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La Fiscalía pide 6 años de cárcel para el conductor que se fugó tras atropellar a un niño de 8 años en la Ronda Nord de València

La acusación particular eleva la petición a siete años de prisión al considerar que Ángel C. S. actuó con "manifiesto desprecio por la vida de las personas"

La Policía Local detiene al conductor que atropelló al niño tras entregarse

Ignacio Cabanes

Abraham Pérez

Abraham Pérez

València

Ángel C.Sel joven de 25 años que mandó a un niño de 8 años a la UCI tras atropellarlo en la Ronda Nord de València, se enfrenta a seis años de cárcel por los hechos ocurridos la tarde del 19 de mayo de 2024. Esa es la suma de las penas que solicita provisionalmente el Ministerio Fiscal para el conductor, que fue intensamente buscado por la policía y detenido cuatro días después de saltarse un semáforo en rojo circulando a más de 100 kilómetros por hora, arrollar al menor que cruzaba con su hermano por el paso de peatones y darse a la fuga.

En concreto, la acusación pública lo considera autor de un delito de lesiones graves cometidas por imprudencia grave en concurso con un delito contra la seguridad vial por conducir con temeridad de manera manifiesta por el que le pide dos años de prisión, así como la retirada del carnet de conducir y cuatro años de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores. Además, lo acusa de otro delito contra la seguridad vial por abandono del lugar de los hechos por el que solicita otros cuatro años de cárcel y cuatro más de prohibición de conducir, por darse a la fuga y dejar tirado en el suelo al menor, al que arrolló a una velocidad de entre 96 y 107 kilómetros por hora, según han determinado los peritos.

En concepto de responsabilidad civil, el fiscal pide que la víctima reciba una indemnización de 159.671 euros por las lesiones ocasionadas, por las que tuvo que permanecer hospitalizado durante 48 días en el Hospital Clínico de València, 20 de ellos en la UCI Pediátrica. Dichas lesiones precisaron más de 450 días para sanar y han derivado en secuelas que le han afectado a la visión y le han ocasionado trastornos cognitivos y daños neuropsicológicos, además de limitación en la movilidad del hombro. La acusación particular, por su parte, eleva a siete años la petición de cárcel al considerar la agravante de que el conductor actuó con manifiesto desprecio por la vida de las personas.

Se saltó el semáforo a toda velocidad

Los hechos que ahora tendrán que ser juzgados ocurrieron sobre las 15.33 horas de la tarde del 19 de mayo de 2024 en la avenida Hermanos Machado de València, también conocida como la Ronda Nord. Ángel C. S., que iba a bordo de su coche, un BMW X330, se incorporó en la citada vía desde el camino viejo de Alboraia y comenzó a conducir a toda velocidad en sentido a la avenida Juan XXIII. Durante el recorrido, antes de arrollar al menor, llegó a impactar contra un Renault Laguna que circulaba por el túnel y consiguió esquivar in extremis a otros dos vehículos realizando una maniobra peligrosa. A pesar de ello siguió conduciendo de forma temeraria y sin detenerse.

Según el escrito de conclusiones provisionales, al llegar al cruce con el camino de Moncada, decidió saltarse un semáforo en rojo a pesar de que lo vio claramente y a una distancia suficiente. En ese preciso momento, el niño de ocho años estaba cruzando subido en un patinete y acompañado de su hermano mayor. Lo hacían por el paso de peatones, porque tenían el semáforo en verde y porque los coches estaban parados. Después de cruzar el primer tramo, y mientras se encontraba cruzando el segundo, el niño fue atropellado por el coche del acusado, que le alcanzó con el retrovisor izquierdo en ambas piernas, al saltarse el semáforo después de cambiar de carril para ocupar un vial que estaba libre, mientras circulaba a una velocidad de entre 96 y 107 km/h, duplicando la velocidad máxima establecida en esa carretera, establecida en 50 km/h.

El niño salió disparado 13 metros

Como consecuencia del impacto, el menor salió proyectado a una distancia de unos 13 metros y él perdió el retrovisor izquierdo. A pesar de ello, el acusado no paró y emprendió la huida "con olvido de las más elementales normas de solidaridad y con la intención de eludir sus responsabilidades legales". Siguió conduciendo hasta Cerdà, municipio al que llegó sobre las 17.30 horas, a sabiendas de que había dejado gravemente herido a un niño, que tuvo que ser evacuado de urgencia en ambulancia al Hospital Clínico de València, donde ingresó en estado muy grave en la UCI pediátrica y tuvo que ser intervenido de urgencia. Sufrió fractura de fémur en ambas piernas, traumatismo craneoencefálico, traumatismo torácico y contusiones pélvicas.

Ángel C. S.

Ángel C. S. / Levante-EMV

Gracias a la colaboración ciudadana y a una exhaustiva investigación llevada a cabo por el equipo de Policía Judicial de Tráfico de la Policía Local de València, los agentes pudieron identificar en tiempo récord el vehículo que se dio a la fuga y a la persona que lo conducía. Las cámaras de tráfico del Ayuntamiento de València permitieron ver que, tras arrollar al niño, huyó a más velocidad aún hacia la CV30 y, de allí, a la V30. El vehículo fue localizado en Cerdà mientras que a Ángel se le perdió la pista hasta la tarde del 23 de mayo cuando, debido a la presión por el cerco establecido sobre su entorno social y familiar, se entregó en la central de la Policía Local de València, en la avenida del Cid, asistido por sus letrados, Andrés Zapata y Ana Cal.

Cinco órdenes de busca y captura

En aquel momento, ingresó en prisión preventiva por orden del juzgado de guardia, aunque fue puesto en libertad meses más tarde, el 2 de enero de 2025, tras el pago de una fianza de 3.000 euros. Un año después, el pasado 18 de enero, volvía a la cárcel por petición judicial después de ser detenido tras pasar meses huyendo de la justicia. Sobre él recaían 5 órdenes busca y captura por violencia de género, delito de odio, y no presentarse ante la jueza en la causa misma del atropello. Agentes del Equipo de Huidos de la Justicia de la Guardia Civil lo detuvieron en Xàtiva, mientras estaba comprando leche.

Ángel C. S., que ha sido padre recientemente- se escondía de la justicia en una casa okupa en Cerdà. El detenido no había atendido a ninguno de los requerimientos judiciales emitidos tras su puesta en libertad bajo fianza a principios de este año. Es más, apesar de su situación de rebeldía procesal, el joven mantenía una presencia constante en redes sociales, donde publicaba fotografías que han facilitado su localización por parte de la Guardia Civil. Ahora, el acusado se enfrenta a una pena de hasta siete años de prisión, que sumará a su largo historial delictivo a pesar de su corta edad, y que hacen casi predecible que pasará una larga temporada entre rejas.

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