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Detenidos dos abogados y un notario de València por dejar a una octogenaria con alzhéimer sin propiedades

Los investigados están acusados de hacerle firmar la venta de una nave industrial, de un bajo comercial y de su propia vivienda, de la que además pretendían echarla

El local, ubicado en Russafa como el piso, fue vendido a los cinco meses por un precio ocho veces superior al que le pagaron a la víctima

Acampada por la vivienda en la plaza del Ayuntamiento de València para visibilizar el abusivo mercado inmobiliario.

Acampada por la vivienda en la plaza del Ayuntamiento de València para visibilizar el abusivo mercado inmobiliario. / Germán Caballero

Teresa Domínguez

Teresa Domínguez

València

Agentes de la Policía Nacional han detenido en València a dos abogados, un notario y a otras dos personas más presuntamente implicadas en una trama que habría tenido por objeto despojar a una mujer de 80 años y con alzhéimer de las tres propiedades que tenía a su nombre, una nave industrial, un bajo comercial y una vivienda, los dos últimos en el cotizadísimo barrio de Russafa, para revenderlos luego a un precio muy superior y lograr así un importante beneficio económico. La presunta estafa, que los arrestados niegan, se habría producido entre 2022 y 2023, pero no ha salido a la luz hasta que los ahora detenidos revirtieron el usufructo vitalicio de la mujer, que le permitía seguir viviendo en el piso hasta su muerte, e iniciaron las gestiones para echarla de casa, ansiosos por revender un piso que ahora triplicaba, como mínimo, el precio al que se lo habían comprado. Fue entonces cuando los sobrinos descubrieron lo sucedido y denunciaron.

De momento, el juez del caso, titular de la plaza 1 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de València, ha fijado medidas cautelares para cuatro de los cinco detenidos: los dos abogados, el supuesto testaferro y la cuidadora. Les ha retirado el pasaporte y les ha prohibido salir de España, a instancias del fiscal. Sin embargo, al notario no le ha impuesto ninguna medida, aunque el acusador público pedía para él lo mismo que para los demás. Los cinco, que han negado haber estafado a la mujer, fueron puestos a disposición del juez, instructor del caso desde hace semanas, en la tarde de ayer, durante su turno de guardia, acusados de los delitos de estafa agravada y falsedad documental, entre otros.

Los hechos comenzaron a gestarse en 2022, al parecer con la ayuda de la cuidadora de la mujer, diagnosticada de enfermedad de Alzheimer, gracias a la proximidad a la víctima y al conocimiento de que no tenía hijos, pero sí tres importantes propiedades. A partir de ese momento, habrían ideado convencerla, aprovechando las consecuencias de la enfermedad, que mermaban su capacidad cognitiva, para que les vendiese la nave, el bajo y hasta la vivienda, un amplio piso en una de las arterias principales del barrio de Russafa, a un precio muy inferior al de mercado.

Medio millón de beneficio

El negocio ya les habría reportado a los detenidos, hasta ahora y a falta de la reventa del piso, cerca de medio millón de euros. Según la información a la que ha tenido acceso Levante-EMV, los presuntos implicados en el fraude habrían desplegado toda una estrategia de acercamiento a la mujer, a la que fueron convenciendo poco a poco, aprovechándose supuestamente de su enfermedad, de que lo mejor que podía hacer era vender su patrimonio. Para ello, se ganaron su voluntad indicándole a quién debía venderlo y garantizándole que le conseguirían el mejor precio.

Según la investigación policial, habrían sido los dos abogados ahora detenidos los encargados de ultimar los detalles de las sucesivas ventas, la primera de las cuales se firmó en 2022 y la última, en diciembre de 2023. Todas las compraventas se habrían cerrado en la notaría del ahora detenido, a quien se acusa de haber participado en la estafa a la mujer, ya que los precios por los que vendió eran anormalmente bajos y el estado mental de la vendedora no era el de una persona en pleno uso de sus facultades.

La primera propiedad que adquirieron tras lograr que la mujer firmase en la notaría fue la nave industrial, que le compraron, a nombre de un testaferro -siempre el mismo-, por 115.000 euros. Sin embargo, su valor de mercado era más del doble, 280.000 euros en el momento de la transacción, por lo que hay una pérdida de 165.000 euros para su propietaria de la que esta no habría sido plenamente consciente precisamente por la influencia de la enfermedad.

Multiplicaron el precio por ocho en 5 meses

A continuación, la convencieron para poner en venta el bajo comercial, ubicado en un barrio con una elevada tensión de precios como es el de Russafa. Consiguieron que la mujer accediese a vender a cambio de 40.000 euros, una cifra irrisoria en esa zona de la ciudad de València. Como muestra, un botón: a los cinco meses de esa firma, y habiendo utilizado al mismo testaferro, vendieron a un tercero el local por nada menos que 320.000 euros, es decir, multiplicaron por ocho el precio de compra. Total, un beneficio de 280.000 euros en menos de medio año.

Pero no les pareció suficiente. Lo siguiente fue la vivienda familiar de la mujer, la última propiedad que le quedaba. Se trata de un piso de grandes dimensiones en una finca sita en una de las principales calles de Russafa. Consiguieron que accediera a firmar la venta por un importe que haría las delicias de cualquier inversor: 190.000 euros. La compraventa llevaba una condición: que la mujer pudiese seguir viviendo en ese piso hasta su muerte, es decir, la propiedad pasaba a ser de los ahora detenidos, pero la octogenaria tenía el usufructo de por vida.

Invalidar el usufructo

Cuando lo firmaron -en la misma notaría, por supuesto-, dada la avanzada edad de la mujer y la creciente afectación por el alzhéimer, debían tener la convicción de que su fallecimiento era solo cuestión de tiempo. De poco tiempo. Pero se equivocaron. Y se impacientaron. Ante el pico de precios actual, sobre el que algunos expertos ya están vaticinando que el frenazo está próximo, se les dispararon las ansias por revender cuanto antes. Trataron de invalidar el usufructo e iniciaron los trámites para desahuciarla, el plan saltó por los aires. Los sobrinos de la mujer se enteraron y denunciaron en la comisaría de Russafa. Eso fue hace meses. Ahora, tras una intensa investigación llevada a cabo por agentes de esa comisaría, han sido detenidos el notario, los dos abogados, el testaferro y la cuidadora.

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