado. Una vez en el lugar, los policías tocaron insistentemente a la puerta y finalmente un hombre muy nervioso les abrió y les permitió el paso.

Ya en el interior observaron a la víctima sentada, en compañía de otros dos hombres, y el primero gesticuló para que le sacasen del domicilio.

Amenazado con un arma de fuego

Los policías llevaron al secuestrado lejos de los sospechosos y averiguaron por él que el día anterior había acudido a un bar a encontrarse con un amigo, momento en el que cinco hombres le abordaron y uno de ellos le habría apuntado a la mano con un arma de fuego, amenazándole con disparar si no se iba con ellos. Tras esto, lo habrían subido a la fuerza a un vehículo hasta trasladarlo al piso donde lo tenían retenido y donde le exigieron el pago de esos 15.000 euros que habría ganado dentro de la banda.

De hecho, él mismo confesó a los agentes que había colaborado con los ahora detenidos realizando estafas mediante el llamado método phishing -del inglés pescar, porque consiste en captar datos bancarios de víctimas mediante engaño para poder acceder al dinero de sus cuentas corrientes-, en las que se hacían pasar por una entidad bancaria. Al querer abandonar la organización criminal, lo habrían retenido ilegalmente y exigido el pago de los beneficios obtenidos de la actividad delictiva.

Reclamación judicial pendiente

Asimismo, los agentes, previa autorización, registraron el domicilio donde estaba secuestrado el exestafador, en el que intervinieron seis teléfonos móviles, más de 400 euros y diversas tarjetas bancarias. Por todo ello, los policías detuvieron a los dos sospechosos como presuntos autores de los delitos de secuestro, estafa y asociación ilícita. Uno de ellos tenía además en vigor una reclamación por un juzgado de Manresa (Barcelona). Los arrestados han pasado ya a disposición judicial, informa la Policía.

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