Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Un padre y sus dos hijos se enfrentan a 10 años de cárcel por acuchillar a un hombre por un destierro en Xirivella

La víctima, que recibió cinco puñaladas y tardó dos meses en curarse, recrimininó a uno de los agresores que no respetase el castigo impuesto por un patriarca

Juicio a un hombre y sus dos hijos por acuchillar a un hombre en un pub de Xirivella

José Manuel López

Teresa Domínguez

Teresa Domínguez

València

Nueve años y once meses. Es la pena que ha solicitado la Fiscalía para un hombre de 46 años y dos de sus hijos, de 27 y 20 años, juzgados este viernes en la Audiencia de València por intentar matar de cinco cuchilladas a un hombre de 34 años de cinco cuchilladas tras echarlo a puñetazos de un pub de Xirivella, en la medianoche del 18 de noviembre de 2023. Ese viernes para sábado, los ahora enjuiciados, ninguno de los cuales ha asumido haber propinado los navajazos, fueron increpados por su víctima, quien les advirtió que debían irse del local en cumplimiento de un acuerdo de destierro fijado por un patriarca después de que el padre y el hijo mayor protagonizaran un tiroteo sin heridos que encerraba, en realidad, una motivación machista, una relación acabada de uno de ellos. el de 27 años, con una mujer de un clan de Xirivella.

El juicio por ese apuñalamiento, que le costó curar a la víctima 60 días, dos meses enteros, se ha celebrado finalmente este viernes, aunque estaba previsto inicialmente para el jueves. Los tres acusados, Julio C. B., hoy de 46 años, y sus dos hijos han respondido a las preguntas no solo de su abogado, el penalista Juan Carlos Navarro, sino también a las de la fiscal e, incluso, a las del abogado de la acusación particular, ejercida en nombre de la víctima.

Los tres han admitido haber agredido con los puños a David M. M. en el interior del pub, pero no han aclarado quién llevaba la navaja y quién o quiénes se la clavaron hasta en cinco ocasiones, causándole heridas muy graves, especialmente en un pulmón, lo que retrasó su curación y aumentó las secuelas. Sin embargo, Navarro quiso dejar constancia de que la intención de los agresores nunca fue matarle, ya que se fueron a sabiendas de que estaba vivo y ninguno intentó rematarlo, por lo que, como mucho, defendió se trataría de un delito de lesiones graves con instrumento peligroso. La observación no es baladí, ya que, de ser tenida en cuenta por la sala segunda de la Audiencia de València, la condena se podría ver considerablemente reducida.

El visionado de la agresión

Durante la vista oral, y a petición de la defensa, el tribunal ha examinado un vídeo que recoge la secuencia completa de la agresión, en el que se aprecia con claridad los puñetazos, pero no así las puñaladas ni quién o quiénes las propinan.

Así mismo, declararon dos mujeres, familiares ambas de la víctima. Una de ellas aseguró que todo el ataque se produjo en el interior del local de Xirivella, un municipio donde se han sucedido los tiroteos y reyertas entre clanes, incluido el registrado en agosto pasado, con una víctima mortal, mientras que la otra aseguró que había sido en el exterior y que ella en realidad no vio quién blandía las armas blancas, que no fueron recuperadas.

A raíz de esa agresión, que según el relato de la fiscal comenzó dentro del bar, con puñetazos sucesivos en la espalda de la víctima para empujarle hacia la calle, donde finalmente se produjo el apuñalamiento, se reunieron representantes de ambas familias, bajo la supervisión de un patriarca, para adoptar medidas como el destierro, de nuevo, para evitar que hubiese represalias.

Incendio en casa de los agresores

Aún así, a los pocos días se produjo un incendio en la vivienda de los agresores, que destapó a su vez una plantación de marihuana, cuando estos aún no habían sido detenidos por la Policía Nacional y David M. permanecía hospitalizado tras haber sido intervenido de urgencia.

En favor de los acusados, conocidos como 'Los franceses' por el origen del padre, nacido en Perpignan (sureste de Francia), está el hecho, esgrimido también por su abogado ante el tribunal, de que ya han pagado la cuantía fijada por la Fiscalía como responsabilidad civil, algo más de 12.000 euros, por lo que se considera satisfecha la reparación del daño.

Tracking Pixel Contents