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Acusa a su terapeuta de violarla cuando era menor durante una terapia del sueño

El acusado, que se enfrenta a 16 años de cárcel, reconoce que la victima dormía en su casa y que le hizo algunas fotos pero alega que se las hizo en la espalda y con el consentimiento de los padres

El terapeuta acusado de violar a una menor durante unas terapias del sueño, en el juicio celebrado en Valencia este jueves.

El terapeuta acusado de violar a una menor durante unas terapias del sueño, en el juicio celebrado en Valencia este jueves. / A. Pérez

Abraham Pérez

Abraham Pérez

València

"No podía moverme, pero era consciente de todo lo que me hacía". La joven que denunció a su terapeuta por presuntamente violarla y tomarle fotos desnuda durante, al menos, una sesión de terapia del sueño, ha relatado ante el juez de la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Valencia cómo se produjo la supuesta agresión sexual de la que fue víctima cuando era menor de edad. Sucedió en 2017, cuando apenas tenía 16 años, pero no fue hasta 2023 cuando se vio con fuerzas de denunciarlo. No era fácil, porque en su caso, además, su agresor "era más un amigo de la familia que un simple médico".

"Al principio llegué a pensar que había sido un sueño", ha declarado la afectada, ahora con 25 años y todavía en tratamiento psicológico por estos hechos. Fue tras años de esta ayuda médica, y con el apoyo de sus amigos, que le animaron a denunciar, cuando decidió acudir a la justicia y poner en conocimiento de las autoridades lo que le ocurrió en casa de su terapeuta, en un municipio de la comarca de la Ribera, donde ofrecía servicios de acupuntura, homeopatía y naturopatía. La víctima iba a su consulta desde que tenía dos años, porque era amigo de la familia y no les cobraba. Durante todos esos años le trató de varias lesiones y patologías, y ahora estaba recibiendo unas terapias del sueño porque tenía problemas de insomnio.

Le daba pastillas e infusiones

En concreto, ha detallado, fueron tres sesiones, en las que el terapeuta, aprovechando la confianza que tenía con la familia y que su mujer estaba en el extranjero, le decía que se tenía que dormir en su casa para hacer mediciones del sueño durante toda la noche para detectar anomalías en su cuerpo. Bajo la excusa del tratamiento, le proporcionaba pastillas e infusiones que la dejaban adormecida, le decía que se pusiera un pijama "fácil de quitar" y le pedía que durmiera sin ropa interior. A partir de ese momento, el hombre habría aprovechado el estado de la chica para cometer los hechos por los que la Fiscalía solicita 16 años de prisión, al acusarle de un delito de agresión sexual a menor y otro de corrupción de menores.

En una de las sesiones recuerda levantarse en la cama, desnuda y con una venda en los ojos, a pesar de que se había acostado vestida. "Él estaba tumbado a mi lado, empezó a tocarme y luego me penetró". En otra de las visitas, recuerda que estaba desnuda y que el acusado le arrastró al pie de la cama, donde comenzó a hacerle fotos de sus partes. "Recuerdo dos flashes", ha señalado. La joven le contó a su madre lo que había pasado, pero en ese momento no le creyó. Es por eso que continuó asistiendo a la consulta, aunque empezó a acudir acompañada de su madre. Años después, al cambiarse de ciudad y "tomar distancia" decidió denunciar al terapeuta.

"Le hice fotos para ver la evolución"

El acusado, que ha solicitado declarar al final del juicio, ha negado los hechos y ha acusado a la víctima de habérselo inventado todo. De hecho, ha tratado de desacreditarla alegando que "siempre ha sido una niña difícil que requería mucha atención". Ha declarado que la conoce desde que tenía dos años, y que durante todo este tiempo le ha tratado problemas intestinales, de columna e incluso escoliosis. Durante su comparecencia, en la que ha ofrecido un relato poco coherente, ha reconocido por primera vez que la joven se quedó a dormir en su casa durante las terapias -lo negó durante la fase de instrucción- aunque ahora alega que estuvo acompañada de su madre, porque "no atiendo a menores sin sus padres"; y que esta dormía en otra habitación diferente a la de su hija, porque "las camas eran pequeñas".

También ha admitido que le hizo algunas fotos, aunque alega que se hicieron con un consentimiento firmado, y que eran para ver la evolución del tratamiento. "Le hice fotos, pero de la espalda, para ver el antes y el después de tratamiento", ha tratado de justificar ante las preguntas de la fiscal, a la que no ha podido aclarar en qué consistían las terapias que ofrecía a la víctima.

Tanto los psicólogos como los médicos forenses del Instituto de Medicina Legal de Granada que atendieron a la víctima, antes y después de denunciar los hechos, concluyen que la afectada ofrece un relato coherente. Los informes determinaron un impacto en su salud psíquica por un episodio de abusos sexuales y síntomas compatibles con haberlos sufrido, algo que la defensa ha tratado de ubicar en otro lapso de tiempo posterior a las terapias. Los médicos han cuestionado la hipótesis del abogado.

Durante el juicio también ha declarado una testigo solicitada por la defensa, una amiga y clienta del naturópata que, aunque dice ser "amiga de las dos partes" -de la familia de la víctima y del agresor-, ha confesado que al conocer los hechos se ofreció a declarar a favor del segundo, sin poder ofrecer ninguna prueba que acredite su inocencia más allá de su relación personal con él durante más de veinte años.

Visto para sentencia

Así, ha tratado de introducir, sin prueba alguna que lo acredite, que la familia de la víctima ha manifestado por el pueblo su intención de "sacarle el dinero". Un argumento pactado con el acusado, quien atribuye la denuncia al burofax que le envió a la familia para reclamarle el dinero de unos servicios "antes de que prescribiera". Sin embargo, la víctima ha recordado que esa notificación la envió después de que ella le denunciara, como represalia por haberlo hecho.

Por su parte, la fiscal considera que el acusado ha usado ese argumento para tratar de buscar un móvil espurio -el acusado llegó a afirmar que la víctima le denunció por estar enamorada de él.- El caso ha quedado visto para sentencia.

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