SEGÚN EL AUTO DE PRISIÓN
Los asesinos de Francisca Cadenas la amordazaron, le ataron las manos y la desnudaron de cintura para abajo
La investigación de la UCO y el juez apunta a que Julián tenía una "obsesión" sexual con su vecina. Las grabaciones de los micrófonos colocados en su casa y su coche revelan que el hermano mayor hablaba de "partes íntimas" de la víctima
La semana pasada, tras saber que la Guardia Civil se centraba en ellos, los dos hermanos, ahora en prisión, "tiraron a la basura" los teléfonos que Julián usaba en el momento del crimen

Sara Fernández
La investigación del crimen de Francisca Cadenas avanza. Los dos hermanos González, sus vecinos, están en la cárcel y las pruebas contra ellos aumentan, según ha sabido el canal de investigación y sucesos de Prensa Ibérica. Todo apunta a la participación de los dos hermanos en un crimen brutal que incluyó torturas a la mujer y que tuvo una motivación sexual.
La mujer fue golpeada, amordazada y atada, también desnudada. De acuerdo con las fuentes consultadas por este medio, Julián, el menor de los hermanos estaba "obsesionado" con ella y siguió comentando aspectos físicos e íntimos de la mujer hasta muchos años después de matarla. Así lo revelan las escuchas de la UCO a los dos hombres.
"Una particular violencia"
El auto del juzgado de instrucción número 1 de Villafranca de los Barros (Badajoz), al que ha accedido el canal de investigación y sucesos de Prensa Ibérica, concluye que los hermanos acabaron con su vida "con una particular violencia", causándole "múltiples lesiones perimortem (antes de la muerte), con "objetos todavía no identificados".
El juez ha enviado a los hermanos Julián y Manuel González a prisión, acusados de un delito de asesinato y otro contra la libertad, tras conocer que el cuerpo de Francisca fue recuperado, bajo el suelo del patio de la casa de sus vecinos, "sin ropa en su mitad inferior", lo que refuerza las tesis de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil de que la motivación del crimen fue sexual.
Bridas, cuerda, mordaza
Además, el cuerpo de Francisca "aparece con elementos de retención como bridas, cuerda y mordaza", según el auto judicial, que añade que "el cadáver estaba aparentemente descuartizado por instrumentos aún no localizados en el propio domicilio de los investigados, lugar en el que habría estado durante varios años, a escasos metros del domicilio de doña Francisca".
El informe preliminar de la autopsia, desvelado ayer por este canal de investigación y sucesos, ya apuntaba la gravedad de los golpes que había sufrido la mujer y el descuartizamiento del cadáver.
Los móviles, a la basura
Para enviar a los dos hermanos González a prisión, el magistrado ha valorado, entre otras causas, el riesgo de que los detenidos puedan destruir pruebas fundamentales para el caso. De hecho, el auto revela que, hace solo unos días, los dos hermanos acusados intentaron hacer desaparecer varios objetos que podrían incriminarles en el crimen.
Ocurrió el pasado 7 de marzo, cuando los agentes de la UCO volvieron a Hornachos y, con ayuda de la familia de Francisca, realizaron una reconstrucción de la noche en que desapareció la mujer, el 9 de mayo de 2017, tras salir de su casa con lo puesto para acompañar a unos amigos a su coche.
Los hermanos González observaron la recreación desde su vivienda, situada solo tres casas más arriba de la de su víctima y, tras ver el despliegue de los agentes de la UCO, se pusieron nerviosos. Entonces, según el auto, "Julián, previo acuerdo con Manuel, procece a tirar a la basura los teléfonos móviles utilizados por él a fecha de los hechos anteriores, previa destrucción de los mismos, una vez conocen su condición de investigados en las diligencias policiales".
Los objetos del crimen
El juez recuerda que "aunque los investigados han tenido varios años para hacerlo, en el caso de los móviles este desprendimiento ha tenido lugar hace escasos días". El auto señala que "no hablamos de objetos imaginarios, sino objetos que pudieran ayudar a conocer cómo se habrían causado los daños que presenta el cuerpo de doña Francisca o vestigios que ayuden a identificar el lugar exacto del domicilio en el que ocurrieron los hechos".
Sin arraigo
El magistrado considera además que existe riesgo de fuga, ya que los hermanos González "no cuentan con arraigo familiar, pudiendo sustraerse de la actuación judicial, vista la importancia de las penas previstas".
El hermano menor, Julián, confesó ante el juez que había causado la muerte de su vecina dándole un golpe. No dio detalles. Solo añadió que entonces él consumía drogas. Exculpó a su hermano Manuel, que esa tarde noche había estado en el hospital de Mérida visitando a un familiar.
Sin embargo, dado que no se ha acreditado la hora de la muerte de Francisca, el juez cree que Manuel también pudo participar y le acusa de los dos delitos: asesinato y contra la libertad. Como había pedido la fiscalía y Verónica Guerrero, la abogada de la familia de Francisca Cadenas, los envió a los dos a prisión.
Los investigadores de la UCO colocaron micrófonos en la casa y el coche de los hermanos González. El auto del juez recoge que en una de las conversaciones grabadas Manuel, el hermano mayor, "llega a realizar afirmaciones sobre partes íntimas de doña Francisca", algo que le incriminaría como autor o colaborador del crimen.
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