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La Safor

Se enfrenta a cuatro años de cárcel tras ofertar por internet un alquiler falso en Gandia

La acusada, que ya fue condenada por estafa en Zaragoza, ofreció por redes sociales el falso arrendamiento de un piso en la capital de la Safor.

Vehículos de la Policía Nacional en una calle del centro de Gandia

Vehículos de la Policía Nacional en una calle del centro de Gandia / Miguel Pérez

València

Una pareja se enfrenta a varios años de cárcel tras ser denunciada por una persona que se interesó por alquilar una vivienda, en Gandia, que se anunciaba en una conocida red social. El hombre contactó con los responsables de la publicación llegando incluso a visitar el supuesto piso que se alquilaba. Por ello, accedió a ingresar diversas cantidades de dinero a modo de fianza y señal para disponer del inmueble en régimen de alquiler.

Pasaron los días y nada se supo de la vivienda ni tampoco del dinero que el inquilino abonó, por lo que decidió denunciar los hechos ante la Comisaría de la Policía Nacional en Gandia. Los agentes, tras una investigación, lograron dar con el paradero de la pareja en cuestión y procedieron a su detención en octubre de 2024, pasando a disposición del Juzgado de Instrucción 1 de los de Gandia.

Ahora, la sección tercera de la Audiencia de València les juzga como autores de un delito de estafa y se enfrentan a penas diferentes, aunque a ambos se les presume idéntica autoría. Así las cosas, para la mujer la Fiscalía pide cuatro años y medio de cárcel mientras que, para su cómplice, la petición la rebaja a dos y medio de prisión. Esta diferencia, según la calificación del Ministerio Fiscal, se debe a que la mujer ya ha sido condenada con anterioridad por un delito de estafa que cometió en Zaragoza y por ello le aplica el agravante de reincidencia, cosa que a su pareja no le sucede de momento. Los dos también deberán devolver el dinero que obtuvieron engañando al inquilino y pagar las costas del proceso judicial.

Le mostraron la vivienda

Para la acusación pública ambos, tanto la mujer como el hombre, actuaron de común acuerdo y guiados por el ánimo de enriquecerse de forma ilícita a costa de lo ajeno. Para ello, ofertaron el supuesto alquiler de un piso en Gandia cuando no tenían ninguna intención de poner el inmueble a disposición del arrendatario. De hecho, cuando el denunciante vio el anuncio y se interesó por el alquiler, para establecer en el piso su vivienda habitual, los dos entraron en juego y ella llegó incluso a mostrarle el inmueble para dar más veracidad a la estafa.

Una vez visitada la vivienda, la acusada le exigió a quien iba a ser el inquilino que formalizara un primer pago de 70 euros, en concepto de reserva y fianza. El hombre no lo dudó y le ingresó, mediante un abono a través de una aplicación telefónica, dicha cantidad y conceptos a la cuenta del acusado.

Es por ello que, siguiendo con la trama urdida, días después y con el pretexto de dar por concluida dicha reserva y también la fianza, la acusada exigió al inquilino más cantidades de dinero. El perjudicado, creyendo en la veracidad, abonó mediante el mismo procedimiento de pago telefónico las cantidades de 130, 400 y 100 euros. En total ingresó a la pareja en sus cuentas bancarias 700 euros sin disponer del acceso al inmueble que pretendía arrendar.

No tenían intención de entregarla

La Fiscalía, en su escrito de conclusiones, señala que los acusados ofertaron dicho alquiler en Gandia sin tener ninguna intención de entregar la posesión del inmueble. Además, hicieron creer a quien pretendía alquilarlo que las cantidades que ya había adelantado irían destinadas a los conceptos de reserva del piso y la fianza.

El inquilino, a pesar de haber pagado, no logró finalmente disponer de la vivienda mientras que los acusados incorporaron a su patrimonio las cantidades que recibieron. El hombre denunció los hechos y ahora se juzgan en la Audiencia de València.

La Fiscalía ve en los hechos un delito de estafa agravada por lo que, en el caso de la mujer le aplica el agravante de reincidencia y eleva la petición de pena a los cuatro años y seis meses de cárcel, además de multa de 11 meses a razón de 15 euros diarios. Y para su compinche, solicita dos años y medio de prisión además de multa de nueve meses a razón de 15 euros diarios. Los dos deberán devolver al inquilino perjudicado los 700 euros que les abonó.

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