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Condenan a un policía de Torrent a 25 meses de cárcel por falsificar el robo de su moto para defraudar a su seguro

El agente, que ha sido inhabilitado un año y un mes, no tendrá que entrar en prisión tras reconocer los hechos y devolver el dinero que cobró de la aseguradora

El policía nacional de Torrent condenado por estafar a su seguro, durante el juicio celebrado este martes en València.

El policía nacional de Torrent condenado por estafar a su seguro, durante el juicio celebrado este martes en València. / A. Pérez

Abraham Pérez

Abraham Pérez

València

Aprovechando el acceso que tenía al sistema de denuncias, un agente de la Policía Nacional de la Comisaría de Torrent falsificó un atestado en el que denunciaba el robo de su moto para posteriormente pasarle un parte al seguro y cobrar la indemnización. Durante unas semanas, y después de recibir más de 13.000 euros de su aseguradora, el policía siguió haciendo uso del vehículo supuestamente sustraído, al que le cambió las placas de las matrículas para no levantar sospechas. Finalmente, la dejó en la finca de un amigo, donde fue localizada meses después por agentes policiales.

Este martes, el agente implicado ha confesado que todo formaba parte de un plan para lucrarse económicamente y el juez de la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Valencia lo ha condenado a 25 meses de cárcel por un delito de estafa en concurso ideal con un delito de falsedad documental cometido por funcionario público y otro de falsedad en documento oficial. La sentencia, leída in voce tras el acuerdo de conformidad alcanzado entre las partes, incluye una inhabilitación de un año y un mes, periodo en el que estará suspendido del cuerpo, y tres condenas de multa que suman el pago de 1.800 euros.

En su fallo, el magistrado aprecia la atenuante muy cualificada de reparación del daño al haber devuelto al seguro antes del juicio el dinero que el policía cobró por el supuesto robo, además del importe que la aseguradora abonó a la financiera con la que firmó la compra de la moto para cancelar el contrato de préstamo. De ahí que la acusación particular se retirara del caso a última hora. Así con todo, ha sido condenado a un año y siete meses de cárcel por el delito de estafa y a otros seis meses por el de falsedad documental.

El agente, que no podrá ejercer su profesión durante los próximos trece meses, evita entrar a prisión después de que el juez haya aceptado la suspensión de la pena privativa de libertad por un plazo de dos años. Eso sí, siempre y cuando el ahora condenado no vuelva a delinquir en ese mismo periodo de tiempo y pague una multa de 600 euros.

Tramitó su propia denuncia

Los hechos que ahora han sido condenados se remontan a la mañana del 15 de enero de 2024 cuando, según los hechos declarados probados y reconocidos por el acusado, a las 11.51 horas el agente "siendo plenamente conocedor de que tales hechos no habían sucedido y dicha motocicleta continuaba en su poder", denunció que le habían robado su moto, una BMW modelo R1300GS, del interior de su garaje. En el atestado, que no incorporó a las aplicaciones informáticas policiales, aparecía su número de identificación profesional como instructor del acusado y sus datos personales como persona denunciante.

Modelo de moto que el policía nacional de Torrent denunció falsamente el robo.

Modelo de moto que el policía nacional de Torrent denunció falsamente el robo. / L-EMV

Un día después, "con ánimo de obtener un enriquecimiento ilícito", comunicó a su seguro el robo para cobrar la indemnización, aportando como documentación la denuncia elaborada falazmente por él. El 20 de febrero su compañía abonó 10.576 euros a la entidad con la que había financiado la compra. Un mes después, el 18 de marzo, le pagó 13.128 euros en concepto de indemnización.

Escondida en una finca de un amigo

Después de que su superior jerárquico le requiriera que incorporara el atestado que tramitó en enero, del que no había constancia ni en las correspondientes aplicaciones informáticas ni en las bases de datos policiales, el policía elaboró un nuevo atestado con fecha de 21 de marzo. Fue a partir de ese momento cuando dejó de utilizar la moto que supuestamente le habían robado, a la que cambió las placas de las matrículas para no levantar sospechas.

El 23 de marzo el agente inhabilitado llevó la moto a una finca propiedad de un amigo suyo, donde quedó depositada hasta que el 2 de julio fue intervenida por agentes policiales. Fueron estos compañeros los que comprobaron que se trataba del mismo vehículo del que se había denunciado de forma fraudulenta su sustracción. Ahora, el policía se expone a ser expulsado del cuerpo, donde no podrá volver, al menos durante los próximos trece meses.

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