Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Afrontan cinco años de cárcel por agredir a un joven en el Barrio del Cristo al grito de "maricón de mierda"

Los dos acusados por la agresión homófoba confiesan que increparon e insultaron a la víctima y alegan que fue otro amigo del grupo el que le propinó puñetazos en la cara y el costado hasta dejarlo tirado en el suelo

Audiencia Provincial de Valencia, donde se ha celebrado el juicio por la agresión homófoba en el Barrio del Cristo

Audiencia Provincial de Valencia, donde se ha celebrado el juicio por la agresión homófoba en el Barrio del Cristo / Levante-EMV

Abraham Pérez

Abraham Pérez

València

Persiguieron, increparon, humillaron y golpearon a su víctima por el único motivo de su condición sexual. Ahora, la agresión homófoba ocurrida durante la celebración de las fiestas del Barrio del Cristo de 2023 ha llevado a dos de los implicados a sentarse en el banquillo de los acusados. A ambos se les atribuye un delito de odio y otro de lesiones por los que se enfrentan a penas de hasta cinco años de cárcel.

La Policía Nacional detuvo a los presuntos agresores, de 20 y 21 años de edad y nacionalidad española, tres días después de los hechos. Un juez de Torrent acordó dejarlos en libertad a la espera del juicio, celebrado este martes en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Valencia.

Durante sus respectivas declaraciones, ambos han confesado que insultaron a la víctima, y que le persiguieron mientras se reían de él y le gritaban "maricón de mierda". Alegan, sin embargo, que ninguno de ellos le golpeó y acusan de ello a un tercer amigo, que también participó en la agresión, a pesar de que el agredido los ha identificado.

Una brecha con puntos y dos dientes rotos

Según ha rememorado la víctima, la tarde del 25 de agosto iba paseando por una calle del barrio mancomunado cuando un grupo "de cuatro o cinco personas" le empezó a perseguir al tiempo que le humillaban. Trató de huir, pero sus agresores corrieron tras él gritándole "mira como corre el maricón".

Al alcanzarle, se abalanzaron sobre él y comenzaron a golpearle en la cara y en el costado hasta que cayó al suelo, donde uno de los acusados le dio un puñetazo en el ojo. Fruto de la agresión, sufrió diversas lesiones que precisaron 89 días para sanar, entre ellas la rotura de dos piezas dentales y una brecha en la cara por la que le tuvieron que poner puntos de sutura.

Durante la fase de instrucción, el agredido pidió aportar como prueba para su defensa las grabaciones de una de las cámaras de seguridad que habrían recogido el ataque. El sistema de videovigilancia se instaló en el año 2022 para vigilar 24 horas ante posibles vandalismos, según presumió el concejal delegado del Barrio del Cristo, José Zapata. Sin embargo, el caso reveló que dichas cámaras no estaban activadas, generando una oleada de críticas de los grupos de la oposición.

Una humillación que "menoscabó su autoestima"

El Ministerio Fiscal considera estos hechos constitutivos de un delito contra los derechos fundamentales y de las libertades públicas garantizados por la Constitución (delito de odio) en concurso con dos delitos contra la integridad moral y otro de lesiones, por los que solicita para cada uno de los acusados cinco años de prisión -tres años por el primer delito y dos por el segundo-.

Los hechos ocurrieron la tarde del 25 de agosto de 2023, durante la celebración de las fiestas del Barrio del Cristo. Según sostiene la Fiscalía en su escrito de conclusiones provisionales, los dos acusados, junto a varios jóvenes más, se cruzaron con el afectado y, "llevados por la intención de vejar y humillar a la víctima por motivo de su orientación sexual", corrieron tras él al grito de "maricón" hasta que alcanzarle, momento en el que le empezaron a pegar. Uno de ellos le propinó varios golpes que le hicieron caer al suelo, donde el otro acusado le dio un puñetazo en el ojo izquierdo.

El Barrio del Cristo es una mancomunidad pero gestiona el barrio como si fuera un municipio.

Una de las rotondas de acceso al Barrio del Cristo, donde se produjo la agresión homófoba. / L-EMV

En su escrito, el fiscal remarca que tanto las expresiones verbales que los dos procesados dedicaron al joven "de forma reiterada", utilizando un tono "elevado y despectivo", y la gratuidad del ataque verbal que degeneró en la agresión física "cristalizaron en una grave humillación que menoscabó la autoestima del afectado".

Además de la rotura de corona de dos piezas dentales y de las gafas, tasadas pericialmente en 89 euros, el afectado sufrió heridas contusas en el ojo izquierdo y la mejilla, hematoma periocular y erosión corneal en el ojo izquierdo por los que le tuvieron que poner puntos de sutura, dejándole como secuelas un trastorno mental de fobia social valorado en 1 punto y un perjuicio estético valorado en cinco puntos.

Visto para sentencia

Además de los cinco años de cárcel y el pago de una multa de 3.000 euros, la acusación pública solicita que los acusados no puedan comunicarse ni aproximarse a menos de 500 metros de la víctima durante los próximos tres años. En concepto de responsabilidad civil, reclama que la víctima sea indemnizada con 16.350 euros -4.350 por las lesiones, 5.000 por las secuelas y 7.000 por los daños morales ocasionados- además de abonar los daños de las gafas.

El caso ha quedado visto para sentencia. A la espera de conocer la resolución judicial, este ataque que convirtió una celebración vecinal en un escenario de violencia homófoba vuelve a poner el foco en una realidad que el colectivo LGTBIQ+ lleva años denunciando: la violencia de los intolerantes contra personas gays, lesbianas, travestis o transexuales por el simple hecho de existir. Una realidad que en esta ocasión ha llegado a los tribunales, y que ahora exige una respuesta contundente de la justicia.

Tracking Pixel Contents