La jueza deja libres y sin cargos a los dos hermanos a los que la Policía sorprendió violando a una mujer inconsciente en Valencia
La magistrada ha sobreseído el caso basándose en que el forense no acudió a ver a la mujer al hospital y en que ella renunció a denunciar cuando se le preguntó, ocho horas después del ingreso

Fernando Bustamante

Los dos hermanos detenidos en la noche del jueves después de que agentes de la Policía Nacional sorprendieran a uno de ellos violando a una mujer inconsciente y al otro mirando, tal como adelantó Levante-EMV en exclusiva, ya están de nuevo en la calle y sin medidas cautelares de ningún tipo. Así lo decidió el viernes, apenas 18 horas después del arresto, la jueza de la plaza 1 de la Sección de Violencia sobre la Mujer de Valencia basándose en dos argumentos: que la víctima renunció a presentar denuncia, ya que se le ofreció hacerlo ocho horas después de los hechos, y que el forense no acudió a la exploración en el hospital, tal como figura en el auto de sobreseimiento firmado por la magistrada, quien, de hecho, incluso ha archivado la causa de manera provisional.
Fue la llamada de un vecino que paseaba a su perro y presenció cómo violaban a una mujer en un descampado de València la que hizo posible la detención de los dos presuntos agresores sexuales, dos hermanos de 56 y 71 años que intentaron hacer creer que la víctima era la pareja de uno de ellos para evitar su arresto. Ambos pasaron la noche en un calabozo policial y el viernes por la tarde ya fueron entregados a la jueza de guardia de Violencia sobre la Mujer, acusados de sendos delitos de agresión sexual, cometida mientras la víctima estaba completamente inconsciente.
No solo no ha habido consecuencias para ellos, sino que ambos han regresado al coche en desuso en el que viven y donde cometieron la agresión, con el auto de sobreseimiento en la mano. Incluso afirman haber vuelto a entrar en contacto con la mujer, de la que no tienen orden de alejamiento.

Vehículo abandonado en el que se produjo la violación de la mujer. / Teresa Domínguez
Sorprendidos en plena agresión
Los hechos, según pudo confirmar Levante-EMV con varios testigos, se produjeron pasadas las once de la noche de este viernes, en un descampado ubicado frente al 89 de la calle Juan Ramón Jiménez, en el barrio de Malilla. Se trata de una manzana sin edificar que el vecindario utiliza como aparcamiento, pero únicamente en la parte más externa; dentro del descampado, varias personas sin hogar habitan en coches abandonados o en desuso.
Un vecino que había salido a pasear a su perro por el solar, algo habitual entre los dueños de mascotas de la zona, vio a dos hombres que sostenían a una mujer completamente inerte, a la que le habían bajado el pantalón y la ropa interior, y cómo la metían dentro de uno de esos coches. El testigo fue plenamente consciente de que estaba ante una agresión sexual, por lo que llamó al teléfono de Emergencias 112, que envió al lugar varias patrullas de la Policía Nacional.
"La Policía llegó cuando la estaban violando"
"Cuando llegaron, uno de ellos estaba violando a la mujer en el asiento trasero y el otro también estaba dentro del coche, aunque no vi muy bien qué estaba haciendo", ha explicado un testigo a este diario. Los agentes sacaron al presunto violador del interior del vehículo, un Citroën Xsara de color azul oscuro, mientras les gritaba que no estaba haciendo nada malo porque era su novia. "Pero no es verdad, esa chica no era su novia. Es más, ella tiene pareja y viven juntos en otro sitio", relata la misma persona.
Al comprobar el estado de inconsciencia de la víctima, "los policías la auxiliaron y la ayudaron a vestirse mientras llegaba la ambulancia" enviada al lugar por el CICU. El equipo sanitario le prestó los primeros cuidados y, a continuación, la trasladó al Hospital General. "La chica se ve que había bebido bastante esa tarde, y alguien la llevó al hospital, pero ella se fue y volvió aquí, según me contó. En ese momento, ya no estaba bien. Se quedó con los dos hermanos, que la invitaron a beber vino, y luego se ve que es cuando le hicieron eso", desgrana el testigo.
"El coche se lo prestó un policía"
La mujer fue evacuada de nuevo al citado centro hospitalario para ser atendida de las lesiones sufridas en el transcurso de la agresión sexual, ya que durante el ataque también la golpearon con violencia para poder meterla dentro del coche. Como es habitual en estos casos, se activó el protocolo de agresiones sexuales, que incluye la exploración de la víctima en el servicio de Ginecología y la toma de muestras por parte del médico forense de guardia.
Los dos detenidos, que tienen 56 y 71 años de edad, llegaron al descampado hace un par de meses, y utilizaban el coche "que les había prestado un policía para que no durmiesen en la calle", explica un vecino de la zona que, como los anteriores, prefiere mantenerse en el anonimato por miedo a represalias. Se trata del Citroën Xsara en cuyo interior cometieron presuntamente la violación, que, de momento, y dado el archivo de la causa por parte de la jueza de la plaza 1 de la Sección de Violencia sobre la Mujer de València, nadie investigará.
El vehículo, lleno de restos de comida y ropa usada, permanece en el mismo lugar y los vecinos consultados por este periódico desconocían si la Policía Científica había acudido siquiera a realizar la correspondiente inspección ocular para recoger vestigios de la violación.
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